El consumo de carne en México alcanzó en 2025 su nivel más alto registrado, impulsado por una mayor demanda de productos como pollo, cerdo y res, aunque la producción nacional no crece al mismo ritmo y ha sido necesario complementar el mercado mediante importaciones.De acuerdo con el Compendio Estadístico 2026 del Consejo Mexicano de la Carne (CoMeCarne), el consumo nacional creció 4.1% durante el último año, alcanzando 84.7 kilogramos per cápita.En términos totales, el consumo nacional superó las 11.2 millones de toneladas, mientras que la ingesta promedio por persona aumentó 2.6 kilogramos respecto a 2024.Por tipo de proteína, la carne de cerdo registró el mayor crecimiento anual con 6.7%, seguida de la carne de res con 2.7% y el pollo con 2.2%.Sin embargo, el organismo advirtió que la producción nacional aumentó únicamente 2.6%, por debajo del crecimiento de la demanda, lo que ha obligado a recurrir a importaciones para garantizar el abasto y mantener estabilidad en los precios.El Consejo Mexicano de la Carne señaló que el incremento en el consumo fue impulsado principalmente por una mayor capacidad adquisitiva y por una demanda sostenida de proteínas animales, especialmente pollo y cerdo.A pesar de ello, el alza en los costos limitó un crecimiento mayor en el consumo.Durante 2025, el precio de la pierna de pollo aumentó 5.6%, mientras que la pierna de cerdo subió 12.3% y el bistec de res registró un incremento de 24.8%.En las carnicerías, consideradas el último punto de venta de la cadena comercial, los aumentos también fueron significativos.La carne de res incrementó su precio 15.6%, el cerdo 8.3% y el pollo 6.7%, según datos del organismo.El Consejo indicó que México se ubica actualmente como el sexto mayor consumidor de carne en el mundo, además de ser el principal importador global de carne de cerdo y el segundo mayor importador de pollo. Francisco Jaraleño Lara, presidente de CoMeCarne, explicó que la eliminación del arancel cero para carne de cerdo y res, medida que previamente formaba parte del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), generó incertidumbre dentro de la industria.El dirigente señaló que la planeación productiva requiere condiciones comerciales claras para garantizar el suministro y mantener estabilidad en el mercado.“Un mercado abierto, ordenado y con reglas claras permite garantizar abasto, estabilidad de precios y crecimiento para toda la cadena”, afirmó.Jaraleño Lara añadió que el objetivo no es sustituir la producción nacional, sino fortalecerla mediante competitividad e integración comercial responsable.“El objetivo no es sustituir la producción nacional, sino fortalecerla, y para lograrlo se requiere una visión que entienda que la seguridad alimentaria se construye con producción interna, con competitividad y también con integración comercial responsable”, señaló.El presidente de CoMeCarne informó además que la industria cárnica proyecta una inversión anual de 17 mil 500 millones de pesos.La inversión acumulada durante el sexenio superaría los 105 mil millones de pesos y estaría destinada a nuevas plantas, modernización de instalaciones, incorporación de tecnología, innovación y proyectos de sostenibilidad.El organismo consideró que estas inversiones serán necesarias para responder al crecimiento sostenido del consumo nacional y fortalecer la capacidad productiva del sector en los próximos años. 1. Impacto económico El aumento en el consumo de carne genera efectos económicos importantes en distintas actividades productivas del país. La mayor demanda impulsa a sectores como la ganadería, la industria alimentaria, el transporte, el empaque, la refrigeración y el comercio minorista, lo que favorece la generación de empleos y el movimiento económico regional.2. Modernización industrial El crecimiento del mercado también incentiva inversiones en nuevas plantas, modernización de instalaciones y adopción de tecnología para mejorar procesos de producción, almacenamiento y distribución. Esto puede elevar la competitividad de la industria y fortalecer las cadenas de suministro.3. Impulso comercial Otro beneficio es el impulso a pequeños negocios relacionados con la venta y transformación de productos cárnicos, como carnicerías, restaurantes y comercios locales.4. Poder adquisitivo Además, un mayor consumo suele reflejar una mejora en la capacidad adquisitiva de las familias y una demanda más sólida de alimentos de origen animal.5. Oportunidades productivas La expansión del sector también puede abrir oportunidades para incrementar exportaciones y atraer inversiones vinculadas con innovación, sostenibilidad y desarrollo agroindustrial, especialmente en regiones con fuerte actividad ganadera y manufacturera.6. Seguridad alimentaria El mayor consumo impulsa ajustes en la oferta, favoreciendo disponibilidad constante de proteína animal y fortaleciendo la estabilidad del abasto nacional. CT