“Rape Academy”: la pesadilla
Esperan a que sus parejas se duerman. Ellas no lo saben ni pueden darse cuenta, pero antes -en los alimentos o bebidas- el hombre con el que viven les suministró alguna droga o somnífero para dejarlas totalmente inconscientes. Indefensas y en su hogar, en un sitio que debería ser seguro, son víctimas de abuso sexual, fotografiadas o grabadas y expuestas en chats y portales de internet… mientras duermen.
El horror que superaría cualquier ficción. Es realidad y empeora: los abusadores han creado comunidades digitales donde comparten e intercambian las imágenes de sus parejas (novias, esposas o mujeres con quienes viven) y hasta “consejos” para las violaciones; es llamado “sleep content” (contenido de sueño).
Una gran investigación periodística de CNN puso al descubierto una red mundial de chats y sitios web donde se intercambian métodos para abusar sexualmente de mujeres, mientras duermen anestesiadas por las drogas que les suministran. Estas plataformas digitales ya son denominadas “Rape Academy” (academias de violación). Espeluznante.
Saskya Vandoorne, jefa del Buró de CNN en París y una de las participantes en la investigación, logró infiltrarse en una de esas redes haciéndose pasar por un varón. Tras algunas semanas, fue agregada a un chat privado de Telegram llamado “Zzzz”, con casi mil miembros, en donde compartían videos con mujeres dormidas. Ahí es popular el #eyecheck o chequeo de ojo, que consiste en grabar cómo levantan el párpado de las víctimas para demostrar que están inconscientes y abusar de ellas.
Se trata de redes de violación en línea que operan libre e impunemente, sin responsabilidad ni castigo para los depredadores, pero tampoco para las grandes compañías que albergan y operan esos sitios.
En su investigación, CNN detectó que existen usuarios de países como Estados Unidos, Brasil, Francia y Reino Unido, entre otros; incluso, que los participantes ponen a la venta las drogas para sedar a las víctimas y tutoriales de cómo utilizar los fármacos… una academia virtual del horror (El trabajo periodístico de CNN puede encontrarlo en YouTube).
La magnitud del problema es incalculable, porque no se puede saber la cantidad de víctimas que existe debido a que muchas de ellas ni siquiera lo saben. El caso de Gisèle Pelicot es el ejemplo atroz de esa realidad, donde miles de mujeres son drogadas y violentadas por sus parejas. Pelicot fue sedada por su marido en repetidas ocasiones y abusada por decenas de desconocidos, invitados a su dormitorio por su esposo, Dominique Pelicot.
La violencia sexual contra las mujeres ha encontrado espacio en la web, porque hay quienes impunemente generan y comparten ese contenido, pero también quienes lo consumen. Una alerta para obligar a las plataformas que albergan estas comunidades y los motores de búsqueda a que retiren estos sitios. Y, además, generar los mecanismos de atención que garanticen la seguridad de las víctimas y el castigo para los perpetradores. En cualquier espacio, físico o virtual, rechacemos el abuso y la violencia contra las mujeres.