Cultura

Del arte al futbol: el Globo se suma al pulso del 2026

Con torneos infantiles y exposiciones temáticas, el museo conecta su propuesta con la emoción de la Copa Mundial 2026

En un momento en que la tecnología domina gran parte del entretenimiento infantil, el Globo, Museo de la Niñez de Guadalajara, apuesta por una experiencia distinta: la imaginación, el juego libre y la experimentación directa como ejes de su propuesta. De cara a los próximos meses, el recinto prepara una agenda que combina talleres habituales, actividades especiales por su aniversario y dinámicas vinculadas a la próxima Copa Mundial de Futbol de 2026.

En entrevista con EL INFORMADOR, Mónica Marcela Guzmán Espinosa, encargada del museo desde noviembre de 2024, detalla que abril estará marcado por la continuidad de sus talleres formativos -iniciados desde marzo- y por la preparación de su celebración anual. 

“Durante este mes hemos llevado a cabo los talleres habituales, junto con las actividades del periodo vacacional, que abarca de finales de marzo a principios de abril”, explica. En este periodo, los contenidos giran en torno al agua como eje temático, mientras que en el área de arte se aborda la obra de Vincent van Gogh, acercando a los pequeños a la pintura desde la práctica.

Abril será un mes clave para el museo. Del 23 al 26 se llevarán a cabo actividades previas a su aniversario. Como parte de la conmemoración, el recinto prepara una programación especial que incluirá obras de teatro y talleres impartidos por colaboradores externos. 

“Habrá actividades previas al aniversario y, el día 30, tendremos obras de teatro y talleres externos en colaboración con nosotros”, señala Mónica Marcela Guzmán Espinosa, quien destaca que el objetivo es ofrecer propuestas que amplíen la experiencia habitual del espacio.

Del juego al gol

En mayo, la agenda tomará un giro deportivo. Como antesala a la Copa Mundial de Futbol, el museo planea un mini torneo de balompié infantil que se realizará en sus instalaciones en colaboración con La Colmena del Agua Azul. Además, se prevé sumar esfuerzos con el Consejo Municipal del Deporte (Comude), aunque esa participación aún está por confirmarse.

A la par, el museo albergará una exposición temática relacionada con el Mundial elaborada con figuras de Playmobil, retomando una colaboración previa que tuvo buena respuesta entre el público. Más adelante, con el arranque del verano, regresarán los tradicionales talleres vacacionales, que se desarrollan mediante registro previo y se extienden durante poco más de un mes.

“Son talleres clásicos aquí en el museo. Se hacen con registro y los pequeñitos se inscriben para trabajar durante varias semanas”, comenta Guzmán Espinosa.

La encargada resume la esencia del museo como un lugar para descubrir. Si un niño o adolescente le preguntara por qué debería visitarlo, su respuesta sería una invitación abierta a explorar la creatividad.

“Que vengan a descubrir la parte interna de ellos, que tengan su imaginación abierta y disposición. Van a encontrar ciencia, arte y literatura; todo eso lo pueden mezclar y lo que conozcan aquí lo pueden llevar más adelante”, expresa.

La infancia en modo creativo

Uno de los aspectos que distingue al Globo, Museo de la Niñez es su dinámica de acceso. No se requiere reservación para visitas familiares; basta con presentarse en su horario habitual, de jueves a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. La entrada es gratuita. Solo en el caso de grupos fuera del periodo vacacional se solicita un oficio para asegurar la fecha.

“Sin reservación sí pueden llegar. Si es un grupo fuera del periodo vacacional, se hace con oficio para asegurar su lugar. Pero, como visitante habitual, nada más se presentan”, explica. Eso sí, los niños deben acudir acompañados por un adulto. “Niños solos no los recibimos; siempre tienen que venir con un adulto”, puntualiza.

Desde su llegada a la coordinación, Mónica Marcela Guzmán Espinosa ha observado de cerca el comportamiento de las nuevas generaciones en un entorno sin pantallas ni dispositivos digitales. Su experiencia contradice la idea de que la niñez actual solo se interesa por la tecnología.

“Como no tengo nada de tecnología aquí en el museo, ellos son felices con todas las actividades”, afirma. El espacio cuenta con un ágora con resbaladillas y áreas de juego, así como zonas destinadas a la creación manual y la lectura.

“En cuanto a las actividades donde tienen que volar su imaginación, crear algo manual o pintar, les llama mucho la atención”, asegura. Incluso la biblioteca, equipada con hamacas, se ha convertido en uno de los rincones favoritos. “Tú pensarías que, teniendo tecnología, no les llamarían la atención los libros, pero llegan, se acuestan en las hamacas y están leyendo. Hacen hasta sesiones con otros niños para leerles”.

“Si tú llegas aquí al museo, creo que lo menos que ves son celulares, a pesar de que los traen más bien los papás que los pequeños”. Para ella, esa diferencia convierte al Globo en un espacio singular dentro de la oferta recreativa de la ciudad.

En términos de asistencia, el museo ha mostrado una recuperación significativa tras los años de pandemia. Cuando Guzmán asumió el cargo, el registro anual rondaba las 21 mil visitas. Al cierre más reciente, la cifra se elevó a entre 28 mil y 30 mil personas, lo que representa un incremento aproximado de entre 15 y 20 por ciento.

“Veníamos arrastrando un déficit después de la pandemia, pero ya se aumentó un 15 o 20%”, señala, al subrayar que el crecimiento refleja la confianza de las familias en el proyecto.

Un punto de encuentro en Analco

El Globo, Museo de la Niñez está ubicado en la calle Analco y 5 de Febrero, en la Unidad Administrativa Reforma, en el barrio de Analco.

CT

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