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La historia del arquero que calculaba el destino del balón

Dirigida por Mike R. Ortiz, la cinta “Un portero muy improbable” explora el bullying, la exclusión y la fuerza del entorno familiar

El futbol suele llegar al cine desde la euforia: estadios repletos, goles decisivos, héroes deportivos y relatos construidos alrededor de la victoria. “Un portero muy improbable”, nueva película dirigida por Mike R. Ortiz, toma otro camino. Su historia comienza desde la soledad, el aislamiento y la obsesión silenciosa de un adolescente dentro del espectro autista que encuentra en la portería una forma de comprender el mundo.

La cinta, protagonizada por Danilo Guardiola, llegará a salas de cine de México, el próximo jueves 14 de mayo. La historia sigue a “Martín”, un joven con habilidades matemáticas extraordinarias cuya capacidad de concentración le permite anticipar la trayectoria del balón y convertirse en un portero excepcional. Mientras intenta abrirse paso dentro del futbol, también enfrenta bullying, dificultades sociales y un entorno que constantemente lo percibe desde la diferencia.

En entrevista con EL INFORMADOR, el director Mike R. Ortiz compartió que uno de los principales intereses de la película era alejarse de la estructura tradicional del cine deportivo y construir un relato más íntimo. “Las películas deportivas tienen cierta fórmula que tiende hacia lo épico, funciona, emociona y a mí en lo personal me encanta. Pero quisimos salirnos un poquito de esa fórmula”. El director explicó que la idea nació tanto de su cercanía personal con el tema del autismo como del deseo de explorar otra perspectiva dentro de las historias futbolísticas.

“A nivel personal me interesa visibilizar mucho ese tema y, cuando le dábamos vueltas a cómo hacer una historia diferente, pensamos que el futbol siempre cuenta historias sobre delanteros, sobre goles, sobre quienes se llevan la medallita de ganar. Pero igualmente importantes son los porteros, que si se equivocan el balón entra directo al marcador y el problema para el equipo es enorme”.

A partir de esa idea surgió el personaje de “Martín”, concebido desde una relación entre la lógica matemática, la concentración extrema y la pasión futbolística. “Eso daba el potencial para construir un portero con este ‘superpoder’ de ver el balón y anticipar matemáticamente hacia dónde va a ir. Esa puede ser una característica simbólica de alguien dentro del espectro autista: alguien que se obsesiona profundamente con un tema, en este caso el futbol, y aprovecha esa capacidad extrema de concentración cuando algo le apasiona”, señaló.

La representación del espectro autista

Ortiz añadió que uno de los principales retos del proyecto fue evitar los estereotipos frecuentes en las representaciones audiovisuales sobre neurodivergencia. “Algo que muchas veces pasa en el cine son los estereotipos y los clichés. He visto actuaciones y proyectos que terminan pareciendo una parodia”. El director explicó que la construcción del personaje partió de una experiencia cercana y de un proceso de investigación apoyado por personas relacionadas con el espectro autista. 

“En nuestro caso había una intención genuina: tengo un caso familiar muy cercano de alguien a quien amo muchísimo, entonces todo partía de ahí”, compartió. “Después, cuando escribes, te apoyas en gente con experiencia, personas cuya opinión valoras y que también conocen casos distintos. Empiezas a amalgamar elementos para construir algo donde alguien dentro del espectro autista pueda sentirse representado positivamente”.

Además del futbol, la película explora dinámicas como el rechazo, la exclusión social y la importancia del entorno cercano dentro del desarrollo emocional de una persona. En el caso de “Martín”, sus pilares resultan fundamentales para acercarlo a sus sueños. “Uno de los temas centrales es la diferencia que puede marcar el entorno de una persona. Y no solo en alguien dentro del espectro autista: en cualquiera. Tu entorno cercano, la familia, los amigos, pueden marcar la diferencia entre florecer o venirse abajo”.

Danilo Guardiola, el joven encargado de interpretar a “Martín”, contó a esta casa editorial que el trabajo alrededor del personaje implicó investigación, acompañamiento y un acercamiento construido desde el respeto. “Primero interpreté a ‘Martín’ desde el respeto. También recibí bastante ayuda de parte de Mike, que me daba indicaciones y consejos sobre cómo interpretarlo mejor”. El actor explicó además que su preparación estuvo influida por la experiencia de su madre como maestra de educación especial. “Mi mamá es maestra de educación especial y ella también me ayudó mucho para construir este papel. Además, investigué por mi propia cuenta”.

Para Guardiola, el personaje terminó modificando también su propia percepción sobre las personas dentro del espectro autista. “Fue bastante increíble interpretar a ´Martín’. Fue una experiencia muy bonita porque me generó empatía y conciencia sobre las personas que viven dentro del espectro”.

Dentro de la película, el futbol funciona como el espacio donde “Martín” logra encontrar concentración, confianza y una forma distinta de relacionarse con los demás. “Aunque tiene problemas en su vida diaria, vive bullying y atraviesa distintas dificultades, logra afrontarlas y salir adelante gracias al futbol, porque es lo que realmente le apasiona. Cuando entra a la cancha hay un cambio completo. Cambia totalmente su forma de ser y se enfoca por completo en el balón”, concluyó.

De Jiménez a Lozano 

La producción cuenta además con participaciones de figuras del futbol mexicano como Raúl Jiménez, Marco Fabián, Jaime Lozano y Jorge Campos, quienes se integraron al proyecto desde distintos roles. Ortiz explicó que varios de ellos participaron también como productores y facilitaron la conexión entre la película y el entorno futbolístico profesional. “El papel de Jaime Lozano era indispensable. Tenía que ser él, particularmente por una situación familiar que comparte con la historia”.

Para el director, encontrar al actor adecuado para “Martín” era una decisión más importante que elegir a alguien con experiencia deportiva, y fue por eso que eligió sin duda alguna a Danilo. “Estaba yo entre la disyuntiva de elegir a alguien extremadamente hábil como portero o alguien que fuera un gran actor y pudiera transmitir la vulnerabilidad y la emotividad que requería el personaje”, recordó. “La parte deportiva se puede trabajar con cámara y entrenamiento, pero interpretar a alguien dentro del espectro autista requería un actor sólido, como Danilo. Si no teníamos eso, se nos caía toda la película”.

A pocos días del estreno, Guardiola reconoció sentirse atravesado por emociones mezcladas entre nervios, expectativa y entusiasmo por la reacción del público. “Creo que un poco de todo: emocionado, feliz, nervioso, pero sobre todo contento de que por fin muchas personas, amigos, conocidos y familiares puedan ver esta película”.

El actor tiene la expectativa de que el público salga de la sala conmovido por una historia construida desde la empatía. “Espero que la gente salga con un mensaje, que sienta empatía, felicidad, que llore y que ría. Es una película muy hermosa y tiene una especie de montaña rusa emocional. Ya estoy impaciente por ver las reacciones del público”, finalizó.

CT

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