Ideas

Bloqueos carreteros, también por negligencias

No me refiero a los bloqueos que encabezaron ayer líderes de transportistas inconformes por la ola de asaltos que sufren en las carreteras del País, y de campesinos y productores que volvieron a salir a protestar por los bajos precios de garantía que reciben, en al menos 10 Entidades de la República, sino a los provocados por incumplimientos, negligencias e ineficiencias en el cumplimiento de los protocolos antes, durante y después de que ocurren accidentes carreteros en las autopistas concesionadas por el Gobierno de México a muy poderosas firmas constructoras.

Fue el caso del bloqueo total de más de 5 horas que provocó la colisión de un automovilista con una vaca y que dejó en grave riesgo de vida a su pareja que lo acompañaba, y en el que se vieron afectados otros seis conductores. Ocurrió la noche del domingo pasado en el tramo Tala-Compostela, de la autopista Puerto Vallarta-Guadalajara, por la que transitaban miles de automovilistas que regresaban del periodo vacacional de Semana Santa, y que me tocó padecer.

Esta autopista es operada por la empresa MRO Jala-Compostela, filial de la trasnacional Mota Engil, constructora de la Líneas 3 y 4 del Tren Ligero de Guadalajara. Ganó el título de concesión para construir, operar, explotar y dar mantenimiento a este tramo, y al ramal a Compostela, en el vecino Estado de Nayarit, por lo que el Gobierno mexicano les comprometió un pago inicial de casi mil 485 millones de pesos. La abrieron a los automovilistas en noviembre de 2017 y se calcula un paso diario de siete mil vehículos a cuyos conductores ahora cobran 205 pesos por 67 kilómetros. De julio de 2012 que iniciaron los trámites del concurso al 15 de julio del 2022, llevaban ocho modificaciones y nueve adendas al convenio inicial del contrato número BNO-GO-2017-02 de prestación de servicios firmado con Banobras. La última modificación fue el 19 de marzo de 2024, según documentos de esta dependencia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mostrados en su página de transparencia.

En la publicidad de una empresa que les actualizó su sistema de cobro hace dos años, aseguran que en la autopista cuentan con “apoyo personalizado las 24 horas del día, se cuentan con unidades de auxilio vial y elementos ITS, distribuidos estratégicamente para proporcionar atención a los usuarios que desafortunadamente hayan sufrido algún incidente dentro de la autopista y en caso de accidentes se cuenta con el seguro del usuario”. 

Presumen además seis estándares y 18 acreditaciones ISO, que el domingo no aparecieron por ningún lado, más allá de una de sus unidades que llegó casi tres horas después del accidente.

De entrada, la vaca que fue la causa del contratiempo nunca tuvo por qué estar ahí, ya que en teoría se deben garantizar carriles libres de ganado en una autopista que debe estar cercada para impedirlo, así que ojalá no sólo le carguen los gastos al dueño del animal sino a los que impidieron su acceso, y que seguro tienen mayor capacidad de pago.

Algo también deberán hacer estos concesionarios para coordinarse mejor con la Guardia Nacional, en este caso, con la Fiscalía de Nayarit, bomberos y otros cuerpos de rescate, que, aplicando sus respectivos protocolos, pudieron haber liberado la vía en mucho menos tiempo que las más de cinco horas, en las que atendieron a los afectados sin mostrar empatía alguna con los miles de automovilistas y pasajeros que esperan mucho más cuando pagan una autopista.

Temas

Sigue navegando