México

Frenan alza de gasolinas con subsidios

Mientras el conflicto en Medio Oriente dispara los costos de combustibles, el Gobierno federal aplica estímulos fiscales para evitar aumentos contra consumidores

El repunte en los precios internacionales del petróleo, derivado del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz, ha comenzado a presionar el costo de los combustibles en México. Ante este escenario, la Secretaría de Hacienda incrementó los subsidios (estímulos fiscales) al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar el impacto entre los consumidores y evitar que aumenten los costos de los combustibles.

Para la semana del 4 al 10 de abril, el subsidio al Diésel alcanzará el 81% del IEPS, lo que implica que el Gobierno dejará de recaudar 5.97 pesos por litro. De lo contrario, esa cantidad la tendría que absorber el sector transportista, principalmente, con repercusiones en la cadena de suministro o el traslado de las mercancías de todo tipo en el país.

Estos estímulos funcionan como un “colchón” fiscal: cuando suben los precios internacionales, el Gobierno reduce el cobro del IEPS para evitar que el incremento se traslade completamente al consumidor final. Sin embargo, esto también implica una menor recaudación para las finanzas públicas.

En el caso de la gasolina Magna, el estímulo será de 31% (2.10 pesos por litro), de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación.

El aumento en los combustibles se debe, sobre todo, a la incertidumbre global en el suministro de petróleo. Las interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del crudo mundial, han elevado el precio del barril por encima de 100 dólares. Incluso, se advierte que, si el conflicto continúa, podría superar los 150 dólares.

En México, el impacto ya se refleja: en estados como Jalisco, el diésel supera los 29 pesos por litro, lo que presiona al transporte y a la cadena de suministro. Para contenerlo, el Gobierno federal acordó con gasolineros mantener el diésel por debajo de 30 pesos y la Magna en menos de 24 pesos por litro.

Especialistas como Gabriela Siller, de Grupo Financiero Base, y Alejandro Montúfar Helú, director de PETROIntelligence, advierten que, aunque los estímulos han evitado aumentos drásticos -observados en otros países-, el encarecimiento de los combustibles terminará impactando en la inflación, al elevar los costos de transporte y producción. Además, mientras más se prolongue el conflicto internacional, mayor será la presión tanto para los consumidores como para las finanzas públicas.

¿Subsidios para evitar gasolinazos?

  • Magna: 2.10 pesos por litro
  • Premium: 1.05 pesos por litro
  • Diésel: 5.97 pesos por litro

Nota: Hacienda subsidia estos recursos para evitar el alza en los precios que pagarían los consumidores, pero deja de recaudar ese dinero.

*Estímulos fiscales del 4 al 10 de abril.

Precios promedio de combustibles

  • Magna: 23.99 pesos 
  • Premium: 28.19 pesos 
  • Diésel: 29.80 pesos 

*Por litro.

Fuentes: Diario Oficial de la Federación y Comisión Reguladora de Energía.

Los subsidios a combustibles no evitan impacto en consumidores

A pesar de los esfuerzos del Gobierno federal por contener el precio de las gasolinas mediante estímulos fiscales, el impacto del encarecimiento internacional del petróleo ya comienza a trasladarse a la economía mexicana, con efectos que, según especialistas, terminarán afectando principalmente a los consumidores.

En el contexto del conflicto en Medio Oriente -que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán- y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum implementó estímulos fiscales para la Semana de Pascua, del 5 al 11 de abril. El objetivo es mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro y el diésel en torno a los 28.5 pesos, evitando incrementos abruptos.

Sin embargo, estos subsidios, aplicados a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), funcionan únicamente como un amortiguador temporal. Cuando los precios internacionales del crudo suben, el Gobierno reduce el cobro de este impuesto para evitar que el aumento se refleje de inmediato en el consumidor final. El problema es que esta medida implica una menor recaudación fiscal y no elimina la presión inflacionaria.

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base, advirtió que el impacto no se limita al precio de los combustibles. El encarecimiento del diésel y la gasolina eleva los costos de transporte, lo que inevitablemente se traduce en aumentos en mercancías y servicios. Es decir, aunque el consumidor no perciba de inmediato un “gasolinazo”, sí enfrentará un incremento generalizado en el costo de vida.

“Entre más dure el conflicto, más subirán los precios”, señaló la especialista, al advertir que el petróleo ya cotiza por encima de los 90 dólares por barril. Incluso sin una escalada mayor, la expectativa de nuevos aumentos genera presiones inflacionarias que afectan toda la cadena productiva.

Por su parte, Alejandro Montúfar Helú, director general de PETROIntelligence, consideró que el Gobierno federal podría verse obligado a incrementar aún más los estímulos fiscales en los próximos días. Tan solo para esta semana, el subsidio al diésel alcanza el 81.20 %, lo que significa que Hacienda deja de recaudar casi seis pesos por litro. En el caso de la gasolina Magna y Premium, los estímulos son de 31.34 % y 18.48 %, respectivamente.

Si bien estas medidas han evitado que México registre aumentos tan pronunciados como en otros países -donde los combustibles han subido de forma más acelerada-, el costo de esta contención recae en las finanzas públicas. Menores ingresos implican menos margen para inversión en infraestructura, programas sociales o estabilización económica a mediano plazo.

Además, existe un límite para este tipo de apoyos. Si los precios internacionales continúan al alza, el Gobierno enfrentará una disyuntiva: seguir absorbiendo el costo mediante subsidios o permitir que el incremento llegue al consumidor. En ambos casos, el impacto económico es inevitable.

