El COVID-19, cada vez más contagios y más relajamiento
Los siguientes párrafos en cursivas fueron retomados de un artículo que publiqué en EL INFORMADOR, el 23 de mayo pasado:
El pasado 29 de abril, en relación con la evolución de los contagios por COVID-19, el presidente de la República dijo en su conferencia mañanera: “se redujo el contagio, se volvió horizontal, se aplastó la curva”.
Como ha ocurrido anteriormente, el vocero oficial López Gatell no se atrevió a desmentirlo y salió del paso con su ya probada habilidad para cantinflear: “las estrategias implementadas contra el coronavirus han permitido reducir cerca del 60% a 75% de la cantidad de contagios”.
Sin embargo, los datos al 19 de mayo muestran un crecimiento continuo de la curva; y así se le vea con el mayor optimismo, la realidad es que no se ve el anunciado “aplanamiento de la curva” aún. El aplanamiento se logrará cuando la línea de contagios deje de crecer aceleradamente, lo cual todavía no sucede.
Esto viene a colación ahora, puesto que del dicho de las máximas autoridades de este país en ese momento a los hechos que se han suscitado, existe una enorme disparidad.
El 29 de abril se tenía registrada la cifra de 17,800 casos acumulados de contagios por el virus, como no sucedió lo oficialmente expresado, la línea lejos de aplanarse se inclinó cada vez más y un mes después, el 26 de mayo, la cifra era de 74,560 casos acumulados.
Hoy la cifra de contagios asciende a 1’289,468, la situación es verdaderamente alarmante por la forma exponencial como ha evolucionado la pandemia en México.
Esos son los datos oficiales documentados por la Secretaría de Salud del gobierno federal, mismos que sin duda están altamente subestimados, ya que no incluyen los casos detectados por laboratorios estatales; además la escasa aplicación de pruebas diagnósticas impide identificar al alto volumen de contagios asintomáticos. No obstante, muestran un comportamiento que marca una clara tendencia, que nos dice que el problema se agrava cronológicamente.
La gráfica lineal muestra el avance acumulado de casos confirmados; es decir, esta variable siempre ira en ascenso, aunque llegará el momento en que este crecimiento sea menos pronunciado y se convierta idealmente en una línea horizontal (lo cual evidentemente aún no sucede).
Y para confirmar que la situación es realmente preocupante, basta con ver el número de nuevos contagios ocurridos en la última semana; entre el 10 y el 17 de diciembre se registró la cifra de 72,342. Es decir, en una sola semana se produjeron igual número de casos que los que se tenían registrados desde febrero hasta finales de mayo.
La gráfica de barras representa los casos nuevos que se suman cada día; por lo que en el momento en que la epidemia empiece a ser controlada, los contagios deben mostrar una reducción continua día a día, hasta llegar idealmente a cero.
Los datos estadísticos son contundentes, la pandemia está muy lejos de ser controlada, por lo que la gente debe adquirir conciencia y tomar las medidas indispensables para cuidarse a si misma y cuidar a los demás. Desafortunadamente los mensajes confusos y muchas veces contradictorios del Presidente de México y su responsable del manejo de la pandemia provocan que una buena parte de la población siga su ejemplo y ande circulando sin usar cubrebocas y sin los cuidados más elementales.
Mejor hagamos caso de los números y el sentido común: hay que evitar las actividades no esenciales, usar de forma correcta el cubrebocas, aseo constante de manos y mantener la sana distancia.