Viernes, 26 de Junio 2026

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World Street Brass Band trae el espíritu de Nueva Orleans a Guadalajara

El ensamble visita la ciudad gracias a la Embajada de los Estados Unidos y promete poner a bailar hasta a los impávidos

Por: Fausto Salcedo

World Street Brass Band son un ventarrón de huracán, un caos parrandero, y una sacudida de tristeza. EL INFORMADOR/F. Salcedo

World Street Brass Band son un ventarrón de huracán, un caos parrandero, y una sacudida de tristeza. EL INFORMADOR/F. Salcedo

El lenguaje que ellos hablan es el de la música. La moldean a su gusto, la conciben de la nada, y saben medir la temperatura de las muchedumbres y de todos los lugares que pisan para convertir en una fiesta hasta los sitios más apagados. Son capaces de hacer bailar a quienes quieran, cuando quieran, y como ellos quieran. Transpiran, sienten y viven música, y llegaron desde Nueva Orleans como una comparsa errante, cargando sus instrumentos fantásticos con los que le dan forma al viento y hacen que el sonido sea una cosa bailable, y en su estancia han dejado en Guadalajara un estrépito de parranda que arrastra multitudes y pone a bailar hasta a los impávidos.

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Son World Street Brass Band, que visitan la ciudad gracias a la Embajada de los Estados Unidos, como parte de las actividades culturales en el contexto mundialista, y también por el Liberty 250, las celebraciones grandes de sus 250 años de independencia.

World Street Brass Band son un ventarrón de huracán, un caos parrandero, y una sacudida de tristeza -un mosaico de vida-, todo al mismo tiempo. Curtidos en la tradición musical de su ciudad y sus raíces que engloban desde el jazz, el funk, y hasta las influencias africanas, su propuesta es un atisbo al alma cultural de los Estados Unidos, a las melancolías de Nueva Orleans y los acordes azules del Misisipi. El ensamble está conformado por Joshua Sirotiak, Al Lazard, Erion Williams, David McKissick, Sean Roberts, Obrayan Calderon, Dayron Calderon, Floyd Gray, Harry "Swamp Thang" Cook, Armando Lazard, y Mike "Slice" Waters.

 INFORMADOR/F. Salcedo
 INFORMADOR/F. Salcedo


Los instrumentos que los acompañan son los reglamentarios de una brass-band: saxofones, tubas, trompetas, trombones y percusiones. Es decir: exactamente los mismos de una banda mexicana tradicional. Quizá por eso World Street Brass Band nunca sonaron como extranjeros, pues sus armas musicales, en esencia, son las mismas de los músicos nuestros que tocan en fiestas de pueblo, playas, serenatas y jaripeos.

World Street Brass Band, como representantes culturales de Estados Unidos, han tenido una agenda apretujada en nuestro país, y han sido pocos los instantes en los no traen sus instrumentos: los llevan consigo a todas partes. Desde el 21 de junio han tocado en las fiestas deportivas de Ciudad de México. En Guadalajara, donde están desde el jueves, World Street Brass Band ha dado clases magistrales con los estudiantes de la escuela de música del CUAAD y en Tlaquepaque, conversando con jóvenes en formación sobre ese mundo tan incomprensible, tan veleidoso y tan irresistible que es la música. Este viernes se echaron un "palomazo" junto con otra agrupación tapatía que también incursiona con maestría en los vientos, los barritos felices de elefante de las trompetas y los tejemanejes de la música: Tenampa Brass Band.

La tormenta de metales de World Street Brass Band y Tenampa Brass Band

En un evento especial en el Pueblo Mágico de Tlaquepaque, en la casa Cielito Lindo donde EL INFORMADOR estuvo invitado, y donde también estuvo presente Amy Scanlon, Cónsul General en el Consulado de EU en Guadalajara, World Street Brass Band y Tenampa Brass Band tocaron juntos entre catrinas con diademas de flores, tragos, cervezas y aplausos, y donde no importaba quién hablaba inglés o quién hablaba español porque todos los presentes sucumbieron sin remedio a las melodías conjuntas.

INFORMADOR/F. Salcedo 
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Aunque fue la primera vez que comparten escenario, ambas agrupaciones tocaron como si se conocieran desde siempre. Ni siquiera ensayaron. Se pusieron de acuerdo sin palabras, se leyeron sin otro intermediario más que la inspiración, y se entendieron sin contratiempos en la aspiración compartida de poner a bailar a quienes los escuchaban.

Fueron dos maneras muy distintas de entender la música, pero cada una desde el territorio común del jazz y el funk. World Street Brass Band, avezados en las raíces puras de Nueva Orleans, y Tenampa Brass Band, bañados en estas raíces musicales con el propio entendimiento mexicano, y reposado en las tristezas y felicidades de Guadalajara. Lo que ocurrió entonces, en el escenario, tuvo las características de una combustión: una tormenta de metales, una reacción en cadena.

"Yo sentí súper mágico. La música es un lenguaje universal. Entonces no importa el ritmo que estemos tocando, no importa el estilo. Cuando los músicos se involucran y se conectan, ahí salen maravillas, como pasó ahora", comentó el trombonista Obrayan Calderon, respecto a su presentación improvisada con los tapatíos de Tenampa Brass Band.

Sentimientos similares compartió el tapatío Ruko Vagales, trombonista de Tenampa Brass Band. "Para nosotros es un sueño compartir con músicos que han sido inspiración. Nosotros intentamos hacer lo que ellos hacen, en otro país completamente diferente. Fue increíble tocar con músicos que saben todo de eso, que están empapados de ese movimiento, y nosotros sentirnos partes de ellos", dijo.

INFORMADOR/F. Salcedo 
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Guadalajara, casi el paraíso

Los miembros de World Street Brass Band han disfrutado también de los eventos mundialistas. Durante la noche multitudinaria e inolvidable de Alejandro Fernández, en la que un cuarto de millón de personas tomaron la Minerva, los integrantes de la banda caminaron entre la gente llevando sus instrumentos, y sin otra inspiración más que la de la música, desenfundaron las trompetas, el saxofón, el trombón y tocaron a plena calle, suscitando bailes espontáneos: una segunda fiesta dentro de la fiesta. "El ambiente de esta ciudad es mágico. Si tuviera que describir esta ciudad con una palabra, yo diría que es como un paraíso. Me siento como en casa, se siente un ambiente muy familiar", aseguró Obrayan Calderon.

Este sábado World Street Brass Band tocarán en el Fan Fest de Guadalajara, a la 1:30 de la tarde, para llevar su música a un público más amplio, y en el ambiente de jolgorio de la juerga mundialista. La música de brass band es música de la calle, de la vida, de las multitudes, y eso es exactamente lo que hace World Street Brass Band: sacude hasta el tuétano de la vida misma. Durante días, Guadalajara ha hablado con acento de Nueva Orleans, Nueva Orleans ha respondido con trompetas, tubas, funk y jazz. No hace falta compartir el idioma: solo se necesita el mismo compás. Posteriormente partirán a Monterrey, donde también llevarán la catástrofe feliz de su música a los regiomontanos.

Respecto a ser ellos quienes sean los representantes musicales en México de Estados Unidos, tanto por el contexto mundialista como por las propias celebraciones de su país, Obrayan Calderon reconoce que es un orgullo. "Estamos muy honrados. Nos lo tomamos con mucho corazón", finalizó.

Toma nota:  

Presentación de World Street Brass Band, sábado 27 de junio, en el Fan Fest del Centro Histórico de Guadalajara. 1:30 pm, entrada libre. 

JM

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