Ideas

Cambios y reinicios

Para nadie es un secreto que las cosas van a cambiar con la transformación del gobierno, y que al no saber a ciencia cierta qué rumbo tomarán las dependencias culturales con las nuevas autoridades, hay incertidumbre. Y cuestionamientos, obvio. Yo realmente (a partir de tantas crisis) creo que estamos frente a un campo de oportunidades. Aristeo Mora por ahí, viruleaba en redes una convocatoria para participar en una propuesta decorosa para presentar de parte de la comunidad, un perfil realista para quien fuese a ocupar la silla de Secretario de Cultura. Correspondencia realista, le llaman pues. Necesaria.

Me sumo a la petición colectiva de que lleguen a puestos clave personas preparadas CON RECONOCIDA, SERIA Y SOSTENIDA TRAYECTORIA en las áreas a las que se proponen. Que piensen en el Estado, no en la ciudad solamente. El arte y la cultura no son (en su esencia) artículos de lujo, ni espacios singulares, la cultura es transversal a todo, a todo. Y el arte debe de manera orgánica pertenecer a todos los estratos, hay que estudiar y prepararse para saber cómo y llevarla a todos. El analista Carlos Lara mencionó (y con toda la razón) que el diseño y la aplicación de programas, deben crearse en su contexto. ¡Por favor!

Ahora, como comunicadora, luego como creadora, luego como productora, luego como conductora, luego como siempre actriz, luego como directora pude ver varias y diferentes Muestras Estatales de Teatro a lo largo de los años y, quiero señalar y destacar la enorme y profunda evolución que ha tenido este encuentro (por supuesto correspondiendo a una estrategia) teniendo al frente de la Dirección de Artes Escénicas a Gabriela Escatel. Ella tiene jefes y también tiene un equipo y también, una comunidad que responde, pero exactamente por ese talento que ha tenido para poder incluir, maridar y administrar todas las voces, poco a poco —porque no ha sido de un día para otro—, este Estado tiene una Muestra decente… que me disculparán todos… no tenía. Y menciono sin afanes destructivos —sólo como puntos referenciales—que viví —sobre todo como reportera, allá por los años noventa y dos miles— Muestras soporíferas, donde “como era lo que había”, provocaban en la gente ganas de irse del Estado o dedicarse a la contabilidad.

Esta administración termina gestión. Y me parece importante mencionar el trabajo de Artes Escénicas que es el que me parece orgánicamente más visible. También quisiera mencionar el impacto del programa ECOS, mismo que promueve el aprendizaje y desarrollo de niños y jóvenes de todo el Estado a través de núcleos municipales con perfil inclusivo. De verdad, instaría a que se pensara seriamente en no refundar ese programa.

Nos toca pensar, nos toca organizar, nos toca crecer.

Vamos a la MET pues.

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