Otro factor relevante es que no todos los combustibles reciben el mismo nivel de protección. La gasolina Premium, por ejemplo, no está contemplada dentro de los acuerdos voluntarios de estabilización de precios, por lo que su costo ya supera los 30 pesos por litro en diversas regiones del país, incluyendo el Área Metropolitana de Guadalajara.

En este escenario, los consumidores se convierten en el eslabón más vulnerable. Aunque los estímulos fiscales suavizan el golpe inicial, el efecto acumulado del alza en combustibles termina reflejándose en el precio de alimentos, transporte y servicios básicos. Así, el impacto no solo es directo al cargar gasolina, sino indirecto en prácticamente todos los aspectos del gasto cotidiano.

El conflicto afecta a los precios

El conflicto en Medio Oriente impacta el precio de los combustibles porque la región concentra una parte clave de la producción y distribución mundial de petróleo. 

Tensiones geopolíticas o bloqueos en rutas estratégicas, como el Estrecho de Ormuz, reducen la oferta o generan incertidumbre en los mercados. 

Esto eleva el precio internacional del crudo, que sirve como referencia global. En consecuencia, aumentan los costos de refinación y transporte, lo que termina reflejándose en precios más altos de gasolinas y diésel para consumidores.

EL INFORMADOR/ L. Martínez

Diputados del PAN exigen bajar la gasolina

  • Reducción - Diputados federales del Partido Acción Nacional (PAN) insistieron en su llamado al Gobierno federal para reducir el precio de las gasolinas en México hasta los 20 pesos por litro, ante el impacto del encarecimiento de combustibles y fertilizantes.
  • Impacto - A través de un comunicado, legisladores señalaron que el sector más afectado es el campo mexicano, debido a los efectos del conflicto en Medio Oriente, que ha elevado los costos de insumos clave. El diputado Federico Döring destacó que, aunque se incrementó el subsidio al diésel, la medida resulta insuficiente.
  • Propuesta - Explicó que el aumento en fertilizantes supera el 55 por ciento, lo que impacta directamente en la producción agrícola. Por ello, pidió a la Presidenta Claudia Sheinbaum retomar la propuesta del PAN para reducir el precio de combustibles y establecer mesas de diálogo con el sector agropecuario.
  • Advertencia - El legislador advirtió que, de no aplicarse medidas inmediatas, los costos de combustibles y fertilizantes absorberán las utilidades de los productores, afectando la viabilidad del campo.
  • Inflación - Por su parte, la diputada Noemí Luna alertó sobre un posible efecto inflacionario si no se contienen estos incrementos, ya que impactarán en el precio de los alimentos y en la economía de las familias.
  • Consecuencias - Ambos legisladores coincidieron en que el encarecimiento del diésel y los fertilizantes podría afectar la producción agrícola y elevar los precios de la canasta básica. También urgieron al Gobierno federal a implementar programas emergentes y priorizar la atención al campo mexicano ante este escenario.

Barril de petróleo supera los 114 dólares, tras amenazas de Trump

El precio del petróleo intermedio de Texas superó este domingo los 114 dólares por barril, en un contexto marcado por la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, luego de nuevas advertencias del presidente DonaldTrump sobre posibles acciones militares.

De acuerdo con reportes desde Los Ángeles, el crudo estadounidense registró un incremento de 2.81 por ciento en la apertura del mercado de futuros, respecto al cierre del viernes. Este repunte se produjo tras un fin de semana en el que fuerzas iraníes derribaron un avión militar estadounidense y atacaron otras naves, lo que elevó la incertidumbre en los mercados energéticos.

La reacción en los precios también se vincula con el ultimátum lanzado por Trump a Irán, al que dio plazo hasta la noche del martes para reabrir el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el tránsito de petróleo a nivel mundial. En caso contrario, advirtió que podría ordenar ataques contra centrales eléctricas e infraestructura clave del país.

“Si no hacen algo antes del martes por la noche, no tendrán ninguna central eléctrica y no les quedará ningún puente en pie”, afirmó el mandatario en una entrevista telefónica. Posteriormente, reforzó el mensaje en su red social Truth Social, donde publicó una referencia a la hora límite sin ofrecer más detalles.

Además, el presidente estadounidense señaló en declaraciones a medios que no descarta el despliegue de tropas terrestres en territorio iraní si no se alcanza un acuerdo. Estas advertencias han incrementado la tensión en una región clave para el suministro energético global.

Irán es uno de los principales productores dentro de la OPEP+ y mantiene control sobre el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula una parte significativa del petróleo mundial. En los últimos días, el país ha mantenido cerrada esta vía mediante ataques a buques petroleros, lo que ha derivado en una interrupción sin precedentes en el suministro.

Desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, los precios del crudo, así como de combustibles derivados como el diésel, la gasolina y el combustible para aviación, han registrado incrementos sostenidos.

En este contexto, ocho países integrantes de la OPEP+ acordaron aumentar su producción en 206 mil barriles diarios a partir de mayo, según reportes citados por medios internacionales. No obstante, persiste la incertidumbre sobre cómo este incremento podrá llegar al mercado global mientras continúe el bloqueo en el Estrecho de Ormuz.

La evolución del conflicto será determinante para el comportamiento de los precios energéticos en las próximas semanas, en un escenario donde la oferta global enfrenta riesgos significativos.

EFE

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