¡Toma nota! Estas son las señales de epilepsia, que NO parecen convulsiones
La epilepsia no siempre es evidente, pero sus señales, aunque discretas, están ahí. Saber reconocerlas es el primer paso para actuar
La epilepsia suele asociarse de manera inmediata con convulsiones visibles, movimientos bruscos o pérdida del conocimiento. Sin embargo, esta idea no refleja toda la realidad de la enfermedad. Existen manifestaciones mucho más sutiles que pueden pasar desapercibidas o confundirse con distracción, ansiedad o incluso problemas de conducta. Reconocer estas señales es fundamental para un diagnóstico oportuno de la Epilepsia.
La epilepsia es un trastorno neurológico que se produce por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Aunque algunas crisis son evidentes, otras pueden ser breves, silenciosas y difíciles de identificar. Estas manifestaciones atípicas son más comunes de lo que se cree y pueden aparecer tanto en niños como en adultos.
LEE: Hipertensión: 3 alimentos que la combaten según la ciencia
Señales que pueden pasar desapercibidas
Uno de los síntomas menos conocidos son las llamadas “ausencias”. Durante estos episodios, la persona parece desconectarse por unos segundos: deja de responder, fija la mirada y luego retoma su actividad como si nada hubiera pasado. Muchas veces se confunden con falta de atención o distracción.
También pueden presentarse movimientos repetitivos e involuntarios, como parpadear constantemente, masticar sin razón aparente o realizar pequeños gestos con las manos. Estos actos, conocidos como automatismos, no siempre se identifican como crisis epilépticas.
Otra señal poco evidente son las sensaciones extrañas repentinas. Algunas personas reportan olores inexistentes, sabores inusuales, mareos o una sensación de déjà vu. Estos episodios pueden ser parte de crisis focales, donde solo una zona del cerebro está involucrada.
Cambios emocionales y de comportamiento
La epilepsia no solo se manifiesta físicamente. En algunos casos, puede provocar alteraciones emocionales breves e intensas, como miedo repentino, ansiedad sin causa aparente o confusión momentánea. Estos cambios pueden durar segundos o minutos y desaparecer sin dejar rastro evidente.
En niños, estas señales pueden interpretarse erróneamente como problemas de conducta o dificultades escolares, lo que retrasa la búsqueda de atención médica.
LEE: ¿Para qué sirve el té de semillas de papaya y cómo se debe tomar?
Detectar estas señales requiere atención a los detalles y a la frecuencia con la que ocurren. Si los episodios se repiten, tienen patrones similares o afectan la vida diaria, es importante acudir a un especialista en neurología.
Un diagnóstico temprano permite iniciar un tratamiento adecuado, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones. La epilepsia, en muchos casos, puede controlarse con medicamentos y seguimiento médico.
* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *
https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03
BB