Han transcurrido tres encuentros de Copa del Mundo en la Perla Tapatía y el tercero de ellos tuvo un toque especial para la ciudad, pues la invasión colombiana se logró por completo, ya que de los 45 mil 358 aficionados que ocuparon un sitio en las gradas del Estadio Guadalajara para el Colombia contra República Democrática del Congo, la gran mayoría de aficionados sudamericanos se hizo sentir a cada segundo.En cada rincón de las tribunas del recinto tapatío podía observarse una playera amarilla, y el ruido ensordecedor que emanaba de cada una de las gargantas de aficionados colombianos se hizo presente en cada jugada de su equipo, cada reclamo al árbitro y cada desaprobación a jugadas rivales. Esta asistencia reforzó lo que ha sido un secreto a voces: que Guadalajara se ha destacado como la mejor sede de este Mundial, pues en cada partido disputado en suelo tapatío ha sobresalido el gran ambiente en las tribunas. NG