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En bicicleta de Australia a Copenhague: 18.000 km contra el cambio

En cada nueva ciudad, decidió contactar con las ramas locales de Greenpeace o de Amigos de la Tierra

COPENHAGUE,DINAMARCA.-De Brisbane (este de Australia) a Copenhague, 18.000 km en bicicleta y 16 meses de esfuerzo, Kim Nguyen, un australiano de 28 años, llegó a la conferencia sobre el clima de Naciones Unidas con muchos testimonios sobre el tema de debate, recogidos a lo largo de su largo periplo.

"El primer lugar donde me di cuenta de la gravedad de lo que vivimos fue Timor Oriental, justo después de haber dejado Australia", contó.

"Los campesinos cuentan que desde hace tres años, no tienen cosechas suficientes para vivir porque las lluvias no llegan en su periodo habitual. Y cuando caen, es en forma de diluvio, con inundaciones", añadió.

En su travesía hasta Copenhague ha pasado por 22 países: Timor, Indonesia, Indonesia, Malasia, Tailandia, China, Mongolia, Rusia, Kazajistán, Azerbaiyán, Georgia, Turquía, para pasar después al Este y centro de Europa, y finalmente Dinamarca.

"La bicicleta comenzó a caerse a trozos tras 6.000 kilómetros... ¡Y me quedaban 12.000!", contó sobre los problemas del viaje, en el que se fijó una dinámica de tres días de carrera y uno de reposo.

Fue un amigo, hablando de la Conferencia de Copenhague hace 18 meses, quien le dio la idea de iniciar esta aventura, a medio camino entre el deporte y la política.

Las lluvias torrenciales y fuera de sus momentos habituales en el Sudeste asiático, el avance del desierto del Gobi en Mongolia o fuertes sequías en el noreste de China son experiencias que ha conocido de cerca y que le invitan a pensar en una acción colectiva.

"Después de haber corrido durante un tiempo, comencé a pensar que un muchacho solo en una bicicleta, incluso yendo hasta Copenhague, no iba a cambiar gran cosa", reconoció Kim.

En cada nueva ciudad, decidió contactar con las ramas locales de Greenpeace o de Amigos de la Tierra -su patrocinador-, lo que contribuyó a crear una red a lo largo de su viaje, recogiendo mensajes que hablaban del cambio climático.

Después de dar a conocer su iniciativa, en la parte final del trayecto vio cómo se le fueron sumando simpatizantes a su causa, lo que le permitió llegar a la 'meta' de Copenhague con otros sesenta 'ciclistas'.

Estuvo cerca de abandonar el reto en Ulan Bator, por un fuerte dolor en la rodilla, y sólo en dos ocasiones tuvo que tomar un tren por problemas con la duración del visado, en China y en Kazajistán.

"En la llegada a Copenhague estaban increíblemente feliz e increíblemente aliviado también. Había planeado todo desde hace mucho para tener suficiente dinero, energía y una buena bicicleta", subrayó.

En la capital danesa le espera un programa cargado, hasta el 18 de diciembre, entre el foro alternativo del centro de la ciudad y encuentros con negociadores de la conferencia del clima de Naciones Unidas.

Para él, está claro que la ecología no es una cuestión de medios económicos. "En Mongolia, uno de los países más pobres del planeta, la gente tiene paneles solares en las tiendas y en la ciudad los edificios funcionan con energía solar", recordó.

Después de esta aventura, Kim descansará y espera recuperarse del esfuerzo económico trabajando en Europa.

El viaje le ha costado casi 20.000 dólares australianos (más de 12.000 euros) y planea volver en el futuro a Australia, de nuevo en un viaje marcado por la defensa de la ecología y del planeta.

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