Bloqueos en Colima tras enfrentamiento: un muerto, dos heridos e incendios en varios puntos
Grupos criminales incendiaron tráileres y provocaron un choque con el tren para frenar a las autoridades
La violencia estalló con furia la tarde del 25 de mayo en el municipio de Tecomán, Colima, cuando elementos de la Fiscalía General del Estado respondieron a un reporte de emergencia del 911. Los agentes de la Policía Investigadora acudieron a la comunidad de Caleras para verificar la denuncia ciudadana, pero encontraron una emboscada letal.
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Ocupantes de un vehículo sospechoso abrieron fuego directo contra los uniformados sin mediar palabra, desatando un intenso intercambio de balas que rompió la tranquilidad de la zona agrícola y activó las alertas máximas de todas las corporaciones de seguridad en el estado.
El saldo inmediato de este choque armado confirmó la muerte de uno de los agresores en el lugar de los hechos, mientras que los paramédicos trasladaron de urgencia a dos agentes investigadores que sufrieron lesiones por impacto de bala.
Las autoridades estatales y federales desplegaron de inmediato un operativo masivo por tierra y aire para localizar y capturar al resto de los atacantes que lograron escapar entre las brechas. Esta rápida movilización policial acorraló a los criminales, quienes recurrieron a tácticas extremas de guerrilla urbana para bloquear el avance de las patrullas y ganar tiempo valioso en su huida hacia zonas aledañas.
Fuego en las vías y caos en la autopista Colima-Guadalajara
Para frenar a las fuerzas del orden, los delincuentes despojaron a conductores de sus vehículos pesados e incendiaron varios tráileres en puntos estratégicos del municipio costero. Uno de los bloqueos más críticos ocurrió sobre la autopista Colima-Guadalajara, a la altura del crucero principal de Tecomán, donde las llamas consumieron una unidad de carga y paralizaron el tráfico vehicular por más de una hora.
Elementos de Protección Civil y bomberos locales trabajaron a marchas forzadas bajo un clima de tensión para sofocar el fuego, liberar la circulación y evitar una tragedia mayor con los cientos de automovilistas atrapados en el embotellamiento.
El pánico alcanzó su punto máximo en la colonia Bayardo, muy cerca del campus de la Universidad de Colima, donde los criminales atravesaron otro tráiler en llamas justo sobre las vías del ferrocarril. La locomotora, incapaz de frenar a tiempo ante el obstáculo repentino, impactó violentamente contra la unidad incendiada, causando severos daños materiales y esparciendo escombros por toda el área.
La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad confirmó mediante un comunicado oficial que, gracias a la valiente intervención de los equipos de emergencia, lograron controlar todos los incendios, aunque el operativo de búsqueda de los responsables continúa activo y sin tregua en toda la región.
¿Por qué arde Colima y qué desató esta nueva ola de violencia?
Este estallido de violencia responde a una feroz disputa territorial que mantienen diversas organizaciones criminales de alto impacto por el control absoluto de las rutas logísticas en el occidente de México.
Colima, al albergar el puerto comercial de Manzanillo, representa un punto estratégico invaluable para el trasiego de sustancias ilícitas, precursores químicos y contrabando a nivel internacional.
Los eventos previos que nos llevaron a este punto crítico incluyen constantes reacomodos de células delictivas que buscan dominar los accesos carreteros, utilizando la intimidación armada cada vez que las autoridades logran mermar sus estructuras operativas, decomisar sus cargamentos o abatir a sus líderes locales.
Existen múltiples casos similares en el pasado reciente de México, donde los cárteles emplean los bloqueos como una herramienta efectiva de distracción táctica y terror psicológico contra la sociedad.
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En términos sencillos, un bloqueo consiste en robar vehículos de gran tamaño, atravesarlos en vías principales y prenderles fuego para crear barreras físicas impenetrables que impiden el paso de los refuerzos militares o policiales.
Esta táctica criminal no sólo facilita el escape de los capos hacia refugios seguros, sino que busca sembrar el miedo generalizado entre la población civil y presionar a los distintos niveles de gobierno para que detengan sus operativos de seguridad en zonas de alta tensión.
¿Hay paso en la autopista Colima-Guadalajara?
Las autoridades de seguridad y los equipos de Protección Civil ya sofocaron los incendios y liberaron la circulación vehicular, aunque mantienen un fuerte operativo de revisión en la zona.
JM