Cuatro años de conflicto entre Rusia y Ucrania han dejado devastación
Millones de desplazados e infraestructura dañada agravan la crisis humanitaria prolongada
La invasión de Rusia a Ucrania cumple cuatro años este martes, consolidándose como el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. La guerra no solo ha provocado un alto número de bajas militares y civiles, sino que también ha reconfigurado el orden de seguridad posterior a la Guerra Fría, con repercusiones geopolíticas que se extienden más allá del continente.
Los combates, iniciados el 24 de febrero de 2022 con la invasión a gran escala, no muestran señales claras de concluir. Aunque Estados Unidos ha mediado conversaciones entre delegaciones de Moscú y Kiev durante el último año del gobierno de Donald Trump, las negociaciones permanecen estancadas. Las diferencias sobre el futuro de los territorios ocupados por Rusia y las garantías de seguridad para Ucrania en la posguerra han frenado cualquier avance sustancial.
En el frente militar, el costo humano ha sido elevado. Miles de soldados de ambos países han muerto, mientras que los civiles ucranianos han enfrentado bombardeos constantes, apagones prolongados y cortes en el suministro de agua. El conflicto se ha transformado en una guerra de desgaste con avances territoriales limitados.
De acuerdo con el Institute for the Study of War, con sede en Washington, Rusia apenas logró ampliar en 0,79% el territorio bajo su control durante el último año. Antes de la invasión total, Moscú ya controlaba cerca del 7% del territorio ucraniano, incluida la península de Crimea y partes de las regiones orientales de Donetsk y Luhansk, donde separatistas respaldados por el Kremlin combatían al ejército ucraniano desde 2014.
El esfuerzo bélico también ha dependido en gran medida de la ayuda exterior. Según el Instituto Kiel para la Economía Mundial, la asistencia militar extranjera a Kiev cayó el año pasado en comparación con el promedio anual registrado entre 2022 y 2024. Tras asumir el cargo, Trump suspendió el envío de armas estadounidenses financiadas por Washington. En contraste, los países europeos incrementaron su apoyo militar en 67% respecto al promedio de los tres años previos, en un intento por compensar la reducción estadounidense.
La ayuda humanitaria y financiera también registró una disminución de 5% el año pasado frente al promedio del periodo 2022-2024, de acuerdo con el mismo instituto. Esta contracción ocurre mientras Ucrania continúa enfrentando enormes necesidades de reconstrucción y atención a desplazados.
El impacto demográfico ha sido profundo. Antes de la guerra, Ucrania tenía más de 40 millones de habitantes. Actualmente, millones han abandonado el país. Unos 5,3 millones de ucranianos han encontrado refugio en Europa, según reportes recientes de la ONU. Además, alrededor de 3,7 millones de personas se han desplazado internamente, tras ser expulsadas de sus hogares por los combates.
La infraestructura civil también ha sufrido daños considerables. La Organización Mundial de la Salud documentó miles de ataques que afectaron la prestación de servicios médicos desde el inicio de la invasión hasta el 11 de febrero de este año. El registro incluye 2 mil 347 impactos directos contra instalaciones sanitarias, además de daños a vehículos y almacenes de suministros médicos, lo que ha complicado la atención en zonas afectadas por los combates.
Cuatro años después, la guerra mantiene un elevado costo humano, territorial y económico. Con negociaciones frágiles, avances militares limitados y una población profundamente afectada, el conflicto continúa redefiniendo el mapa político europeo y dejando una huella duradera en millones de vidas.
AP
La UE no logra consensuar las sanciones contra Rusia
- Los ministros de Exteriores de la Unión Europea no lograron este lunes la unanimidad necesaria para aprobar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, debido al veto de Hungría y Eslovaquia. El bloque buscaba adoptar estas medidas antes de que se cumplan cuatro años de la invasión a gran escala de Ucrania.
- La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, calificó el resultado como un revés, aunque aseguró que las negociaciones continuarán. Señaló que el bloque ya ha superado desacuerdos similares y confió en que será posible alcanzar una solución.
- Hungría y Eslovaquia condicionaron su apoyo a la reanudación del suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ucraniano y ha resultado afectado por los combates. Kallas afirmó que los daños a la infraestructura energética son consecuencia de ataques rusos y defendió que Ucrania priorice la reparación de sus sistemas para garantizar calefacción y electricidad a su población.
- El nuevo paquete de sanciones, propuesto por la Comisión Europea el 6 de febrero, incluye medidas para restringir los servicios marítimos a petroleros rusos, sancionar a más empresas energéticas y bancos, y reforzar los controles para evitar que productos sensibles lleguen a Rusia.
