Despiden a Doña Stella, madre, abuela y amiga
Doña Stella Gregory Remus, esposa de don Jorge Álvarez del Castillo Zuloaga, uno de los fundadores de EL INFORMADOR, murió a los 97 años de edad
Para mi tita Stella: Tita, fue un honor tenerte con nosotros tantos años. Nos diste una familia enorme, nos diste muchas comidas los lunes en tu casa, consejos de sabiduría, bendiciones y cariño a todos los que te rodeamos. Fuiste una increíble esposa, mamá, abuela, bisabuela y amiga. Tocaste el corazón de muchos y nos dejas a todos con esa hermosa imagen de ti: bañada, peinada y bien vestida siempre. Nos dejas tu educación excepcional y te quedas en nuestros recuerdos para siempre. Te voy a extrañar, pero sé que ahorita estás en el Cielo descansando. Mi cariño por siempre.- Lucía Álvarez del Castillo Barba.
Tita: Le damos gracias a Dios por tu vida y por estar en la nuestra. Qué afortunados fuimos de tenerte. Gracias por tu amor, generosidad y el gran corazón que tuviste con nosotros. Como tu nombre lo dice: Stella (estrella), seguirás brillando en nuestras vidas con todo lo que nos dejas en nuestros corazones. Te queremos, un beso hasta el Cielo.- Familia González Álvarez del Castillo.
Sentimos inmensa gratitud por ser parte de la familia que formaste con gran amor y entrega. Fuiste un ángel convertido en un hermoso ser humano. Distinguida, elegante, alegre y siempre llena de bondad. Tu presencia impecable iba acompañada de fortaleza y amabilidad, generosidad y firmeza.
Nos marcó tu perseverancia para siempre tener una vida feliz, a pesar de cualquier circunstancia. Siempre tenías una sonrisa, un magnífico detalle, una palabra perfecta, un consejo asertivo. Sembraste amor en toda persona y cuidabas a los demás por encima de ti. Es por eso que todos te queremos y admiramos tanto. Fuiste estrella “Stella” y pilar de la familia.
Dejas mucho de ti en nosotros, especialmente bellísimos recuerdos con los que te mantendremos siempre presente.
Te amamos tita Stella.- Diego Delfín Álvarez del Castillo.
Entregada a Dios, a su familia y al prójimo, así fue la vida que yo conocí de Doña Stella, mi tita. Amada y apreciada por todos los que tuvimos el privilegio de conocerla. Siempre dando palabras de aliento, positiva, generosa, disciplinada, activa, la mejor amiga, de corazón sincero. ¡Qué bello ejemplo de mujer! Con la paz y el consuelo de que ya está con nuestro Padre Celestial. Hasta siempre tita, te amo.- Vera Álvarez del Castillo Aldana.