México

La guerra golpeará más a la economía mexicana: FMI

La inflación será el efecto más notorio del conflicto en las finanzas de los países americanos; se estima que podría llegar a 3.9 en México 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estableció que si bien el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente será desigual en América, México será una de las economías que resultarán con más inflación y menor crecimiento.

Al analizar el impacto económico desigual en el hemisferio occidental, el organismo ponderó que variará según cada país, pero nadie se librará de la inflación, pues estimó que aumentará en todas las naciones.

En un blog a cargo del director del Departamento del hemisferio occidental del FMI, Nigel Chalk, se pone de manifiesto que los pronósticos para la inflación de México al cierre de 2026 apuntan a que terminará en 3.9 por ciento.

Dicho nivel es el más alto para la región, pues para Estados Unidos se prevé de 2.8% y para Canadá de 2.5 por ciento.

También en materia de crecimiento las proyecciones apuntan a que de los tres países, México será el más rezagado con 1.6%, Estados Unidos con 2.3% y Canadá avanzará 1.5% este año.

La inflación será mayor para todos, advirtió, con lo cual la región enfrentará costos mucho más altos de combustible, transporte, alimentos y otros insumos.

Sentenció que eso generará dificultades para las familias con menos recursos para afrontar el mayor costo de estos bienes esenciales.

Este conflicto plantea un desafío renovado y altamente impredecible en un momento en que la región se esforzaba por recuperarse de las consecuencias del COVID-19.

Enfatizó que los riesgos han aumentado para la región del hemisferio occidental, especialmente dado que es difícil prever si el alto el fuego actual perdurará.

Nigel afirmó que sólo aquellos con los marcos macroeconómicos institucionales más sólidos estarán mejor posicionados para resistir el impacto.

De igual manera los que tengan expectativas de inflación estables, planes fiscales creíbles y una baja deuda. “Son fundamentales en situaciones como la que atraviesa actualmente la economía mundial”, puntualizó.

Los que tienen margen fiscal, pidió, deben usarlo con prudencia; en cambio los que carecen tendrán que endurecer tanto sus políticas fiscales como monetarias.

Mientras que los exportadores de energía con bajas reservas internacionales, alta deuda o fundamentos económicos débiles deberían ahorrar la mayor parte de los ingresos extraordinarios.

Hizo ver que algunos países tienen marcos monetarios menos definidos y probablemente enfrentarán mayores dificultades para contrarrestar los efectos indirectos del aumento de los precios de las materias primas.

Las huellas del conflicto

Aumento de combustibles: El costo de las gasolinas se incrementa e impacta de forma directa el bolsillo de los ciudadanos, tanto aquellos que cuentan con un vehículo propio como para los usuarios de buena parte del transporte público convencional en nuestro país.

La gasolina y el diésel se encuentran entre los primeros en sufrir las alzas, pero también otros derivados enfrentan una situación similar, entre ellos la turbosina, necesaria para el transporte aéreo, cuya alza ya se refleja en el costo de los boletos de avión.

Inflación: Como un efecto dominó, el alza de combustibles encarece la producción agrícola y fertilizantes, reflejándose en la canasta básica.

Uno de los alimentos que ha enfrentado mayor presión de forma reciente es el maíz, cuya alza se refleja en el costo de la tortilla, parte esencial de la gastronomía mexicana. El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha emprendido acciones para contener su incremento.

Presión fiscal: El incremento que ha hecho el Gobierno para subsidiar la gasolina también ha dejado huella en las finanzas nacionales.

De acuerdo con un estudio de BBVA, “Informe Situación México”, la caída en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) durante seis semanas podría significar un boquete en las finanzas de 38 mil millones de pesos.

El precio del petróleo y sus derivados es el mas afectado por el conflicto, y motor de la cadena de inflación. AFP

Las economías ganadoras y perdedoras del continente

Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, Guyana, Trinidad y Tobago, Estados Unidos y Venezuela —productores y exportadores de hidrocarburos— se están beneficiando de los altos precios de la energía, asegura el ente, una crisis de oferta energética que está fortaleciendo su balanza de pagos, apoyando el crecimiento y ayudando a las finanzas públicas.

Aun así, el director del Departamento del hemisferio occidental del FMI, Nigel Chalk, recordó que, si bien pueden generarse beneficios macroeconómicos, los ciudadanos más vulnerables se verán duramente golpeados por el encarecimiento de la energía en estos países también.

“Sabemos que, para los hogares de menores ingresos de la región, sus presupuestos dependen en mayor medida del combustible. Dependen más de la agricultura y de los productos alimenticios; por lo tanto, el aumento de los precios de ambos resultará doloroso”.

El FMI afirma que para otros países el conflicto tiene “impactos económicos negativa e inequívocamente adversos” tanto para la actividad como para los hogares.

Apunta que las economías del Caribe, altamente dependientes del turismo, probablemente serán las más afectadas porque su deuda es alta y sus importaciones netas de energía son grandes, en torno al 6 % del PIB. Chalk recordó el aumento en el precio de los boletos de avión y los problemas vinculados al combustible.

“Nos preocupa que dichos países se encuentren ante una combinación de factores: por un lado, disponen de un espacio fiscal muy limitado y, por el otro, presentan un volumen considerable de importaciones netas de energía”.

Analistas advierten que Europa enfrentará crisis energética

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que con la guerra de Irán, Europa encara otra crisis de petróleo y gas que, aunque menor que la motivada por la invasión de Ucrania en 2022, está frenando el crecimiento e impulsando la inflación, y que debe superarse con medidas selectivas a corto plazo sumadas a una reforma estructural energética y laboral que debe acelerarse de cara a futuras sacudidas.

Las perspectiva de crecimiento del FMI para la zona Euro es de apenas un 1.1% en 2026 y para la Unión Europea, del 1.3%, un pronóstico que además “conlleva un alto grado de incertidumbre” por estar condicionado por lo que dure el conflicto, según explicó en rueda de prensa el director del departamento de Europa del FMI, Alfred Kammer para presentar el informe regional en el marco de las reuniones de primavera en Washington.

Ante el panorama que dibuja de momento la guerra, y bajo un escenario en el que el conflicto se solventa antes del verano, el organismo prevé que la inflación alcance el 2.6% en la Eurozona.

Temas

Sigue navegando