El imaginario visual de Chapala
La exposición invita a mirar cómo Chapala fue visto y narrado en su época de esplendor turístico, entre finales del siglo XIX y mediados del XX
Con una conversación inaugural a cargo del cronista y “tapatiólogo” Juan José Doñán y el ensayista y poeta Raúl Aceves, abrió al público la exposición “Mar dulce, mar de mentiras. Iconografía de Chapala”, que permanecerá en la Casa ITESOClavigero -ubicada en José Guadalupe Zuno Hernández 2083, Colonia Americana, Guadalajara, Jalisco- hasta la primera semana de agosto.
Las primeras referencias al lago de Chapala como “Mar Chapálico” datan de planos del siglo XVI. Sus dimensiones lo justifican: pese a estar resguardado por montañas, en ciertos puntos el horizonte funde agua y cielo. Su superficie ondulante y la presencia de tres islas -Los Alacranes, la Chica y la Grande de Mezcala- refuerzan esa percepción marítima en el corazón del occidente mexicano.
Desde finales del siglo XIX, Chapala se convirtió en destino predilecto de viajeros y veraneantes. Figuras como Porfirio Díaz contribuyeron a posicionarlo como sitio de descanso, al grado de ser conocido como la “riviera mexicana”. Su paisaje, desde entonces, ha sido celebrado por escritores, pintores y fotógrafos de diversas latitudes.
Esa riqueza visual y narrativa se despliega en la muestra, que reúne obra de artistas como: Carlos Villaseñor Arriola, José Vizcarra y Guadalupe Zuno, junto con registros fotográficos de Hugo Brehme y Winfield Scott, entre otros. Destaca además un mapa de viaje de 1766, así como material inédito del fotógrafo aficionado Carlos Villaseñor Gutiérrez.
Curada por el historiador Gutierre Aceves Piña, la exposición se organiza en cinco núcleos temáticos que articulan 199 piezas provenientes de 16 colecciones. El recorrido propone una lectura donde imagen y texto resguardan la memoria del lago y construyen imaginarios tanto personales como colectivos.
Más que una revisión histórica, la muestra invita a mirar cómo Chapala fue visto y narrado en su época de esplendor turístico, entre finales del siglo XIX y mediados del XX, cuando surgieron villas, hoteles y una vida social que marcó el imaginario tapatío.
La exposición forma parte de una agenda más amplia del ITESO en torno al lago, que incluye investigación, trabajo de campo y proyectos de preservación patrimonial, subrayando su relevancia cultural, simbólica y ambiental.
“Mar dulce, mar de mentiras. Iconografía de Chapala” puede visitarse de lunes a viernes de 9:00 a 19:00 horas y los sábados de 10:00 a 14:00 horas.
CT