Hay aniversarios que se cuentan con discursos y ceremonias. Otros, como el que celebra este año el Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), se viven a través del movimiento, la música y la emoción compartida.A seis décadas de su fundación, una de las compañías folclóricas más importantes del país conmemorará su historia con “Corazón de México”, un espectáculo que busca recordar por qué las tradiciones siguen siendo una de las expresiones más vivas de la identidad nacional y se convierten en el alma de México.Sobre el escenario estarán más de 80 artistas entre bailarines, cantantes y músicos que darán vida a un recorrido que va desde ceremonias ancestrales hasta las fiestas populares que forman parte de la memoria colectiva de México.Pero detrás de cada zapateado, cada falda que gira y cada acorde de música tradicional, hay algo más profundo que una simple presentación artística. Hay una historia construida durante 60 años por generaciones de bailarines, directores, músicos, técnicos y espectadores que han acompañado el crecimiento de una institución que se ha convertido en referente nacional e internacional.Para Virginia Guardado Valdéz, coordinadora de Artes Escénicas y Literatura de la Universidad de Guadalajara, este aniversario representa mucho más que una fecha simbólica.“Representa una consolidación histórica, construida con pasión, constancia y compromiso cultural. Significa honrar a bailarines, músicos, equipos de producción, directores y, por supuesto, al público, que ha sido fiel durante estos 60 años”, señala.La celebración se materializa en una producción de gran formato que reúne algunas de las estampas más representativas del repertorio de la compañía.El viaje escénico inicia con la “Danza del Fuego Nuevo”, una pieza emblemática que regresa al escenario como parte de este homenaje, para después transitar por distintas geografías culturales del país.El público recorrerá las tradiciones de Campeche, Oaxaca, Chiapas, Nayarit y Jalisco, en una travesía que muestra la diversidad de un país donde cada región posee su propia manera de entender la música, la danza y la celebración.A lo largo de seis décadas, el Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara ha llevado la cultura mexicana a escenarios nacionales e internacionales, convirtiéndose en embajador de una identidad que se expresa a través del movimiento, la música y el color.Ahora, en su aniversario número 60, la compañía vuelve a mirar sus raíces para celebrar el camino recorrido y reafirmar que el folclor sigue siendo una de las formas más poderosas de contar quiénes somos.“Corazón de México” se presentará los días 14, 21 y 28 de junio, a las 13:00 horas, en la Sala Plácido Domingo del Conjunto Santander de Artes Escénicas. Los boletos tienen un costo de entre 300 y 500 pesos.Isaac Mercado, director artístico del Ballet Folclórico de la UdeG, explica que el programa de “Corazón de México” fue concebido como una ruta emocional por la historia y la identidad mexicana.“El recorrido inicia con el respeto a nuestras raíces, pasa por el mar, la selva, toca la fiesta y la resistencia indígena, y cierra con identidad”, comenta.La magnitud del espectáculo también habla del trabajo que ocurre lejos de los reflectores. Cada función es el resultado de meses de planeación, ensayos y coordinación. El vestuario, la producción musical, la iluminación, la logística y el trabajo técnico forman parte de una maquinaria que opera con precisión para que la tradición llegue intacta al escenario.Por su parte, Sara Don, productora ejecutiva del espectáculo, considera que el montaje representa una responsabilidad histórica.“Para nosotros representa legado, permanencia y un gran compromiso por preservar y difundir la riqueza cultural de México”, afirma.Ese compromiso es compartido por decenas de personas que rara vez son vistas por el público. Investigadores, historiadores, profesores, costureras, utileros, técnicos de sonido e iluminación y personal administrativo participan en la construcción de cada espectáculo.La subdirectora del ballet, Martha Martínez, recuerda que el trabajo de preservación cultural es una tarea colectiva.“Todos trabajan para que los bailarines en escena transmitan esta tradición de manera auténtica”, señala.Para quienes forman parte de la compañía, la celebración tiene también una dimensión profundamente emocional. Luigi Guillén, integrante del coro, describe el aniversario como un momento de encuentro entre generaciones.“Es un abrazo colectivo, de esos que no quieres soltar. Es una mezcla de orgullo, nostalgia y celebración”, expresa.Esa emoción es precisamente la que busca transmitir “Corazón de México”. Más que una sucesión de bailes y canciones, la producción pretende recordar que las tradiciones siguen vigentes porque continúan encontrando personas dispuestas a sentirlas, aprenderlas y compartirlas.