MAZ: El pulso contemporáneo de la ciudad
Exposiciones, cine, recorridos y encuentros con artistas integran una programación que busca ampliar la experiencia del público más allá de las galerías
Frente a la Basílica de Zapopan, donde la vida cotidiana transcurre entre familias, visitantes, vendedores, músicos y peregrinos, otro ritmo se abre paso puertas adentro. Desde hace más de dos décadas, el Museo de Arte de Zapopan (MAZ) ocupa este paisaje con una propuesta dedicada al arte contemporáneo en Jalisco. Más que reunir una colección permanente, el museo ha hecho de las exposiciones temporales, los proyectos concebidos para sus salas y el diálogo con el presente el centro de su identidad.
El recinto abrió sus puertas en 2002, a partir de un proyecto arquitectónico desarrollado por María Emilia Orendáin y Enrique Toussaint, con una vocación muy clara: convertirse en la única institución pública de Jalisco dedicada exclusivamente al arte contemporáneo. Desde entonces, el museo ha privilegiado muestras que dialogan con problemáticas sociales, investigaciones curatoriales y obras producidas especialmente para sus espacios, además de mantener una programación pública que acerca esos contenidos a públicos de distintas edades.
Esa decisión ha permitido que el MAZ ocupe un lugar singular dentro de la oferta cultural de Guadalajara. En lugar de organizar un recorrido fijo, cada visita implica descubrir un museo diferente. Las salas cambian constantemente y cada exposición transforma la experiencia del edificio, una característica que ha permitido recibir a algunos de los artistas más importantes del panorama contemporáneo nacional e internacional, al mismo tiempo que abre espacio para creadores emergentes y proyectos desarrollados desde Jalisco.
Tres exposiciones para acercarse al arte desde lugares distintos
La programación actual mantiene esa línea de investigación desde tres exposiciones que abordan temas muy distintos entre sí.
La primera corresponde a Mario García Torres con Jorge Campos: “El que la cambia, la falla”, abierta hasta el 6 de septiembre en la Sala Luis Barragán. Curada por Viviana Kuri Haddad, la exposición establece un diálogo poco habitual entre el arte conceptual y el futbol a partir de la figura del exguardameta mexicano. García Torres se interesa por aquellos momentos en los que una decisión rompe con lo previsto y abre paso a la intuición, un territorio que encuentra tanto en la práctica deportiva como en la creación artística. Desde ahí, la muestra plantea una reflexión sobre la manera en que la creatividad puede surgir cuando las reglas, la técnica y las expectativas dejan de ser suficientes.
El recorrido reúne cerca de 20 piezas entre pinturas, grabados, videos, tapices e instalaciones, concebidas para explorar distintos aspectos de la trayectoria de Campos y las ideas que su figura despierta en torno a la libertad, la improvisación y la posibilidad de hacer las cosas de otra manera.
En la Sala Juan Soriano permanece “(Des)vestir y (des)obedecer”, un proyecto curado por Rodrigo Santoscoy dentro del Programa de Diseño, Moda y Arquitectura del museo. La exposición reúne obra de Pia Camil, Sarah Lucas, Mike Kelley, Bárbara Sánchez-Kane, Mella Jaarsma, Edgar Cobián, Guadalupe Montes y otros artistas que utilizan la indumentaria como punto de partida para reflexionar sobre el cuerpo, la identidad, el deseo y los mecanismos sociales que regulan la manera de vestir. Más allá del diseño de modas, la muestra entiende la ropa como un lenguaje capaz de expresar pertenencia, resistencia o transformación, planteando preguntas sobre la relación entre apariencia, género y construcción cultural del cuerpo. La muestra estará vigente hasta el 6 de septiembre.
La tercera exposición corresponde a “Carmen Huízar: 1 gota de lluvia sobre el polvo”, instalada en la Sala de Proyectos hasta el 27 de septiembre. La artista presenta una serie fotográfica realizada en panteones rurales del norte de Jalisco, donde registra un mismo paisaje en distintas épocas del año para observar cómo el tiempo modifica la vegetación y transforma la percepción del territorio. El proyecto dialoga con la memoria, los rituales funerarios y la relación entre los ciclos naturales y la vida humana, proponiendo una mirada donde el paisaje deja de ser únicamente un escenario para convertirse en un archivo de distintas temporalidades.
Extiende la experiencia
La visita al MAZ no termina al salir de las salas de exposición. Desde hace varios años, el museo acompaña cada temporada con una agenda de actividades públicas que busca ampliar las conversaciones planteadas por las muestras y acercarlas a públicos diversos. Cine, talleres, recorridos comentados y encuentros familiares forman parte de una programación que durante agosto ocupará distintos espacios del recinto.
Uno de los programas más constantes es Matiné, el ciclo de cine del museo. La edición de agosto propone cuatro funciones que dialogan con las exposiciones actuales desde perspectivas distintas, utilizando el cine como otra forma de aproximarse a los temas que atraviesan la programación del MAZ.
