El enlace con Sinaloa
Si Enrique Díaz Vega pronuncia en Nueva York ese nombre, sería algo así como una bomba atómica para el gobierno de México.
Se entregaron dos altos funcionarios del gabinete de Sinaloa ante las autoridades de Estados Unidos. Pero uno de ellos es el que desata más pánico entre los morenistas: Enrique Díaz Vega, el que fue secretario de Administración y Finanzas en el gobierno de Rubén Rocha Moya. Díaz Vega era el que repartía el dinero. Lo mismo a través de contratos que en efectivo. Lo que sabe es oro molido para el gobierno de Trump y a la vez es uranio enriquecido contra el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Y en particular por un nombre: Juan Pablo de Botton Falcón. Este hombre era el enlace para que fluyera el dinero que entregaba a nombre de Sinaloa Enrique Díaz Vega para las campañas de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada en el 2024. Hay varios personajes bien posicionados en el gobierno federal y en el gobierno de Sinaloa que conocen el vínculo que establecieron Díaz Vega y De Botton Falcón, y que son las fuentes en las que se basa esta información. Lo que hacía De Botton lo sabían en la cúpula. Por eso están aterrados con que Enrique Díaz Vega se haya entregado a Estados Unidos.
¿Por qué Juan Pablo de Botton? Porque es de todas las confianzas de Andy López Beltrán, el hijo del expresidente López Obrador. No es 100% de Andy... es 200% de Andy. Andy lo fue colocando en puestos clave desde que su papá llegó al poder. Fue el número dos del SAT, y por eso muchos empresarios perseguidos se sentaban con Andy para tratar de arreglar sus asuntos. Fue subsecretario de Egresos de Hacienda, el encargado de gastar 8 billones de pesos anuales. Ahora está manejando el presupuesto más importante de todas las entidades federativas del país: es el secretario de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, bajo el mando de Clara Brugada, y desde ahí se sabe que maneja buena parte de las relaciones financieras no sólo de la capital del país sino de la 4T (nóminas, bancos, etcétera).
Si ese nombre aparece en las cortes de Nueva York sería una bomba nuclear contra el gobierno de México. No sólo por el rol que jugó en el financiamiento de las campañas sino por los cargos de alto perfil financiero que ocupó en la administración pública federal.
Pero dicen en la mañanera que no tienen miedo, que no tienen preocupación. Ajá.
SACIAMORBOS
¿No nos acababan de decir que todo marcha de maravilla? ¿Y la baja en la calificación que Moody´s acaba de recetarle a México? Se les está cayendo a pedazos... y por todos lados. La saliva ya no está siendo suficiente.