El peso mexicano cerró la jornada con una depreciación frente al dólar, luego de que la divisa estadounidense se ubicara en 17.45 pesos por unidad, de acuerdo con datos de Dow Jones. El movimiento representó una caída diaria de 1.29% para la moneda mexicana, en comparación con el cierre previo de 17.22 pesos.A pesar del retroceso observado en la sesión más reciente, el peso aún refleja un desempeño mixto. En el balance de la última semana, el dólar registra un avance acumulado de 0.48%, mientras que en el comparativo anual la moneda estadounidense mantiene una pérdida de 14.81% frente al peso. La presión sobre el peso se ha extendido por tres jornadas consecutivas, en un entorno de mayor volatilidad. En los últimos siete días, las fluctuaciones del tipo de cambio han superado claramente el promedio anual, cuya volatilidad se sitúa en 8.91%, evidenciando un comportamiento más inestable del mercado cambiario. El fortalecimiento global del dólar y la consecuente presión sobre el peso mexicano responden directamente a las recientes declaraciones de Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal (Fed). En su discurso ante la Brookings Institution, Waller enfatizó que, aunque la inflación se acerca al objetivo del 2%, el banco central no debe apresurarse a recortar las tasas de interés hasta tener certeza de que la estabilidad de precios es sostenible. Esta postura de cautela enfrió el optimismo de los mercados, que anticipaban recortes agresivos a partir de marzo, provocando un repunte en los rendimientos de los bonos del Tesoro y una mayor demanda de dólares como refugio. La directora de Análisis Económico en Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller, señala que la depreciación de la moneda nacional no es un hecho aislado, sino una reacción a la aversión al riesgo global. Siller destaca que el triunfo de Donald Trump en los caucus de Iowa ha inyectado nerviosismo en los mercados emergentes, recordando la volatilidad observada en ciclos electorales previos. Según la analista, “el mercado está reaccionando a la posibilidad de una retórica proteccionista más agresiva”, lo que, sumado a las expectativas de la Fed, genera un escenario de incertidumbre que golpea a divisas líquidas como el peso. EE