Cultura

Viaje multidisciplinario de la mano de “Mexica”

La puesta en escena busca construir una experiencia inmersiva donde confluyen danza, música, circo, visuales y tradiciones mexicanas

Una niña recibe una caja musical como regalo de cumpleaños. Al abrirla, el escenario comienza a transformarse: aparecen bailarines, estructuras móviles, música en vivo, acrobacias y festividades mexicanas convertidas en universos fantásticos. Así comienza “Mexica”, el nuevo espectáculo dirigido y producido por Isidro Guerra que llegará el próximo 13 de junio al Teatro Diana a las 21:00 horas.

La puesta en escena busca construir una experiencia inmersiva donde confluyen danza, música, circo, visuales y tradiciones mexicanas.

El proyecto tomará como eje narrativo a “Constanza”, una niña de ocho años que atraviesa distintas celebraciones emblemáticas del país mediante una caja mágica heredada por su abuela.

“Intentamos plasmar cuatro de las festividades más importantes de México: la Guelaguetza, el Día de Muertos, el carnaval veracruzano y la Romería”, explicó Guerra en entrevista con EL INFORMADOR

“La forma en la que manifestamos las fiestas mexicanas es por medio de la magia y los sueños de una niña”, comentó el director.

Cada una de estas celebraciones ocupará aproximadamente veinte minutos dentro del espectáculo y contará con estructuras escénicas móviles, efectos especiales y cambios completos de atmósfera. La propuesta fue diseñada para un aforo reducido de 360 personas, precisamente para mantener una relación cercana entre el público y el montaje. Más allá de reproducir tradiciones mexicanas de manera estrictamente folclórica, Guerra explicó que “Mexica” intenta hablar también del México contemporáneo y de la transformación cultural que atraviesa el país.

“Hoy en día ya tenemos una mezcla cultural muy importante y una evolución muy notoria. Es momento también de contar la evolución que ha tenido nuestra música, nuestros movimientos y nuestra forma de bailar”, señaló. 

El productor considera que todavía persisten visiones reducidas sobre México en distintos lugares del mundo, asociadas únicamente a imágenes tradicionales. “En muchos países todavía piensan que México es todo el tiempo el caballo, el sombrero, el mariachi y el borracho. Pero México ya es un país con muchísimo sincretismo cultural y en constante evolución”.

La construcción del espectáculo comenzó hace más de tres años como una idea personal de Guerra, quien explicó que “participo en todos los aspectos: coreográficos, danzísticos, visuales, musicales, escenográficos y de diseño”.

Integra un equipo sólido

La naturaleza multidisciplinaria de Mexica obligó a construir un elenco poco habitual dentro de las producciones escénicas tradicionales. La puesta reúne bailarines, acróbatas, artistas circenses y patinadores provenientes de distintas partes del país. “Tuvimos que hacer tres castings diferentes”, recordó Guerra. “Llegaron más de 60 bailarines en cada uno y al final solamente seleccionamos 22”.

Aunque la mayoría del elenco pertenece a Jalisco, el espectáculo incorporó artistas provenientes de Ciudad de México, Veracruz y otras regiones. Para Guerra, uno de los retos principales consistió en ensamblar disciplinas distintas dentro de una sola narrativa escénica. 

“El proyecto ha tenido cambios todo el tiempo porque seguimos puliendo las ideas artísticas y la manera de llevarlas al escenario”, explicó. “Es parte natural de un proyecto original. La evolución es constante dentro del montaje”.

Proyecto construido desde el corazón

La historia de “Constanza” posee un componente íntimo para el director: la protagonista fue inspirada directamente en su hija. “La niña existe. Se llama ‘Constanza’ y es mi hija. Entonces el proyecto nace desde un impulso muy personal y con mucho amor”.

Más allá de la espectacularidad visual, Guerra insiste en que la obra busca hablar de vínculos familiares, memoria y tradición. El montaje intentará construir esa sensación mediante música en vivo, interacción con el público y escenarios retráctiles que modificarán el espacio del Teatro Diana a lo largo de la función. La intención, explicó el productor, es que el espectador no permanezca únicamente observando, sino que se sienta dentro de una especie de viaje fantástico atravesado por celebraciones mexicanas.

“Hay muchas emociones positivas dentro de la compañía”, comentó Guerra. “Claro que existe nerviosismo, sobre todo por temas como la taquilla o el marketing, porque la parte artística ya está cubierta al cien por ciento. Esperamos que la gente lo reciba con el mismo amor con el que fue construido”, dijo.

CT

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