Johnny Depp amplió su faceta artística más allá de la pintura para incursionar por primera vez en la escultura con ‘The Bunnyman’, una pieza de dos metros de altura presentada en la feria Contemporary Istanbul, en Turquía.Realizada en bronce blanco, la obra muestra a un híbrido entre hombre y conejo que ya había aparecido durante años en los dibujos y pinturas del actor. Su presencia en Estambul representa la transformación de un personaje nacido de un recuerdo familiar en una figura tridimensional capaz de ocupar un espacio físico.El origen de ‘The Bunnyman’ se remonta a un dibujo que Jack, el hijo de Depp, realizó cuando tenía aproximadamente cinco años. La imagen llamó la atención del actor porque le recordó un personaje relacionado con un sueño recurrente que él mismo había experimentado durante su infancia.A partir de entonces, el Bunnyman comenzó a formar parte de la producción artística de Depp. La criatura aparece en diferentes dibujos, pinturas y obras gráficas, donde funciona como una figura situada entre la imaginación, los sueños y los temores de la infancia.La plataforma artística de Depp, Never Fear Truth, ha presentado al personaje como una especie de guardián: una criatura que puede representar la capacidad de enfrentarse a aquello que provoca miedo. Así, una imagen que originalmente podía asociarse con una pesadilla terminó adquiriendo una dimensión protectora.Ahora, esa figura abandona el plano bidimensional para convertirse en una escultura monumental. El cambio no es menor: mientras un dibujo pertenece al espacio de la imagen, una escultura ocupa físicamente el entorno y obliga al espectador a observarla desde diferentes perspectivas.La pieza fue exhibida al aire libre en Tersane Istanbul, un antiguo complejo de astilleros ubicado junto al Cuerno de Oro que actualmente funciona como espacio cultural y comercial. Su realización contó con la participación de la fundición italiana Fonderia Artistica Battaglia.El uso del bronce blanco también modifica la apariencia habitual del personaje. La criatura, que en las versiones pictóricas puede parecer parte de un universo fantástico, adquiere ahora una presencia casi arquitectónica por su escala y materialidad.El proceso también muestra que la incursión de Depp en la escultura no representa necesariamente un punto de partida, sino una extensión de una práctica artística que ya llevaba tiempo desarrollando. El actor comenzó a comercializar públicamente sus trabajos visuales en años recientes, después de haber trabajado durante mucho tiempo con dibujos y pinturas.Una de las series relacionadas con el personaje es ‘The Bunnyman Genesis’, desarrollada junto con Castle Fine Art. Sus diferentes versiones exploran conceptos como los orígenes, el universo, las flores y el multiverso, ampliando el imaginario alrededor de la criatura.Esta trayectoria resulta importante porque permite observar cómo una misma idea cambia al pasar de un medio artístico a otro. El Bunnyman comenzó como un dibujo infantil, se convirtió en una figura recurrente dentro de la pintura de Depp y finalmente adquirió volumen, escala y presencia física.La llegada de Depp al mundo de la escultura también plantea una cuestión inevitable sobre la relación entre celebridad y arte. Su nombre atrae una atención considerable gracias a su trayectoria cinematográfica, algo que puede favorecer la difusión de su obra, pero que también dificulta separar al artista de la figura pública.‘The Bunnyman’ intenta sostenerse, sin embargo, fuera de los personajes cinematográficos asociados con Depp. No representa a Jack Sparrow ni a ninguna de sus figuras del cine: es una creación vinculada con su propia imaginación y con una experiencia familiar.Su origen es, quizá, el aspecto más íntimo de la pieza. Lo que comenzó como un dibujo realizado por un niño despertó en Depp el recuerdo de sus propios sueños y terminó convirtiéndose en una imagen que el actor ha desarrollado durante años.En Estambul, ese personaje pasó finalmente del papel y el lienzo al espacio físico. ‘The Bunnyman’ es, en ese sentido, más que el debut escultórico de Johnny Depp: es la materialización de una imagen que conecta infancia, memoria, miedo e imaginación.La obra demuestra también cómo una idea aparentemente sencilla puede transformarse con el tiempo. De un dibujo familiar a una figura de dos metros en una feria internacional de arte, el Bunnyman ha dejado de ser solamente una criatura imaginada para convertirse en una presencia que ahora puede ser recorrida, observada y reinterpretada por el público.TG