Memo y Juan
- ¡Muchas felicidades Memo! -saluda Juan efusivamente.
-¿Ahora qué te picó? ¿Felicidades de qué o por qué? -contesta Memo, confundido.
-¿Cómo que por qué? El jueves es día del niño, por lo que debemos empezar a celebrarlo -dice Juan con una sonrisa de oreja a oreja.
-No le encuentro la gracia, menos aún en este momento, cuando el mundo anda patas pa’rriba y lo menos en lo que se piensa es en los pequeños -agrega Memo-. Estamos llenos de contradicciones. Los epónimos líderes de la 4T tienen años gritando, “primero los pobres” y supongo que, entre los pobres, primero los niños. Basta con pararse en las esquinas para darse cuenta de que todo es demagogia. Sin ir más lejos, frente a nuestros ojos está la miseria en la que viven miles de niños y madres adolescentes. Primero los niños, sí, pero los niños de López Obrador; y ahora resulta que también los de Marcelo Ebrard están en la lista de las órdenes mendigantes.
-¡Qué bonita familia! -afirma Juan-. Pobrecitos, tan necesitados que están. En el colmo de su arrogancia, el excanciller argumenta: “Hice lo que cualquier padre responsable haría por su hijo”.
-¡Bien haya! ¡Viva México! -exclama Memo- Compañero, ya me arruinaste la semana. Menos mal que allí viene el mundial y eso nos hace recuperar el optimismo. Hay que estar listos para recibir a los millones de turistas que nos visitarán.
-¡Ey! -añade Juan con sorna- Sobre todo con la información de nuestro país que circula por el mundo. Allí tienes, como muestra de los últimos días, la masacre de Teotihuacán, dirigida, exprofeso, a los futuros asistentes del mundial. Luego, el accidente en el que murieron dos agentes de la CIA en Chihuahua, el asesinato de la joven Edith Guadalupe Valdez, más lo que se acumule en esta semana -reseña Juan.
-Mientras tanto, la señora Sheinbaum, orgullosa de su origen y olvidando los agravios que los conquistadores españoles cometieron contra los pueblos prehispánicos (López Obrador dixit), se fue a Barcelona para defender la democracia populista con los adversarios de Trump, precisamente ahora, que se están discutiendo los nuevos términos del tratado comercial con nuestros primos. ¡Vaya insensatez! Vamos a ver cómo nos va.
-Y el tema de los agentes de la CIA que operaban en territorio nacional no es menor -comenta Juan-. Ya estoy escuchando a la Presidenta, llenándose de ceniza el cabello, clamar a los cuatro vientos en defensa de nuestra soberanía, en tanto se alía con sus trasnochados colegas Pedro Sánchez, Luis Ignacio Lula y Gustavo Petro, entre otros, para defender al régimen cubano y a la expresidenta argentina, una demagoga profesional que sigue añorando a Juan Domingo Perón.
-Sí, mi querido amigo, en el horizonte se atisban nubes de tormenta -advierte Memo-. La prudencia parece desvanecerse y la ilusión de un México alejado de la corrupción, la impunidad y la injusticia social se va con ella.
-Mientras tanto, los niños, ajenos a los egoísmos humanos sueñan con ver jugar a sus ídolos del momento -concluye Juan.