Para iniciar el día
Un desayuno sin prisas llevó a descubrir Helia Cocina Suculenta, un lugar con ingredientes de origen, recetas bien ejecutadas y platillos llenos de sabor
La importancia de la puntualidad. Un domingo, en compañía de Carlo, mi hijo, nos aventuramos a las 10:00 am a un restaurante que traía en lista. Llegamos y apenas iniciaban acomodando las sillas; nos comentaron que en unos 40 minutos estarían listos y, pues la verdad, no nos pareció, así que caminamos buscando otra opción y dimos con Helia.
El lugar es muy agradable, con una terraza hacia la calle y un salón, donde se especializan en desayunos, aunque también sirven comidas, pero cierran a las 4:00 pm. Su nombre lo toman de Helia Bravo, esta científica mexicana, quien fue la primera bióloga en México y que aportó mucho en la investigación de las cactáceas.
Sus principales ingredientes los traen de origen, como Oaxaca, Puebla y Sinaloa, para poder ofrecer la mejor confección, lo más apegada a las recetas tradicionales, pero siempre con su toque.
Pues bien, ya instalados y bien recorrido el menú -que de paso te platico que está lleno de antojos-, nos decidimos a pedir un festín gastronómico a la altura de los señores.
Iniciamos con unos buenos chilaquiles en salsa cremosa de chipotle ($130), a los que les añadimos cecina de Atlixco ($75). Esta cecina no es la jalisciense, que es carne seca, sino un corte delgado y marinado muy suave. Normalmente pediría salsa verde, pero hoy me apeteció la roja, que tenía un picor ligero. Vienen en un plato hondo, con unos buenos totopos de tamaño bocado y más gruesos que los de una tortilla normal, bien impregnados de su salsa, muy bien ejecutada. Les ponen un serpentín de crema espesa, acompañados de unos buenos frijoles semiaguados y tiras de esa rica cecina, para terminar con una espolvoreada de queso fresco.
Seguimos con un tlacoyo ($93), los ofrecen de queso o frijol, pero optamos por el de frijol y añadimos chicharrón (te debo el precio, que de la emoción olvidé anotarlo), que traen desde Sinaloa y es de lo más rico. Guisado en una salsita verde, con una porción generosa, sobre una base de maíz (tlacoyo) que tuestan en la plancha, para rematar con esa crema en líneas y el queso fresco que traen de Oaxaca. Excelente platillo pa’ cambiarle.
Por último, y siguiendo la línea de probar cosas no tan desayunables, llegaron unas enmoladas ($160) con mucha personalidad. Como siempre, tres tacos bien bañados en mole, rellenos de pechuga de pollo deshebrado y sin escatimar, a los que le añadí una porción de asientos que colocaron encima, en medio de todas, y a sus lados un baño de crema y queso. El mole, que traen de Puebla, es excepcional, muy bien elaborado: no tan líquido, pero tampoco tan denso, diría que en su punto. El balance que le aporta la crema es muy bueno y diría que es un platillo redondo por donde se le vea.
Tienen un menú light, por si te late, pero la verdad lo mío no son esos platillos.
Larga vida a Helia
Cocina Suculenta.
¡Sé feliz!
Evaluación
Comida 4.5
Lugar 4.5
Servicio 4.5
Helia Cocina Suculenta
Domicilio: C. Justo Sierra 2117, Ladrón de Guevara, Lafayette, 44600 Guadalajara, Jal.
Horario: Martes a domingo de 8:30 am a 4:00 pm
IG: @heliagdl
Teléfono: 33 3008 6904
CT