Tecnología
Los colonizadores europeos llevaron la rabia al África Central y Occidental
Los científicos sugieren que el tipo 2 del virus fue introducido en la parte más oriental del África Central y Occidental
REDACCIÓN INTERNAICONAL.- El virus de la rabia llegó al África Central y Occidental hace 200 años con los colonizadores europeos y evolucionó hacia varias subespecies locales propias de distintos países.
Así lo asegura un equipo de investigadores de Estados Unidos, África y Francia en el último número de la revista "Journal of General Virology".
Tras analizar 182 muestras del virus de perros infectados tomadas en 27 países africanos a lo largo de 29 años, los científicos explican que las distintas variedades del patógeno derivan de dos ancestros originarios.
Del llamado "África 1" evolucionaron los virus de la rabia que circulan por el norte del continente y del "África 2", aquéllos presentes en el centro y el oeste.
Los científicos sugieren que el tipo 2 del virus fue introducido en la parte más oriental del África Central y Occidental, probablemente en Chad, hace unos 200 años y que de allí se expandió por toda la región durante un periodo de más de un siglo.
La propagación geográfica descrita por el virus, indica el equipo investigador, sigue los movimientos de la expansión colonial francesa en África.
Las distintas subespecies del virus en la región están muy vinculadas al terreno y su movimiento entre distintas localidades es limitado.
Uno de los investigadores, Hervé Bourhy, del Instituto Pasteur de París, descarta la hipótesis de que los brotes de rabia se hubieran extendido sobre largas distancias por perros "superpropagadores" o personas que viajaran con animales ya infectados.
"Eso es altamente improbable porque hay un fuerte agrupamiento geográfico de las subespecies del virus de la rabia y la escala de tiempo de la expansión del virus se mide en décadas", indica.
Los científicos consideran que la identificación de las cepas del virus más prevalentes y el conocimiento de cómo se propagan por la región son factores muy útiles para controlar la enfermedad.
La rabia causa más de 24.000 muertes al año en África (una cada 20 minutos), principalmente de niños y habitantes de comunidades rurales pobres.
Su prevención y tratamiento son actualmente costosos y los recursos destinados a tal efecto son escasos o inadecuados, según los investigadores.
El equipo científico pide la colaboración de los países vecinos de los territorios más afectados para desarrollar una estrategia progresiva -centrada en el control de la rabia en los perros- que consiga erradicar la enfermedad en África.
Así lo asegura un equipo de investigadores de Estados Unidos, África y Francia en el último número de la revista "Journal of General Virology".
Tras analizar 182 muestras del virus de perros infectados tomadas en 27 países africanos a lo largo de 29 años, los científicos explican que las distintas variedades del patógeno derivan de dos ancestros originarios.
Del llamado "África 1" evolucionaron los virus de la rabia que circulan por el norte del continente y del "África 2", aquéllos presentes en el centro y el oeste.
Los científicos sugieren que el tipo 2 del virus fue introducido en la parte más oriental del África Central y Occidental, probablemente en Chad, hace unos 200 años y que de allí se expandió por toda la región durante un periodo de más de un siglo.
La propagación geográfica descrita por el virus, indica el equipo investigador, sigue los movimientos de la expansión colonial francesa en África.
Las distintas subespecies del virus en la región están muy vinculadas al terreno y su movimiento entre distintas localidades es limitado.
Uno de los investigadores, Hervé Bourhy, del Instituto Pasteur de París, descarta la hipótesis de que los brotes de rabia se hubieran extendido sobre largas distancias por perros "superpropagadores" o personas que viajaran con animales ya infectados.
"Eso es altamente improbable porque hay un fuerte agrupamiento geográfico de las subespecies del virus de la rabia y la escala de tiempo de la expansión del virus se mide en décadas", indica.
Los científicos consideran que la identificación de las cepas del virus más prevalentes y el conocimiento de cómo se propagan por la región son factores muy útiles para controlar la enfermedad.
La rabia causa más de 24.000 muertes al año en África (una cada 20 minutos), principalmente de niños y habitantes de comunidades rurales pobres.
Su prevención y tratamiento son actualmente costosos y los recursos destinados a tal efecto son escasos o inadecuados, según los investigadores.
El equipo científico pide la colaboración de los países vecinos de los territorios más afectados para desarrollar una estrategia progresiva -centrada en el control de la rabia en los perros- que consiga erradicar la enfermedad en África.