Hay disciplinas que, gracias a décadas de éxitos, terminan por formar parte de la identidad deportiva de un país. Los clavados son una de ellas para México. Desde Joaquín Capilla hasta Osmar Olvera, pasando por figuras como Fernando Platas, Paola Espinosa y Alejandra Orozco, distintas generaciones han colocado al país entre las potencias de este deporte.En esa historia, Guadalajara se ha convertido en un escenario importante para el desarrollo y promoción de la disciplina. La construcción de una de las principales instalaciones acuáticas del país permitió a la Perla Tapatía recibir competencias nacionales e internacionales, así como a medallistas olímpicos y mundiales. Sus plataformas y trampolines también han visto crecer a jóvenes que comenzaron como promesas y hoy figuran entre los referentes nacionales.Desde los Juegos Panamericanos de 2011 hasta las competencias internacionales y nacionales más recientes, Guadalajara ha construido una estrecha relación con los clavados. Más que una sede recurrente, la ciudad se ha consolidado como un punto de encuentro entre distintas generaciones de una disciplina que continúa escribiendo capítulos importantes para el deporte mexicano.Después de aquella Serie Mundial, Guadalajara vivió una larga pausa dentro del calendario internacional. Tuvieron que pasar 12 años para que, en 2025, la Copa del Mundo de Clavados devolviera los reflectores al Centro Acuático, con la participación de 120 atletas de 23 países.México presentó una nueva generación encabezada por Osmar Olvera, Juan Celaya, Gabriela Agúndez, Alejandra Estudillo, Randal Willars y Kevin Berlín, acompañados por jóvenes como Lía, Mía y Suri Cueva, Kenny Samudio, Emilio Treviño y Gabriel Vázquez.Del 3 al 6 de abril, el público tapatío volvió a celebrar medallas internacionales. Lía y Mía Cueva consiguieron plata en el trampolín sincronizado de tres metros; Willars y Berlín fueron segundos en la plataforma de 10 metros, y Celaya agregó otra plata en trampolín.El cierre entregó las mayores alegrías. Olvera y Celaya conquistaron el trampolín sincronizado de tres metros al superar a la dupla china, mientras Willars se llevó el oro en la plataforma. Estudillo y Agúndez, en su estreno como pareja internacional, obtuvieron plata.México concluyó segundo en el medallero con seis preseas, mientras China encabezó la competencia con 12.El 22 de junio de 2011 fue inaugurado el Centro Acuático del Parque Metropolitano, construido para albergar las disciplinas acuáticas de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. La obra no solamente respondió a las necesidades de la justa continental, sino que abrió una nueva etapa para los clavados en Jalisco.México cumplió con las enormes expectativas al conquistar las ocho medallas de oro disponibles. El Himno Nacional se convirtió en una constante durante las premiaciones.Paola Espinosa encabezó la cosecha con tres títulos: uno individual y dos sincronizados, junto a Laura Sánchez y Tatiana Ortiz. Sánchez también consiguió un oro individual, mientras Yahel Castillo sumó dos preseas doradas, una en solitario y otra junto a Julián Sánchez. Por su parte, Iván García, entonces de 18 años, triunfó tanto en individual como en sincronizados junto a Germán Sánchez. Rommel Pacheco agregó una plata.Así, una de las generaciones más talentosas de los clavados mexicanos firmó una actuación histórica y Guadalajara estrenó su escenario con una cosecha perfecta. Fue el primer gran capítulo de una relación que crecería durante los siguientes años.En julio de 2026, la capital jalisciense volvió a reunir a destacados clavadistas mexicanos y representantes de otros ocho países en la Copa México, celebrada del 16 al 19 de julio. El certamen sirvió además como preparación rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe.Olvera y Celaya volvieron a demostrar su fortaleza como pareja y conquistaron uno de los tres oros mexicanos en el trampolín sincronizado de tres metros. Las gemelas Cueva también subieron a lo más alto del podio y superaron a la pareja china, mientras Willars y Berlín se coronaron en la plataforma sincronizada de 10 metros.La delegación mexicana terminó con 10 medallas: tres de oro, cuatro de plata y tres de bronce.La competencia también permitió observar a una generación que comienza a abrirse camino. Zyanya Parra y Rut Páez, de 16 y 15 años, respectivamente, ganaron experiencia internacional antes de continuar su desarrollo en competencias fuera del país.El Centro Acuático no solamente ha recibido a algunas de las máximas figuras mundiales. Sus instalaciones también se han convertido en un escaparate para jóvenes mexicanos que dan sus primeros saltos con la aspiración de seguir el camino de sus ídolos.Los Nacionales CONADE llegaron a Guadalajara en 2023 y 2024. En la primera edición, Jalisco confirmó su dominio al conquistar 38 medallas de oro, con David Vázquez como máximo ganador gracias a siete títulos y una plata.Un año después, Lía y Mía Cueva subieron a lo más alto del podio en distintas pruebas e Ian Nava consiguió otro par de preseas doradas. Jalisco acumuló 16 medallas solamente durante la primera jornada para volver a hacerse fuerte como anfitrión.La misma fosa que ha recibido a figuras como Paola Espinosa, Iván García, Yahel Castillo, Germán Sánchez, Alejandra Orozco y Rommel Pacheco también ha servido como plataforma para quienes buscan convertirse en los próximos referentes mexicanos.