Lemus y 4T, ¿tregua terminada?
Como lo he consignado aquí, el relevo Enrique Alfaro-Pablo Lemus en la gubernatura de Jalisco en diciembre de 2024, significó un cambio de estilo en el ejercicio de Gobierno, con lo que buscó dejar atrás la confrontación y el encono que asumió desde el primer momento, e incluso desde su fase de gobernador electo, su antecesor ante el entonces también Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Esa estrategia política, además de resultarle fallida para su propio proyecto político-partidista (ahora está retirado de la vida pública y como asistente de entrenador de futbol), hizo un enorme daño a Jalisco por el retiro de recursos de la Federación que su actitud bravucona y prepotente provocó.
Lemus, en cambio, desde su discurso de toma de posesión de la gubernatura de Jalisco, ofreció la búsqueda de la conciliación, del contraste sin pleito y el procesamiento de las diferencias con el Gobierno federal de la Presidenta Claudia Sheinbaum, encontrando puntos de coincidencia.
Asumir esa postura fue notable luego de las fuertes tensiones que hubo con la entonces Presidenta electa, que se negaba a recibirlo, por el largo conflicto postelectoral en el que hubo severas descalificaciones entre morenistas y emecistas.
Por eso la pregunta ahora es si ha terminado el tiempo de tender puentes con Palacio Nacional, por las cercanías de los tiempos electorales.
Plantear esta incógnita viene a cuento porque el Gobierno de Jalisco no optó por la negociación en corto con la Federación, sino que decidió tomar la ruta de los reclamos abiertos y públicos por temas presupuestales. Ahí está la rueda de prensa de esta semana donde el secretario de la Hacienda Pública de Jalisco, Luis García Sotelo, denunció las reducciones de las aportaciones federales por mil millones de pesos que podrían, dijo, frenar obras ya licitadas. Y el reproche que también hizo el secretario General de Gobierno, Salvador Zamora, que exigió una distribución equitativa del presupuesto federal y que no se repartiera con criterios políticos ni partidistas.
Aunque hasta ayer este reclamo del Gobierno de Jalisco no había llegado a la mañanera de la Presidenta Sheinbaum, ni la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha emitido alguna respuesta o posicionamiento oficial, el desafío está planteado y el conflicto latente.
Ante reclamos similares, Sheinbaum ha respondido que la transferencia de participaciones y aportaciones federales a los Estados se realiza conforme a los calendarios establecidos por la Ley de Coordinación Fiscal, y dependiendo de la Recaudación Federal Participable.
Así que habrá que ver si esta vez la argumentación es similar, o el reclamo no atendido regresa la tensión y el conflicto, que son inherentes al quehacer político y de Gobierno, pero que podrían acabar el periodo de tregua con la Federación que ha mantenido Lemus en el casi año y medio que funge como gobernador.