Para Bachit, un palestino que desde hace año y medio vive en Guadalajara, el fútbol ha significado mucho más que un deporte. En el Fan Fest de la Plaza de la Liberación y entre la afición ha encontrado un espacio donde siente que la causa de su país es escuchada y respaldada.Llegó a México por trabajo y actualmente forma parte del departamento de ventas de una empresa, pero nunca imaginó que, lejos de su tierra, encontraría tantas muestras de solidaridad: “Guadalajara me encanta. Es una ciudad muy bonita, y los mexicanos todavía más”, afirma.Cada vez que asiste a un partido con la bandera palestina, asegura que la respuesta de los aficionados le llena de emoción. Personas que se acercan para expresarle su apoyo, le piden una fotografía o simplemente le dedican unas palabras de aliento son gestos que, dice, han marcado su estancia en México.“Me da mucha alegría ver que hay gente que tiene la conciencia un poquito más limpia, porque hoy en día es muy difícil encontrar personas que apoyen una causa y una injusticia que se está reflejando ante el mundo y a la que, muchas veces, nadie le hace caso. Me da mucho honor y mucha alegría ver a la gente del lado que considero correcto de la historia.”Bachit señala que esa experiencia contrasta con la que vivió en Europa, donde, según relata, portar la bandera palestina en espacios públicos era complicado. En México, asegura, ha encontrado una realidad distinta, especialmente en el ambiente futbolero.“Me da mucho gusto. Llevo viviendo aquí un año y medio y he notado que muchos mexicanos apoyan a Palestina. Aquí, cuando la gente te ve con la bandera, te expresa su apoyo y le da gusto verte. El hecho de que quieran tomarse una foto conmigo es algo que, la verdad, me abre el corazón.”Para Bachit, esos momentos representan mucho más que una muestra de apoyo. Son la confirmación de que el fútbol también puede convertirse en un escenario de solidaridad, donde la pasión por un equipo convive con la empatía hacia quienes viven un conflicto a miles de kilómetros de distancia.NG