La reforma laboral para las 40 horas de trabajo podría tener efectos contraproducentes y castigar las horas extras de los empleados en México, según algunos sectores. La iniciativa de reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana representa retos para todos los sectores económicos.Para la industria automotriz, limita la realización de horas extra, esenciales para el modelo de producción flexible de fabricantes de autos y autopartes, así como para los trabajadores, pues el pago de las mismas son una fuente adicional de ingresos.El socio director de García Velázquez Abogados e integrante de la Academia Mexicana de Derecho Procesal del Trabajo, Diego García Saucedo, explicó que hoy se pueden pagar hasta nueve horas extra a la semana con un desembolso doble, y después de la novena se efectúa al triple hasta un máximo de 18.En cambio, la reforma prohíbe explícitamente el pago de más de 12 horas extra a la semana."Una de las partes que más afecta es la limitación de las horas extra. Sobre todo, en México donde lo que hay es ensamble de autopartes que trabajan a razón de la demanda donde es tan simple como solicitar más turnos y pagarlos. Ahora, sí está tajantemente prohibido trabajar más de 12 extras a la semana", indicó.Además, la iniciativa señala que las 40 horas serán distribuidas en seis días, eso quiere decir que de lunes a viernes no habrá turnos de ocho y los que laboran el sábado ya sería tiempo extraordinario, por lo que podría haber turnos de 6.5 horas durante seis días, agregó García.En su opinión, México no está tan avanzado en automatización, robótica e inteligencia artificial para que las armadoras puedan sustituir la mano de obra, por lo que la reforma podría resultar contraproducente."Este tipo de imposiciones van a orillar al patrón a buscar la automatización de los procesos. El ensamblaje ya ha generado mucha automatización, en Estados Unidos hubo fábricas en Michigan que cerraron a razón de la automatización y esto se debe a que la mano de obra estadounidense es más cara y los sindicatos pedían cada vez más.La Industria Nacional de Autopartes (INA) considera que una reducción de la jornada a 40 horas semanales generaría incrementos de 15% a 20% en el costo laboral, en ausencia de adecuaciones productivas, lo que podría traducirse en pérdida de contratos, reubicación de líneas de producción y menor atracción de inversiones."Los países con jornadas laborales reducidas, como Alemania u Holanda, cuentan con niveles de productividad superiores y estructuras laborales y fiscales robustas. México no puede adoptar modelos extranjeros sin esas condiciones específicas", indicó INA en un posicionamiento el año pasado.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA