El teatro también puede ser un primer encuentro con el arte; incluso, antes de aprender a hablar. Bajo esa premisa, la compañía A la Deriva Teatro inicia temporada de “Me importas tú, boleros para abrazar”, una propuesta escénica dirigida a bebés de entre seis meses y tres años que apuesta por la música, el juego y el vínculo familiar como eje central de la experiencia.La obra se presentará hoy, el 22 y 29 de marzo a las 13:00 horas, en el Teatro Torres Bodet, en funciones de cupo limitado que buscan crear un espacio íntimo donde bebés, madres, padres y abuelos compartan un momento de convivencia sensible a través del arte.En entrevista con EL INFORMADOR, Cristina Martínez Cornejo, integrante de la compañía, explicó que el proyecto nació con la intención de reunir generaciones alrededor de una misma experiencia escénica. “Es una experiencia única, porque desde que surgió se pensó siempre que la pudieran disfrutar los abuelos junto con sus bebés. Utilizamos boleros en versiones libres y jugamos con ellos; para nosotros era muy importante esta música que nos conecta con otras generaciones y que ha traspasado el tiempo”, comentó.La puesta en escena prioriza el vínculo emocional y la participación activa del público. Martínez Cornejo subraya que trabajar con la primera infancia implica entender el teatro desde otra lógica, donde la atención se centra en el cuidado y la contención emocional.“Deja una huella emocional muy profunda en los bebés vivir estas experiencias amorosas al lado de sus padres. Lo primero que procuramos es el vínculo, crear tribus que aunque son efímeras, durante unas horas se convierten en una gran familia”, señaló.La creadora añadió que el montaje busca ofrecer un espacio seguro en un contexto social complejo. “Que sea un momento donde las familias estén contenidas, cuidadas, donde los bebés son bienvenidos incluso si lloran o se desregulan”. Además, destacó la inclusión de los adultos mayores dentro de la propuesta, un sector pocas veces considerado en la programación cultural dirigida a la infancia.Según explicó, la respuesta del público ha sido significativa, con familias completas que asisten juntas. “Hemos tenido abuelos, bisabuelos y bebés compartiendo la experiencia, y eso nos llena de alegría”, dijo.La estructura de la obra combina momentos contemplativos con dinámicas participativas. Durante la primera parte, las familias acompañan desde su lugar mediante juegos sonoros y percusiones corporales; posteriormente, el público es invitado a subir al escenario para interactuar con los elementos utilizados en la función.“Es una obra participativa que involucra a todos. Tocamos instrumentos, hacemos percusiones con el cuerpo y jugamos con versiones libres de boleros como ‘Piel canela’, ‘Farolito’ o ‘Quizás’. Decimos que jugamos los boleros porque realmente los convertimos en juegos para cantar y crear junto con los bebés”, explicó.Cada función, asegura Martínez Cornejo, se transforma por completo debido a la energía particular de quienes asisten. La edad de los bebés, sus reacciones y la interacción familiar hacen que ninguna presentación sea igual a otra.“Cada función es completamente distinta. También es un viaje de recuerdo a la casa de los abuelos: los juegos con telas, fotos o pequeñas cajas que muchos vivimos en la infancia. Todo puede suceder con los bebés, y eso lo vuelve precioso”, afirmó.La temporada marca además un momento especial para el recinto, pues será la primera ocasión en que el Teatro Torres Bodet abre sus puertas a un público tan pequeño. Por ello, el aforo será reducido a 20 bebés por función, lo que refuerza la cercanía entre artistas y asistentes. Los boletos pueden adquirirse anticipadamente en línea debido a la limitada disponibilidad.Detrás del proyecto se encuentra un equipo multidisciplinario de 15 personas que colaboran en distintos montajes de A la Deriva Teatro. En esta producción, la dirección está a cargo de Susana Romo; en escena participan Isamar Buenrostro y Cristina Martínez como intérpretes, con música en vivo de Sergio Arriola. La producción corre a cargo de Renata Romo y la asistencia es de Ana Karen Álvarez.