En los últimos encuentros del Mundial 2026, una de las nuevas reglas implementadas por la FIFA ha cobrado protagonismo debido a su aplicación estricta por parte de los árbitros. La medida establece que cualquier jugador que se cubra la boca durante una confrontación verbal con otro futbolista puede recibir tarjeta roja inmediata.El caso más reciente ocurrió este martes durante el duelo entre México y Ecuador, que terminó con victoria de la Selección Mexicana por 2-0. Uno de los momentos más destacados del encuentro fue la expulsión del defensor ecuatoriano Piero Hincapié en el tiempo añadido de la segunda mitad.La tarjeta roja llegó después de un intercambio verbal con el delantero mexicano Santiago Giménez. Aunque la sanción ocurrió prácticamente al final del partido y no modificó el resultado, la acción volvió a poner bajo los reflectores la nueva normativa de la FIFA.La regla, conocida como la "Ley Prestianni", surgió después de una polémica registrada en la Liga de Campeones. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, impulsó el cambio luego de un incidente protagonizado por Gianluca Prestianni, extremo argentino del Benfica, quien fue señalado por intentar ocultar insultos verbales dirigidos al brasileño Vinícius Júnior, jugador del Real Madrid.Tras la controversia, la FIFA propuso modificar la manera en que se sancionan este tipo de comportamientos para impedir que los futbolistas puedan esconder expresiones ofensivas mientras disputan un partido.La International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de establecer las reglas del fútbol, aprobó por unanimidad la medida en una reunión especial previa al Congreso de la FIFA.Aunque la norma no forma parte obligatoria de las Reglas de Juego, permite que organismos como la FIFA puedan aplicarla en sus competiciones si así lo determinan.La decisión contó con el respaldo de representantes de la FIFA y de las cuatro asociaciones británicas de fútbol.El primer futbolista sancionado bajo esta normativa fue el paraguayo Miguel Almirón, quien recibió tarjeta roja en el partido de fase de grupos ante Turquía después de cubrirse la boca durante una discusión con el defensor Mert Mulder.Paraguay ganó aquel encuentro por 1-0, pero Almirón tuvo que perderse el siguiente partido de su selección ante Australia debido a la suspensión.La FIFA determinó que las expulsiones por esta causa no están sujetas a apelación. Cuando un árbitro muestra la tarjeta roja, el futbolista debe abandonar el partido y cumplir una suspensión automática de un encuentro.Además, el equipo afectado debe terminar el duelo con 10 jugadores, lo que representa una desventaja durante el resto del partido. Sin embargo, para el siguiente encuentro puede contar nuevamente con 11 futbolistas en cancha, salvo por el jugador sancionado.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp XP