Impopular y amenazado
Cole Tomas Allen, quien el sábado por la noche irrumpió durante la gala de corresponsales ante la Casa Blanca, compareció ayer ante un tribunal federal en Washington, donde fue acusado -entre otros cargos- de intentar asesinar al presidente de los Estados Unidos.
En 21 meses, Donald Trump ha sido objetivo de tres atentados en contra de su vida. El primero fue el 13 julio de 2024, en Butler, Pensilvania, cuando una bala le rozó la oreja durante un mitin al aire público. El agresor -Thomas Matthew Crooks- fue abatido por agentes de seguridad, mientras que el segundo sucedió el 15 de septiembre del mismo año, cuando Ryan Wesley Routh fue neutralizado en el campo de golf Trump International Golf Club en West Palm Beach, Florida, al ser avistado con un rifle y cuando se preparaba para cometer el atentado.
Estos eventos hablan por sí solos de la creciente violencia que se ha creado alrededor del polémico mandatario y de los desafíos que se presentan en torno a su seguridad. Y es que, no es para menos, ya que Trump se ha encargado con sus decisiones -en todos los órdenes- de crear un divisionismo extremo nunca antes visto, no solo en Estados Unidos, sino alrededor del mundo. Su retórica ha provocado diferentes reacciones y posiblemente las actitudes de prepotencia, supremacía y altanería -que han tenido consecuencias a la ciudadanía- han desencadenado esa serie de atentados en su contra.
El divisionismo mundial causado y el rechazo al interior de Estados Unidos que ha tenido Trump en esta su segunda administración lo han convertido en uno de los presidentes más impopulares de la historia, muy lejos de su intención personal de ser el mejor de todos los tiempos -en donde compite con los exmandatarios más cualificados, como son los casos de Franklin D. Roosevelt, Dwight Eisenhower o John F. Kennedy-. De acuerdo con la encuesta más reciente de SurveyMonkey, el 63 por ciento de los estadounidenses desaprueban su gestión; el 68 por ciento de los encuestados lo rechazan por la inflación que se tiene y los elevados costos de vida; el 67 por ciento lo descalifican por abrir el frente de guerra contra Irán sin ninguna justificación, y el 56 por ciento lo desaprueba por sus políticas migratorias -entre otras cosas-. En todos los renglones está reprobado.
Hoy, Donald Trump, es un presidente impopular y amenazado.
Usted, ¿qué opina?