La historia de Cruz Azul está marcada de hazañas, títulos y grandeza. Sin embargo, también de incertidumbre y una constante necesidad de buscar dónde disputar sus partidos como local al no tener un estadio propio. Para el Clausura 2026, la Máquina cambiará de recinto, por quinta vez en su existencia, al ya no poder compartir el Estadio Olímpico Universitario con los Pumas.Diferencias entre directivas y una negativa por parte de la Universidad Autónoma de México obligaron a la Máquina a salir de CU y encontrar de manera apresurada un refugio en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla para poder jugar sus encuentros como local en este torneo que apenas iniciará. No obstante, esta situación no es desconocida para los celestes. Desde 1927, año en que se fundó la escuadra cementera, hasta la actualidad, Cruz Azul ha tenido que cambiar no solo de estadio, sino incluso de ciudad en varias ocasiones. Con casi 100 años de historia, el conjunto cruzazulino ha vivido innumerables etapas, y a lo largo de todo este tiempo, lo único que ha persistido es la imposibilidad de contar con una casa propia.La Máquina fue fundada en Jasso, Hidalgo, por trabajadores de la Cementera Cruz Azul, quienes llevaban años practicando futbol de forma recreativa y en 1927, finalmente, se oficializó su creación.En un inicio, el conjunto jugó en campos locales de la entidad, pero cuando lograron el ascenso a Primera División en 1964 el equipo se mudó al Estadio 10 de Diciembre de Hidalgo y jugaron ahí hasta el 17 de julio de 1971.Posteriormente, cambiaron de sede a la Ciudad de México y el Estadio Azteca se convirtió en su casa durante 25 años, en los que lo compartieron con los clubes de América, Atlante y Atlético Español.Para 1996, se trasladaron al recinto deportivo más antiguo de la capital: el Estadio Ciudad de los Deportes, el cual fue rebautizado como Estadio Azul en honor al conjunto celeste. Este lugar fue su hogar por 22 años y es donde se originó un mayor sentido de pertenencia. Sin embargo, en 2018, Cruz Azul fue desalojado, luego de que los dueños del inmueble decidieran no renovar el contrato de arrendamiento porque se tenía proyectado que el complejo de la Colonia Nochebuena fuera demolido para dar paso a la construcción de un centro comercial, pero no sucedió.A partir del Apertura 2018, los cementeros volvieron al Coloso de Santa Úrsula, compartiendo sede, una vez más, con las Águilas. Pero, por el tema de su remodelación para el Mundial 2026, regresaron a la Ciudad de los Deportes en 2024, junto con el América, aunque no lograron establecerse por inconformidades con los dueños y porque el recinto no estaba en óptimas condiciones.Por lo que, en 2025, tuvieron que pedirle el favor a la UNAM de cohabitar el Olímpico Universitario con los Pumas y así fue durante los dos semestres. Finalmente, aunque se tenía presupuestado que jugarían como locales en dicho lugar para el Clausura 2026, esto no sucedió, principalmente porque se priorizaron los compromisos que los felinos tendrán en este torneo. Ahora, Cruz Azul volverá a mudarse de estadio. Tras pedirle permiso a la Liga MX, el conjunto dirigido por Nicolás Larcamón jugará en el Estadio Cuauhtémoc, espacio que compartirá con los camoteros de Puebla en los próximos seis meses.Una vez que finalice el Clausura 2026, La Máquina regresará al Estadio Banorte —antes Estadio Azteca—, denominado así por motivos de patrocinio, lugar en el que mantiene contrato vigente hasta 2031. En los últimos días ha trascendido que la Cooperativa de Cruz Azul aprobó un presupuesto de cinco mil 400 millones de pesos para la construcción de un estadio propio, pero el principal problema al que se enfrentan es encontrar un predio disponible en la capital, ya que su deseo es no salir de la Ciudad de México. MF