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Así logra el cerebro procesar dos idiomas o más

Investigadores de la Universidad de Nueva York demuestran mediante magnetoencefalografía que las personas bilingües no poseen reglas gramaticales separadas, sino un motor neuronal compartido.

Comprender cómo procesamos distintos idiomas tiene implicaciones prácticas. Hoy se sabe que aprender una nueva lengua no crea un archivo separado en la mente, sino que utiliza un sistema universal existente. Este hallazgo explica el proceso de aprendizaje y aporta datos a la educación lingüística y la neurociencia.

Un equipo de investigadores ha modificado la comprensión de la neurobiología lingüística al demostrar que los hablantes multilingües no poseen reglas gramaticales separadas en su materia gris. El hallazgo indica empíricamente que el cerebro humano depende de un único motor neuronal compartido para procesar cualquier idioma.

El estudio fue liderado por Esti Blanco-Elorrieta, profesora asistente de psicología y ciencia neuronal, en colaboración con la investigadora doctoral Xuanyi Jessica Chen. Ambas científicas desarrollan su labor en la Universidad de Nueva York (NYU), una institución dedicada a la investigación de procesos cognitivos.

Los resultados de esta investigación se publicaron a mediados de junio de 2026 en la revista científica JNeurosci. Este documento aporta datos a la literatura médica actual, proporcionando evidencia que aborda el debate sobre la arquitectura de la cognición bilingüe a nivel global.

El fin del mito del motor dual

Durante años, la comunidad académica planteó la hipótesis de que el cerebro construía sistemas independientes para cada lengua aprendida. Los datos actuales contrastan con esta teoría del motor dual, mostrando que los errores gramaticales no representan colisiones entre dos sistemas distintos, sino el funcionamiento de una red neuronal unificada.

Es frecuente que las personas bilingües apliquen reglas de un idioma mientras hablan otro, como utilizar estructuras del inglés y español de forma intercambiable. La investigación señala que estas mezclas ocurren porque ambos idiomas operan bajo el mismo marco computacional, compartiendo los recursos durante la comunicación en tiempo real.

Esta arquitectura cerebral indica que la gramática humana se ejecuta como un bucle computacional reutilizable. En lugar de emplear reglas específicas para cada idioma, la mente implementa una plantilla de lenguaje universal que procesa las diferencias fonéticas, semánticas o estructurales de las palabras utilizadas.

Magnetoencefalografía: rastreo milisegundo a milisegundo

Para registrar la velocidad del procesamiento del habla, el equipo científico utilizó la magnetoencefalografía (MEG), una herramienta de neuroimagen de alta resolución. Esta tecnología mapea los campos magnéticos en el cerebro, permitiendo a los investigadores observar las computaciones gramaticales, registrando la actividad milisegundo a milisegundo.

Durante las exploraciones, los participantes bilingües debían transformar palabras singulares en sus formas plurales. Los sujetos escuchaban términos reales y debían aplicar la regla gramatical correspondiente, activando las mismas áreas cerebrales sin importar si la palabra de origen pertenecía al vocabulario anglosajón o al idioma hispano.

Para comprobar que el cerebro no estuviera recuperando palabras memorizadas de un diccionario mental, los investigadores introdujeron pseudopalabras fabricadas. Ante términos inventados que los participantes no habían escuchado antes, la red neuronal aplicó las reglas gramaticales utilizando el mismo mecanismo de procesamiento lingüístico compartido.

El uso de esta red unificada muestra la mecánica de la neuroplasticidad del cerebro humano. Al no requerir una infraestructura neuronal nueva para cada idioma adicional, el sistema cognitivo distribuye la energía y los recursos, manteniendo la velocidad de respuesta durante las conversaciones fluidas.

Implicaciones para el aprendizaje de nuevos idiomas

Desde la perspectiva de la educación formal, este descubrimiento presenta aplicaciones para la enseñanza de idiomas. Si existe un mecanismo universal para el lenguaje, la adquisición de una tercera o cuarta lengua sigue un proceso donde el cerebro reutiliza la maquinaria gramatical ya establecida.

Esta mecánica cognitiva explica el proceso por el cual las personas multilingües se adaptan a nuevas estructuras sintácticas. El uso constante de este motor gramatical único consolida las conexiones neuronales, lo que interviene en la capacidad general del individuo para procesar información abstracta y resolver problemas lógicos.

Los hallazgos proporcionan bases para la investigación clínica y el tratamiento de trastornos del lenguaje. Comprender que la gramática se centraliza en un solo sistema computacional ofrece información para desarrollar terapias de rehabilitación orientadas a pacientes bilingües que han sufrido lesiones cerebrales o accidentes cerebrovasculares.

La evidencia proporcionada por la Universidad de Nueva York actualiza los modelos de la neurolingüística contemporánea. El cerebro bilingüe no divide su capacidad en compartimentos separados, sino que concentra su procesamiento en un solo motor gramatical, mostrando la adaptabilidad funcional de la mente humana.

Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.

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