Una de las cintas que forman parte de la programación es “Frances Ha” (2012), que se proyectará este 23 de agosto. Dirigida por Noah Baumbach y protagonizada por Greta Gerwig, la película sigue a una joven que intenta abrirse camino en Nueva York mientras enfrenta las incertidumbres de la vida adulta, los cambios en la amistad y la búsqueda de un lugar propio en la ciudad.
Estas funciones forman parte de una iniciativa gratuita que ha permitido al museo incorporar el cine como una extensión de su programación expositiva, favoreciendo nuevas lecturas alrededor de las obras que actualmente ocupan sus galerías.
Otra de las actividades que propone el museo para este mes es “Cuerpos desdoblados”, un recorrido comentado por distintas piezas de la exposición “(Des)vestir y (des)obedecer”, que invita a mirar el cuerpo, la identidad y las formas de representación desde una perspectiva cercana y participativa. El recorrido tendrá además una visita al estudio del artista Edgar Cobián, donde será posible acercarse a los procesos, inquietudes y búsquedas que atraviesan su obra, en la que el cuerpo contemporáneo —desdoblado, eufórico e impertinente— convierte la indumentaria íntima en una forma de expresión, cuestionamiento y liberación. La actividad se realizará el sábado 29 de agosto, a las 11 horas, está dirigida a jóvenes y adultos y es de acceso gratuito, con registro previo.
Este tipo de programas refleja una de las transformaciones que han experimentado los museos de arte contemporáneo durante las últimas décadas. El recorrido tradicional, centrado únicamente en contemplar las piezas, ha dado paso a espacios donde el diálogo, la experimentación y la participación del público forman parte de la experiencia. En el MAZ, esa idea se traduce en talleres, ciclos de cine, visitas mediadas y actividades que buscan prolongar las preguntas planteadas por cada exposición más allá de los muros de las galerías.
A ello se suma la ubicación del recinto. Situado frente a la Basílica de Zapopan y a unos pasos de la Plaza de las Américas Juan Pablo II, el museo puede integrarse con facilidad a un recorrido por el Centro Histórico del municipio. Patrimonio arquitectónico, espacios públicos, gastronomía y uno de los recintos dedicados al arte contemporáneo con mayor actividad en el occidente del país, todo, a unos pasos de distancia.
Escena internacional
En sus más de dos décadas de trayectoria, el MAZ ha convertido sus salas en un punto de encuentro para artistas de distintas geografías y generaciones. Su programación ha acercado al público a prácticas que abordan la memoria, la identidad, la infancia, la historia y las tensiones del mundo contemporáneo, con exposiciones de creadores como Mark Bradford, Francis Alÿs, Leiko Ikemura, Tino Sehgal y Yukinori Yanagi.
En 2023, el estadounidense Mark Bradford llegó al museo con “Los de abajo”, un proyecto que estableció un diálogo directo entre Guadalajara, la literatura mexicana y la obra de José Clemente Orozco. El título retoma la novela homónima de Mariano Azuela, publicada en 1916 y editada por primera vez en inglés en 1929, con ilustraciones de Orozco. La exposición incluyó “El hombre de fuego”, mural realizado por Bradford a partir de capas de carteles comerciales y lienzos de papel cuyos colores corresponden a los utilizados por Orozco en el mural del mismo nombre que se encuentra en el Hospicio Cabañas.
También en 2023, el MAZ presentó “Año del usagi”, una exposición individual de la artista japonesa-suiza Leiko Ikemura. La muestra reunió pintura, acuarela, poesía, video y cerámica —esta última realizada en colaboración con Cerámica Suro— para desplegar un universo en el que las figuras humanas, animales y formas híbridas aparecen vinculadas con la naturaleza, la transformación y lo espiritual.
La mirada hacia otras culturas tomó una forma distinta con “Juegos de niñxs”, de Francis Alÿs, presentada entre septiembre de 2024 y abril de 2025. El proyecto, iniciado en 1999 y todavía en curso, reúne videos registrados en distintos países que muestran a niños jugando en calles, patios y plazas. Sin grandes artificios, Alÿs convierte esos momentos cotidianos en un archivo global de gestos, reglas y formas de relacionarse, y encuentra en el juego una experiencia capaz de atravesar fronteras.
En EstaciónMAZ, el museo llevó esta vocación internacional hacia propuestas que desafían las formas convencionales de entender una exposición. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, Tino Sehgal presentó su primera exposición individual en México. El artista, conocido por trabajar con situaciones construidas a partir del movimiento, la voz y la interacción humana, planteó un encuentro con el público en el que la experiencia y el tiempo compartido sustituyen al objeto artístico tradicional.
La programación internacional continúa en 2026 con “El Mare Pacificum”, de Yukinori Yanagi, primera exposición individual del artista japonés en Latinoamérica. Abierta hasta el 11 de octubre en EstaciónMAZ, la muestra reúne instalaciones monumentales que exploran la memoria histórica, el militarismo, los efectos del poder nuclear y la fragilidad de las fronteras geopolíticas alrededor del océano Pacífico.