Las bóvedas de la Catedral de Guadalajara recibirán esta semana un cuarteto de cuerdas acostumbrado a moverse entre siglos musicales distintos. Lo mismo interpretan a Joseph Haydn que música contemporánea escrita hace apenas unos años. Esa capacidad de atravesar épocas y lenguajes convirtió al Attacca Quartet en uno de los ensambles de cámara más reconocidos de la actualidad y uno de los invitados internacionales del Festival Cultural de Mayo. El grupo estadounidense ofrecerá dos conciertos en Guadalajara: el primero, gratuito, este martes en la Catedral Metropolitana; el segundo, el miércoles en el Teatro Degollado junto a la pianista alemana Lilya Zilberstein.Durante una rueda de prensa en la que estuvo presente EL INFORMADOR, integrantes del cuarteto hablaron sobre el programa, la experiencia de tocar en espacios históricos y la manera en que entienden la música de cámara en el presente. “Estamos muy emocionados de estar de regreso”, comentó la violinista Amy Schroeder.La primera presentación, en la Catedral de Guadalajara, incluirá el Cuarteto Op. 55 No. 5 “The Dream” de Haydn, Homunculus de Esa-Pekka Salonen y el Cuarteto de cuerdas de Maurice Ravel. Sobre la pieza de Haydn, Schroeder explicó que el sobrenombre “The Dream” parece surgir de la manera en que la música aparece y desaparece. “Probablemente se llama así por esta maravillosa sensación de movimiento que comienza y termina y de pronto uno se pregunta: ‘¿Qué fue lo que pasó?’”, explicó.El programa atravesará después hacia la música contemporánea con Homunculus, obra de Salonen que, según describieron los músicos, juega con la idea de una pequeña conciencia escondida dentro del cerebro humano. “La pieza habla sobre esta idea de un pequeño ser humano dentro del cerebro moviendo todas las palancas y volviéndose un poco loco”, comentó Schroeder. “Es una pieza muy divertida de interpretar”.La relación del Attacca Quartet con la música contemporánea ocupa una parte importante de su identidad artística. Aunque el grupo interpreta repertorio clásico tradicional, también ha trabajado con compositores vivos y obras escritas específicamente para ellos. En el concierto del miércoles, por ejemplo, presentarán el estreno en México de Mujer Ángel, pieza escrita por la compositora mexicana Gabriela Ortiz. “Ella es increíblemente talentosa y posee un sentido extraordinario de amplitud y textura en su música”, señaló Schroeder. “La pieza gira alrededor de un fotógrafo y tiene una nostalgia muy enérgica”.La violinista confesó además que interpretar la obra representa un reto físico importante para el ensamble. “Nos encanta. Es una obra extremadamente exigente para cuerdas y cada vez que la tocamos es como correr un maratón”.El Attacca Quartet se ha distinguido en años recientes precisamente por esa amplitud estética. El grupo ganó reconocimiento internacional tanto por sus interpretaciones de repertorio clásico como por grabaciones vinculadas a compositores contemporáneos y colaboraciones alejadas de la música académica tradicional. Durante la rueda de prensa, los músicos hablaron también sobre las obras con las que mantienen una conexión emocional más profunda.“El Cuarteto de Ravel siempre es como volver a casa para nosotros”, explicó Schroeder. “Para Andrew, Dominic y para mí fue la obra que nos hizo querer tocar música para cuarteto de cuerdas desde el inicio”.El grupo mantiene además una relación particularmente cercana con Haydn, considerado una de las figuras fundamentales en la historia del cuarteto de cuerdas. “Hace algunos años interpretamos los 68 cuartetos de Haydn”, recordó. “Tratamos de incluir Haydn en cada temporada que hacemos”.Uno de los aspectos que más entusiasmo generó entre los músicos fue la posibilidad de tocar dentro de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, espacio que rara vez se presta para conciertos de cámara internacionales. “La última vez que estuvimos aquí tocamos en el hermoso Teatro Degollado, así que esto será una experiencia nueva para nosotros”, comentó Schroeder. La violinista habló también sobre la relación entre arquitectura y sonido dentro de espacios históricos.“Cuando piensas en una catedral con cientos de años de historia, entiendes que las personas tenían una sensibilidad distinta respecto al sonido y la resonancia. Para nosotros eso es hermoso porque podemos trabajar con ese sonido y moldearlo dentro de nuestra propia voz”.Sergio Matos, director del Festival Cultural de Mayo subrayó durante la conferencia la importancia de mantener experiencias artísticas presenciales en una época marcada por el consumo digital. “Es muy importante seguir defendiendo esto y poner sobre la mesa de lo que los seres humanos somos capaces”, señaló. “Hay una conexión entre seres humanos que solamente puede ocurrir frente a una pintura, un concierto o dentro de un teatro”.El concierto del miércoles en el Teatro Degollado incluirá además el Quinteto para piano en fa menor Op. 34 de Johannes Brahms junto a Lilya Zilberstein. Sobre la obra, la pianista alemana confesó la admiración que sienten por la pieza. “Creo que el Quinteto de Brahms es una de las piezas más hermosas jamás escritas. Solo espero que podamos llevarla al público de la manera en que la imaginamos”.Con esos dos conciertos, el Attacca Quartet regresará a Guadalajara para atravesar tres siglos musicales distintos: desde Haydn y Brahms hasta Gabriela Ortiz y Salonen. Todo dentro de dos espacios profundamente ligados a la historia cultural de la ciudad: la Catedral y el Degollado.MF