Tecnología
Siete mil dólares anuales cuesta al país cada persona con obesidad
El presidente de la Academia Mexicana para el Estudio de la Obesidad explicó que el monto representa los días laborales perdidos por incapacidad, disminución del rendimiento, atención médica y complicaciones derivadas
CIUDAD DE MÉXICO (27/MAY/2012).- Cada paciente con problemas de sobrepeso u obesidad tiene un costo promedio anual de siete mil dólares para México; una cantidad que pondría en riesgo la sustentabilidad financiera del sistema de salud ante la creciente prevalencia de estas condiciones.
Así lo aseguró el doctor Raúl Morín Zaragoza, presidente fundador de la Academia Mexicana para el Estudio de la Obesidad (AMEO), quien explicó que el monto representa los días laborales perdidos por incapacidad, disminución del rendimiento, atención médica y complicaciones derivadas por concepto de esta enfermedad.
“Esto impacta todavía más para los habitantes de las comunidades con menores ingresos económicos, pues son quienes tienen menor capacidad para cubrir un adecuado tratamiento, que incluye atención médica, centros deportivos y una dieta equilibrada”, expresó.
En cualquier empresa, mencionó el especialista, las horas de labor pérdidas de quien tiene sobrepeso u obesidad estarán estrechamente involucradas con problemas de lumbalgia y artrosis, porque el dolor será una de las causas de menor productividad.
Los pacientes también tienen posibilidades de desarrollar diabetes mellitus, cuya afección al no estar controlada provocaría inestabilidad en los niveles de glucosa en sangre y mayores complicaciones, lo que resta pericia para realizar las actividades e interrumpir la cadena laboral, detalló el titular de la AMEO.
Además de otros padecimientos cardiovasculares y metabólicos, como hipertensión, las compañías tendrían que destinar mayor inversión en la atención médica implícita en los problemas del empleado, expuso Morín Zaragoza.
En tanto, refirió que los médicos mexicanos son preparados en las universidades sin recibir algún curso sobre la enfermedad y aunque existen especialidades todavía está ausente la cátedra de obesidad en las aulas y, si las hay, sólo destinan dos horas a lo largo de la carrera para dicha enseñanza.
Comentó que de las más de 100 facultades y escuelas de Medicina registradas en nuestro país, pocas incluyen el tema de la obesidad como una entidad, mientras que la carencia de asignaturas relacionadas con la farmacología del problema de salud es evidente.
El especialista recordó que hay un estudio que indica que el aumento en los casos de esta enfermedad podría demandar para el 2017 una inversión de alrededor de 150 millones de pesos, lo que estaría “duplicando el presupuesto destinado en 2010”.
“No existe la posibilidad de canalizar esa cantidad para la atención médica de una sola enfermedad y, en consecuencia, desde el punto de vista financiero agotaría el sistema de salud pública del país”, expuso Morín Zaragoza.
De ahí la necesidad de impulsar acciones preventivas encaminadas a combatir la obesidad con metas a largo plazo, pero sin desatender los programas inmediatos de atención inicial, de diagnóstico oportuno y de un adecuado tratamiento al paciente, agregó el experto.
Insistió en que las compañías deben cambiar el tipo de alimentos que convidan en sus comedores o cafeterías, además de implementar rutinas de ejercicio físico durante la jornada laboral.
“La educación médica es la herramienta que tenemos a nuestro alcance para revertir el padecimiento de sobrepeso u obesidad que hoy atañe al país, pues dicha atención abarca más allá de prescribir los fármacos en caso de requerirlos, sino es una opción acompañada con actividad física, comer adecuadamente y ofrecer el apoyo psicológico necesario”, concluyó Morín Zaragoza.
Con información de la Agencia ID.
Así lo aseguró el doctor Raúl Morín Zaragoza, presidente fundador de la Academia Mexicana para el Estudio de la Obesidad (AMEO), quien explicó que el monto representa los días laborales perdidos por incapacidad, disminución del rendimiento, atención médica y complicaciones derivadas por concepto de esta enfermedad.
“Esto impacta todavía más para los habitantes de las comunidades con menores ingresos económicos, pues son quienes tienen menor capacidad para cubrir un adecuado tratamiento, que incluye atención médica, centros deportivos y una dieta equilibrada”, expresó.
En cualquier empresa, mencionó el especialista, las horas de labor pérdidas de quien tiene sobrepeso u obesidad estarán estrechamente involucradas con problemas de lumbalgia y artrosis, porque el dolor será una de las causas de menor productividad.
Los pacientes también tienen posibilidades de desarrollar diabetes mellitus, cuya afección al no estar controlada provocaría inestabilidad en los niveles de glucosa en sangre y mayores complicaciones, lo que resta pericia para realizar las actividades e interrumpir la cadena laboral, detalló el titular de la AMEO.
Además de otros padecimientos cardiovasculares y metabólicos, como hipertensión, las compañías tendrían que destinar mayor inversión en la atención médica implícita en los problemas del empleado, expuso Morín Zaragoza.
En tanto, refirió que los médicos mexicanos son preparados en las universidades sin recibir algún curso sobre la enfermedad y aunque existen especialidades todavía está ausente la cátedra de obesidad en las aulas y, si las hay, sólo destinan dos horas a lo largo de la carrera para dicha enseñanza.
Comentó que de las más de 100 facultades y escuelas de Medicina registradas en nuestro país, pocas incluyen el tema de la obesidad como una entidad, mientras que la carencia de asignaturas relacionadas con la farmacología del problema de salud es evidente.
El especialista recordó que hay un estudio que indica que el aumento en los casos de esta enfermedad podría demandar para el 2017 una inversión de alrededor de 150 millones de pesos, lo que estaría “duplicando el presupuesto destinado en 2010”.
“No existe la posibilidad de canalizar esa cantidad para la atención médica de una sola enfermedad y, en consecuencia, desde el punto de vista financiero agotaría el sistema de salud pública del país”, expuso Morín Zaragoza.
De ahí la necesidad de impulsar acciones preventivas encaminadas a combatir la obesidad con metas a largo plazo, pero sin desatender los programas inmediatos de atención inicial, de diagnóstico oportuno y de un adecuado tratamiento al paciente, agregó el experto.
Insistió en que las compañías deben cambiar el tipo de alimentos que convidan en sus comedores o cafeterías, además de implementar rutinas de ejercicio físico durante la jornada laboral.
“La educación médica es la herramienta que tenemos a nuestro alcance para revertir el padecimiento de sobrepeso u obesidad que hoy atañe al país, pues dicha atención abarca más allá de prescribir los fármacos en caso de requerirlos, sino es una opción acompañada con actividad física, comer adecuadamente y ofrecer el apoyo psicológico necesario”, concluyó Morín Zaragoza.
Con información de la Agencia ID.