- La falta de consenso también refleja divisiones internas en el bloque sobre el respaldo a Ucrania. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, no solo ha bloqueado las nuevas sanciones, sino que también amenaza con frenar un préstamo de hasta 90.000 millones de euros destinado a apoyar a Kiev. De ese monto, 60.000 millones serían para ayuda militar y 30.000 millones para respaldo económico entre 2026 y 2027.
- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tienen previsto abordar el tema con el Gobierno húngaro en los próximos días. Las autoridades europeas han subrayado que las decisiones consensuadas deben respetarse, ya que forman parte de los compromisos del bloque.
- Pese a las diferencias, la UE insiste en mantener la presión sobre Rusia y en asegurar el respaldo a Ucrania. Kallas señaló que el bloque analiza también las condiciones que debería cumplir Moscú para avanzar hacia el fin del conflicto, incluida la retirada de sus tropas de los territorios ocupados.
Cronología del enfrentamiento
2014. Rusia anexa Crimea tras un referéndum no reconocido internacionalmente. Surgen insurgencias prorrusas en Donetsk y Luhansk, iniciando un conflicto armado en el este ucraniano.
2015. Se firman los acuerdos de Minsk con mediación internacional para un alto el fuego, pero los combates continúan de forma intermitente.
2019. Volodímir Zelenski asume la presidencia con la promesa de buscar la paz y recuperar territorios ocupados.
2021. Rusia concentra tropas en la frontera ucraniana, elevando tensiones y generando alertas internacionales sobre una posible invasión.
2022. El presidente Vladímir Putin ordena una invasión a gran escala. Fuerzas rusas avanzan hacia Kiev y otras ciudades estratégicas.
2022. Ucrania resiste y recupera territorios en el norte y noreste. Occidente impone sanciones económicas y envía apoyo militar a Kiev.
2023. La guerra se convierte en un conflicto prolongado, con ofensivas y contraofensivas sin avances decisivos.
2024. Rusia consolida posiciones en el este y sur, mientras Ucrania intensifica ataques con drones y misiles.
2025-2026. El conflicto continúa sin acuerdo de paz, con miles de víctimas civiles, destrucción masiva e impacto global en seguridad y economía.
La guerra es “cada vez más letal” para la población civil: ONU
El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó ayer que la guerra en Ucrania es “cada vez más letal” para la población civil y representa “una mancha en nuestra conciencia colectiva”, en vísperas del cuarto aniversario de la invasión a gran escala lanzada por Rusia.
En un comunicado, Guterres describió el conflicto como “devastador” y advirtió que durante 2025 se registró el mayor número de víctimas civiles desde el inicio de la guerra. “Esto es simplemente inaceptable”, señaló el diplomático, quien reiteró su llamado a un alto el fuego “inmediato, total e incondicional” como primer paso hacia una paz “justa, duradera e integral”.
El secretario general subrayó que cualquier salida al conflicto debe basarse en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, así como respetar la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania. Añadió que la ONU está lista para contribuir a los esfuerzos diplomáticos encaminados a poner fin a la guerra.
El Consejo de Seguridad del organismo tiene previsto reunirse este martes para abordar la situación, coincidiendo con el cuarto aniversario del inicio de la invasión, el 24 de febrero de 2022. Se espera que los Estados miembros expongan sus posturas sobre la evolución del conflicto y la crisis humanitaria.
De acuerdo con la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, desde el comienzo de la invasión han muerto más de 15 mil civiles, entre ellos 766 niños, y más de 41 mil personas han resultado heridas, incluidos 2.540 menores de edad.
El informe señala que el 87% de las víctimas se registró en territorio bajo control de Kiev. Además, las minas y restos explosivos de guerra han causado 483 muertes y más de mil 100 heridos.
Según los datos recopilados por la misión, 2025 fue el año más letal para la población civil desde el inicio del conflicto, con al menos 2 mil 526 muertos y 12 mil 162 heridos, lo que representa un aumento del 31% en comparación con 2024.
EFE
El daño a los bienes culturales fue de cuatro mil 500 MDD
La Unesco estimó en 4 mil 500 millones de dólares (MDD) los daños al patrimonio cultural de Ucrania tras cuatro años de invasión de Rusia.
Indicó que reconstruir educación, cultura y medios requerirá 52 mil 130 millones de dólares durante la próxima década.
En este periodo, el organismo ha movilizado más de 75 millones de euros para respaldar al sector educativo, periodistas e instituciones culturales.
Los recursos han financiado formación docente, asistencia a comunicadores, rehabilitación de sitios patrimoniales y programas de salud mental dirigidos a estudiantes y profesionales afectados por el conflicto armado que continúa impactando la vida social y cultural del país y su recuperación integral futura, según evaluaciones recientes.
CT