Las “pruebas”, una posición insostenible
Mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum viene insistiendo y exigiendo “pruebas” para proceder con una investigación de la Fiscalía y darle continuidad a la solicitud de extradición a Estados Unidos en contra de 10 funcionarios públicos y que ayer fingió ignorar que “No tenía conocimiento… no tengo mayor conocimiento”, sobre el bloqueo de cuentas bancarias de algunos de los inculpados por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, en Nueva York ya se encontraban detenidos dos de los acusados, quienes se entregaron por iniciativa propia.
Para empezar, si Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien se entregó desde el lunes pasado en la garita de Nogales, Arizona, así como lo hizo posteriormente Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas de Rubén Rocha, si se sienten inocentes de los cargos de los que son acusados, no tenían necesidad de haberse entregado, por lo que aparentemente lo hicieron con la intención de convertirse en testigos protegidos y recibir el beneficio en la reducción de sus sentencias.
Esta entrega voluntaria de los dos de los inculpados, así como la incautación de cuentas bancarias de otros de los acusados en la petición de extradición, obligará necesariamente a cambiar el rumbo de la argumentación de Palacio Nacional, que viene escudándose en la falta de “pruebas” para poder proceder con su responsabilidad de darle continuidad al proceso de investigación, detención y extradición de los inculpados.
Es obvio que los ahora los exfuncionarios detenidos en Nueva York tienen “cola que les pisen” y las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos tienen sustento, por lo que aquí en México no se puede continuar con el proteccionismo oficialista e ignorando la responsabilidad que nos corresponde. Pedir las “pruebas” es ya una posición insostenible. Como insostenible es la falta de transparencia de la presidenta, quien ayer habló por teléfono con Donald Trump, de lo que dijo solamente que fue “... una cordial y excelente conversación… reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las pláticas sobre comercio. Acordamos hablar nuevamente y continuar con el diálogo”. Sheinbaum y Trump debieron haber abordado “otros” temas, como las “pruebas” de la petición de extradición y que es “lo que falta y sigue” en la relación bilateral.
Usted, ¿qué opina?