Internacional

Abren Estrecho de Ormuz tras acuerdo

Estados Unidos e Irán pactan el fin de la guerra, generando expectativas de petróleo más barato, menor inflación y estabilidad económica global

Estados Unidos e Irán anunciaron ayer un acuerdo para poner fin a más de 100 días de guerra y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, una decisión que podría traducirse en una reducción de los precios internacionales del petróleo, combustibles más baratos para millones de consumidores y una disminución de la incertidumbre económica mundial.

El presidente Donald Trump confirmó el entendimiento alcanzado con Teherán y autorizó el levantamiento del bloqueo naval que Washington mantenía sobre puertos iraníes desde abril pasado.

“¡Felicidades a todos! Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”, escribió Trump en sus redes sociales al anunciar el pacto, cuya firma oficial está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza, con mediación de Pakistán.

La reapertura del Estrecho de Ormuz representa uno de los puntos más relevantes del acuerdo. Por esta vía marítima circula alrededor del 20% del petróleo que se consume en el mundo, además de importantes volúmenes de gas natural y productos petroquímicos. Su cierre provocó fuertes tensiones en los mercados energéticos y elevó los costos de transporte y producción en numerosos países.

El restablecimiento del tránsito marítimo podría generar efectos positivos casi inmediatos en la economía internacional. La normalización de los embarques de crudo incrementará la oferta mundial y aliviará la presión sobre los mercados energéticos. Una eventual caída en las cotizaciones internacionales del petróleo podría reflejarse gradualmente en menores precios de combustibles para consumidores y empresas. El descenso en los costos energéticos también moderará el precio de bienes y servicios en diversas economías. Por otra parte, los mercados bursátiles suelen reaccionar positivamente cuando disminuyen los riesgos geopolíticos en regiones estratégicas. Y se reduce el riesgo de una escalada militar en Medio Oriente, una de las principales preocupaciones de inversionistas y gobiernos durante los últimos meses.

Pakistán informó que ambas partes acordaron el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el conflicto en Líbano vinculado al grupo Hezbolá, aliado de Teherán.

Aunque los detalles aún no han sido divulgados, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró que el acuerdo garantiza que Irán “nunca tendrá un arma nuclear”, uno de los principales objetivos planteados por Washington durante las negociaciones.

No obstante, persisten interrogantes sobre el futuro del programa nuclear iraní, las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la liberación de los fondos iraníes congelados en el extranjero.

El anuncio fue recibido con cautela por diversos gobiernos, particularmente Israel, que había cuestionado las negociaciones y mantenía diferencias con Washington sobre la estrategia hacia Teherán.

Aun con las incógnitas pendientes, los mercados internacionales observan el acuerdo como la mejor noticia económica de los últimos meses. La reapertura del Estrecho  de Ormuz y el fin de las hostilidades eliminan uno de los principales focos de tensión global y abren la puerta a una etapa de mayor estabilidad para el comercio y la economía mundial.

CT

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