Con ustedes, oootra vez el avión
Como en algún capítulo de una novela de realismo mágico, en las que los hechos son reales, pero se les da una connotación fantástica, el objeto central de la narrativa del gobierno de la autollamada cuarta transformación, de su austeridad y repudio a los despilfarros y lujos de los “gobiernos neoliberales” apareció ayer en la rueda de prensa mañanera, donde el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tanto lo ha invocado, también como un claro distractor en momentos difíciles para su gobierno y para el país.
Para convertir el avión presidencial en un gigante telón de fondo, el Presidente decidió llevar el atril de su púlpito cotidiano de comunicación al ex hangar presidencial para que las y los reporteros hicieran un tour y constataran las extravagancias y los excesos de sus antecesores.
Pero antes vino la propaganda. Dijo López Obrador: “Hoy se realiza la conferencia matutina con el avión presidencial de fondo para dar a conocer al pueblo de México cómo se malgobernaba al país, cómo había lujos en el gobierno durante todo el periodo neoliberal. Se le daba la espalda al pueblo de México y los altos funcionarios vivían colmados de privilegios y atenciones. Era un gobierno de ricos para ricos con un pueblo pobre”.
Otro motivo para estar frente a la aeronave, que dijo, debió llevar el nombre de Carlos Salinas de Gortari o de Porfirio Díaz para que tuviera más “apego a la realidad” y no José María Morelos y Pavón como lo bautizaron el sexenio pasado, era porque ya estaba muy próxima la fraudulenta (el premio será una bolsa de dos mil millones que se repartirán entre 100 ganadores que se llevarán 20 millones de pesos cada uno) rifa del avión presidencial
el 15 de septiembre, y por el COVID-19 sólo se ha vendido el 25 por ciento de los boletos.
Así, a menos de una semana de que el avión presidencial tuviera que regresar a México de los hangares de California para que no siguiera creciendo la cuenta que quedó en un millón 700 mil dólares por su resguardo y mantenimiento, y en tanto se sigue en espera de que llegue un interesado en su compra, el Presidente lo volvió a colocar en la conversación nacional para bien y para mal.
Sus simpatizantes acuñaron el hashtag #AviónPresidencial, donde lo aclamaban por su congruencia, mientras que sus detractores impulsaron #AviónAtolero en el que le reprochaban sólo hacer “circos mediáticos” como cortinas de humo para no hablar de temas esenciales como el estancamiento económico, el crecimiento de la pandemia y de la inseguridad y violencia generada por los grupos de la delincuencia organizada.
Lo dicho, la lluvia de críticas en las redes sociales y los memes que se burlan de la rifa del avión sin avión vuelven a mostrar el albur que se juega AMLO al empeñarse en gobernar más con la retórica que con acciones concretas que atiendan los principales problemáticas del país.
jbarrera4r@gmail.com