La danza clásica busca nuevos públicos sin renunciar a su esencia. Esa es la apuesta de VanFer Dance Company, agrupación tapatía que el próximo 10 de junio presentará una Gala de Ballet Inmersiva en la Sala Consuelo Velázquez de PALCCO, un espectáculo que combinará fragmentos de grandes obras del repertorio universal con tecnología de mapping para envolver al público en los escenarios y atmósferas de cada historia.Detrás del proyecto se encuentra Vania Fernández, bailarina profesional y directora artística de la compañía, quien encontró en la danza mucho más que una disciplina artística.“Yo siempre he dicho que la danza la encontré como mi lugar seguro, mi refugio, el lugar en donde yo podía ser yo misma. En lugar de verlo como una obligación o una clase más, yo lo veía como el lugar donde podía crecer, donde podía expresarme sin miedo a ser juzgada, el lugar donde me podía sentir grande, aun siendo muy chiquita”.Fernández comenzó su formación a los dos años de edad y acumula más de dos décadas dentro del mundo de la danza. A lo largo de su camino ha representado a México y a Jalisco en competencias nacionales e internacionales, obteniendo medallas y reconocimientos, además de convertirse en la primera bailarina tapatía en recibir en dos ocasiones una beca para el Ballet Bolshoi.Al pasar de los años, la artista identificó una problemática recurrente para quienes buscan desarrollarse profesionalmente en esta disciplina: la falta de espacios laborales para los bailarines mexicanos.“Veía que si no tenías los medios o la suerte de irte al extranjero, muchas veces ya no podías desarrollarte profesionalmente. La cantidad de compañías que existen a nivel profesional en México son reducidas en comparación con todos los bailarines que tenemos. Y aquí en Jalisco, que es semillero de grandes talentos, eso se vuelve todavía más evidente”.Esa necesidad fue el origen de VanFer Dance Company, agrupación independiente que está próxima a cumplir tres años y que busca ofrecer oportunidades a bailarines profesionales de la Entidad. La gala que presentarán en Guadalajara es resultado de varios meses de preparación y reunirá fragmentos de obras emblemáticas como “Don Quijote”, “El Lago de los Cisnes”, “Carmen”, “El Corsario” y “La Bella Durmiente”.La diferencia, explica Fernández, radica en la manera en que serán presentadas. “Queremos hacerlo de una manera más atractiva para atraer nuevos públicos, sobre todo jóvenes, utilizando esta gran ventaja que tenemos en estos tiempos, que es la tecnología. Mientras el público ve una pieza de danza, toda la atmósfera estará proyectada alrededor. Si estamos en ‘La Bella Durmiente’, estarán dentro de un castillo; si estamos en ‘El Lago de los Cisnes’, estarán dentro de un lago. Cada ballet tiene un diseño específico para que el espectador se sienta dentro de la historia”.La propuesta busca que la experiencia vaya más allá de observar una función desde una butaca y convertir al público en parte del universo escénico. “Quisimos crear una propuesta innovadora, pero presentando los grandes clásicos como deben ser. Queremos quitar barreras y demostrar que existen espectáculos de muy buena calidad aquí mismo en la ciudad, realizados por bailarines locales”.Para la directora, uno de los principales desafíos sigue siendo acercar el ballet a personas que nunca han tenido contacto con este arte.“No toda la gente ha ido ni siquiera una vez en su vida al teatro a ver ballet. Queremos que descubran que esta disciplina puede emocionarlos tanto como una película, una serie o cualquier otra experiencia artística”.La intención es que quienes asistan conecten emocionalmente con los personajes y las historias que se interpretan sobre el escenario.“Uno de nuestros mayores propósitos como artistas es que la gente conecte con las emociones que estamos expresando. Que sientan la tristeza y el amor de ‘Odette’ en ‘El Lago de los Cisnes’, o la pasión de ‘Carmen’. Que logren entender a los personajes y conectar con ellos, pero además hacerlo en vivo, frente a frente con el artista”. La producción VanFer Dance Company involucra a cerca de 30 personas entre bailarines, creativos, técnicos y personal de apoyo. Aunque la compañía está integrada actualmente por ocho intérpretes, detrás del espectáculo existe un equipo encargado del vestuario, la edición musical, el diseño visual y la operación técnica del mapping.Vania Fernández destaca que el proyecto también busca reivindicar el trabajo artístico local frente a la tendencia de valorar más las producciones provenientes del extranjero.“Muchas veces nos dejamos deslumbrar por la marca o por el prestigio internacional. Claro que hay compañías extranjeras importantes, pero también sucede que presentan estudiantes, mientras que aquí tenemos profesionales perfectamente capacitados para asumir esos mismos papeles. Existe muchísimo talento local, igual o incluso de mayor calidad”.Desde su experiencia, la falta de oportunidades provoca que numerosos bailarines abandonen sus carreras o busquen desarrollarse fuera del país. “Conoces bailarines súper talentosos que tuvieron que dejar la carrera porque no tuvieron las conexiones o los recursos. Y cuando logran irse al extranjero, triunfan. Eso es maravilloso para México, pero también te hace pensar qué lástima que no pudieron hacerlo en su propia ciudad”.Por ello, considera que una de las misiones de la compañía es demostrar que la danza profesional puede ser una forma de vida. “Siempre les digo que del arte sí se vive y se vive bien. Ese es uno de nuestros principales objetivos: que los bailarines puedan desarrollarse profesionalmente y seguir creciendo”.De cara a la presentación del 10 de junio, Vania Fernández hace una invitación directa a quienes nunca han asistido a una función de ballet. “Que se den la oportunidad. Si nunca han visto ballet, esta es una increíble ocasión para hacerlo. Queremos que conozcan este arte, que conozcan a la compañía y que vean de lo que somos capaces. Queremos crear nuevos públicos, acercar a la gente a la danza, a la cultura y a los teatros”. CT