- Gobernar desgasta
Si vivir mata, gobernar desgasta. Son leyes, como la de la gravedad, que, a diferencia de las reglas, como las gramaticales, no admiten excepciones. El inicio de una administración gubernamental, como casi todos los cambios que voluntariamente se hacen en la vida -casarse, mudar de domicilio, adquirir un automóvil…-, implica el buen deseo de que la decisión tomada haya sido acertada… pero no la garantía de que así vaya a suceder.
-II-
El Gobierno de la cacareada “Cuarta Transformación”, por ejemplo. Aunque es probable que su titular diga tener “otros datos” -que debería exhibir, por cierto, para obviar discusiones ociosas-, valen, como botones de muestra, las encuestas de los medios. La del “Grupo Reforma” (III-2-20), verbigracia, aporta indicios de que la luna de miel entre los actuales gobernantes y el pueblo “bueno y sabio” de los primeros días, se va diluyendo.
En un rubro en que todos los ciudadanos son sensibles, concretamente, a despecho de las opiniones de los especialistas en el sentido de que la cancelación del Aeropuerto de Texcoco o la construcción del Tren Maya y la refinería de Dos Bocas enviaron señales que desalientan la inversión y explican la virtual parálisis de la economía, y del empate técnico en las opiniones acerca de si la situación ha mejorado (33%), está igual (33%) o ha empeorado (31%), 54% de los encuestados considera que las decisiones gubernamentales en esa materia han sido buenas, mientras el 36% las descalifica.
En el tema de la seguridad pública -otro renglón sensible para la ciudadanía-, 47% estima que ha empeorado, mientras 21% considera que ha mejorado, y 29% que sigue igual. No queda clara la diferencia de matiz con el anterior, pero en el capítulo de la violencia, 57% juzga que ha empeorado y 30% que sigue igual, mientras 11% estima que ha disminuido. (Los cifras de los homicidios dolosos -hay un alto subregistro de delitos patrimoniales- ponen los puntos sobre las íes).
La mayoría de los encuestados considera al Presidente López Obrador simpático (67%), justo (60%), honesto (58%), capaz para gobernar (58%) y veraz (53%).
-III-
Si hoy se aplicara el prometido ejercicio de revocación de mandato, 51% de los encuestados estaría a favor de la permanencia, mientras 31% se inclinaría por la renuncia.
En términos absolutos, se diría que son números positivos. En términos relativos, comparados con el casi 80% que alcanzó al inicio de su administración, son indicios de que, en efecto, gobernar desgasta.