Ideas

"De alimentación"

No sé qué opine mi solitario lector respecto de la uniformidad que parece producir la modernidad, vea usted, cada vez que usted visita alguna localidad es más difícil encontrar algo diferente, como buen viejo recordaré que antes usted si era tragón podía encontrar multitud de platillos a degustar, el ejemplo más sencillo que se me ocurre son los frijoles, nuestra tradicional bala rasa, en casi todas las casas del país los elaboran de  modo particular y en la mayoría son muy buenos; sin embargo, hasta uno de nuestros productos más entrañables ha sido objeto del furioso ataque de la raza de los saludables.

No extrañaré aquellos frijoles chinos con manteca, los amantes de la salud, fanatizados hasta el queque. Han declarado la guerra contra la grasa y pretenden que usted y yo terminemos comiendo unos frijolianos que no puede distinguirse si está usted comiéndose en National Geografic o la sección amarilla en una edición antigua, eso sí sanísimos.

Mi querido abuelo decía, o si no lo dijo lo debió haber dicho, que en esta vida hay que comer fuerte, beber fuerte, fumar fuerte y esperar la muerte; es tal el ataque de los saludables que empiezan a infectar a los niños, desde su más tierna edad. En mi caso, tengo que reconocerlo, soy víctima de un niño maravilloso (para los abuelos todos los nietos son maravillosos) el mío tiene como seis años y una grave infección de felizología; un buen día el que esto escribe o sea yo, me encontraba fumándome un puro de 8 toros, o sea uno muy grande y llegó el chiquillo a decirme que lo apagara, seguido de una conferencia sobre la salud y los daños que causa la ingesta de radicales libres (que no sé, ni creo él supiera lo que significa) lo escuche con paciencia ya que mi amado tormento así me lo ha indicado y yo soy muy obediente. Ya que lo escuché, como me gusta mucho dialogar, le pedí me acompañara a la entrada de la casa, donde, maravillosamente hay un ladrillo incrustado con un letrero que dice “ En esta casa se fuma y que se haga la voluntad de Dios” un buen dialogo.

Ahora la comida supone ser muy sana, los nuevos productos sin grasa, el otro día mi amada esposa compró un queso que se cayó en el patio y se fue botando; son quesos que deben ser de plástico porque nunca se maduran, las normas de salubridad son terribles, porque no diagnostican porque sepan, lo hacen porque temen haga daño.

Así pues, debemos estar plenamente consientes, si usted es aficionado a la ingesta de fritangas, si no le importa pararse frente un anafre y deleitarse con sopes, enchiladas, gordas de manteca háganlo y disfruten de ello sin olvidar, ni por un momento que irremediablemente usted tendrá que morir, eso es seguro, aunque también los que comen de manera muy sana también morirán, eso sí, en pleno estado de salud.

DR

Sigue navegando