México

Detienen al presunto asesino de sacerdote en Michoacán

Según las indagatorias, Abel B. reclama algo a Miguel Gerardo Flores para luego accionar un arma de fuego, ocasionándole la muerte

Elementos de la Procuraduria General de Justicia del Estado (PGJE) detuvieron este miércoles en Apatzingán al presunto asesino del sacerdote Miguel Gerardo Flores, cuyo cuerpo fue localizado el pasado fin de semana.

En un comunicado, la dependencia dio a conocer que personal de la Fiscalía Regional dio cumplimiento al mandato judicial instruido en contra de Abel B., quien, de acuerdo a datos de prueba que integran la Carpeta de Investigación, el 18 de agosto atacó con un arma de fuego al sacerdote, quien murió tras la agresión.

Durante el desarrollo de las indagatorias, se estableció que el día de los hechos por la noche, el agraviado se encontraba conviviendo con otras personas, en un sitio conocido como Las Ruinas del Antiguo Molino de Arroz, el cual se localiza en la población de Nueva Italia, lugar hasta donde llegó Abel B., quien tras hacer un reclamo accionó un arma de fuego en contra del clérigo, ocasionándole la muerte al acertarle un impacto en la cabeza.

Tras la agresión, Abel B., amenazó a los testigos con atentar contra su vida si comentaban algo de lo ocurrido.

Durante los trabajos de investigación efectuados por el personal de la Fiscalía Regional se obtuvieron indicios que permiten establecer la posible relación de Abel B., por lo que se solicitó la respectiva orden de aprehensión en su contra, la cual fue obsequiada por el órgano jurisdiccional y cumplimentada por los agentes ministeriales.

El ahora detenido fue internado en el Centro de Reinserción Social local y en las próximas horas será presentado ante el órgano jurisdiccional correspondiente para que resuelva su situación jurídica.

Como se recordará, el sacerdote fue reportado como desaparecido y su cuerpo localizado una semana después.

Al momento las autoridades no han dado a conocer el motivo de los reclamos que el presunto asesino hizo contra el clérigo y que finalmente le costó la vida. 

OA

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