Pese a que el Gobierno Federal presume una recaudación fiscal récord durante 2025, para especialistas en economía esto no significa buenas noticias: la economía nacional no está creciendo, por lo que se corre el riesgo de que, con mayor recaudación, se contraiga y se deba recurrir al endeudamiento para cubrir el alto gasto social de la federación. Además, el combate a la evasión fiscal no es más que un mero discurso que no se ven reflejados en los ingresos del Gobierno, pues el país necesita una reforma fiscal “con urgencia”, advierten.Eduardo Gómez de la O, presidente de la Asociación Mexicana de Gasto Público, reconoce que se logró una recaudación histórica sin aumentar impuestos (sólo ajustes inflacionarios), mientras que se ha hecho del SAT un organismo más eficiente. Sin embargo, los impuestos son limitados y están decreciendo con una economía que no aporta más contribuciones tributarias.“Ya estamos en el límite tributario. ¿Qué pasa si vienen más aranceles y se disminuye el crecimiento económico este año? Lo que puede ocurrir es que se nos desmorone la economía. Estamos en el límite de la base fiscal que tenemos. Me parece que llevar al límite las capacidades fiscales del país con la base gravable que tenemos pone en alto riesgo el gasto público del país […]. En la medida en que tú empiezas a echar a andar un programa de eficiencia recaudatoria, te da un rendimiento alto, pero luego este rendimiento se hace decreciente porque ya estás llegando al límite de tu recaudación. Lo que necesitas es una reforma hacendaria que amplíe los rendimientos de tu tributación o te sigues endeudando”, comenta.“La economía no está creciendo. Si siguiéramos así, seguramente en dos, tres años, esta eficiencia recaudatoria se vería muy limitada si no hay reforma fiscal, si no incorporas a la economía digital, si no incorporas a las nuevas actividades económicas, como la economía circular, el crecimiento de la inteligencia artificial a los esquemas tributarios”, añade.El experto señala que el sector primario del país no puede aportar más impuestos. El sector manufacturero está en crisis desde hace 18 meses y el terciario no crece. “Si la actividad económica no crece, el IVA no crece, la renta no va a crecer y los pocos espacios de eficiencia se están agotando con la misma base tributaria. Hay que crecerla, y esto requiere la reforma fiscal de gran calado”.Durante 2025, el Gobierno federal recaudó 6.045 billones de pesos, un aumento del 4.8 por ciento con respecto a 2024. La presidenta Claudia Sheinbaum celebró que se logró el hito histórico sin incrementar impuestos y combatiendo la evasión fiscal. Además, la recaudación de comercio exterior en aduanas representó el 27.1 por ciento en los ingresos tributarios netos de 2025. Para este año se esperan 6.4 billones de pesos en contribuciones tributarias, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.Antonio Ruiz Porras, académico de la Universidad de Guadalajara, alerta que el sistema recaudatorio en México es deficiente para estándares internacionales. Además, mientras la expectativa de crecimiento económico es inferior a un punto porcentual, el aumento en los impuestos es cerca de cinco veces superior.“Los bajos niveles de crecimiento económico casualmente coinciden con los incrementos de impuestos. Yo creo que ese es el mayor riesgo: que el incremento en la recaudación esté frenando la economía […]. Si el nivel de recaudación de impuestos es muy alto, eventualmente va a terminar frenando el crecimiento económico, que de por sí ha sido muy magro en los últimos años”.Asimismo, el experto advierte que, pese al récord en la recaudación, se corre el riesgo de generar déficits en las finanzas públicas debido al alto gasto en programas sociales del Gobierno federal. Es decir, se necesitan más recursos de los que se obtienen, por lo que se podría pensar en recurrir al endeudamiento.En tanto, enfatiza sobre la necesidad de una reforma fiscal. “El hecho de que recaudemos más no significa que recaudemos lo suficiente. Tenemos que recaudar más por el incremento en el gasto social, el gasto en pensiones, en salud. Estos gastos están creciendo a tasas muy fuertes. En pensiones hay que recordar que en 1997 inicia el sistema de Afores y se suponía que iba a empezar a pagar 24 años después, pero después se aplazó cinco años. Eso significa que en este sexenio se van a tener que empezar a pagar las Afores. Este gasto no ha sido contemplado todavía”.“Existe un riesgo de estancamiento. No podemos recaudar más allá de ciertos porcentajes de la producción sin correr riesgos de reducir el tamaño de la economía, y como tenemos una economía estancada, eso significa que muy probablemente estamos alcanzando los límites del crecimiento de los impuestos”, finaliza.NA