Tecnología
Construirán planta de yeso agrícola en Baja California Sur
La mayor demanda de yeso agrícola se concentra en los estados del Durango, Sinaloa, Chihuahua, Sonora, Baja California Sur y Baja California
MULEGÉ, BAJA CALIFORNIA SUR (30/NOV/2010).- Una planta de yeso agrícola, que se construirá en Baja California Sur, permitirá disminuir hasta en 90% la importación de este material, utilizado para disminuir la salinidad de las tierras de cultivo, así como reducir costos de los campesinos que lo utilicen para mejorar la productividad en sus cultivos.
La planta estará ubicada a 25 Kilómetros de la Isla San Marcos, la cual concentra el yacimiento de yeso más grande del país, en el municipio de Mulegé. Su construcción forma parte de un proyecto elaborado por la empresa minera Compañía Occidental Mexicana (COMSA) y el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor).
El yeso agrícola es roca de yeso común (Sulfato de Calcio) que, por medio de un sistema de trituradores y cribas, se pulveriza hasta obtener un tamaño de grano de aproximadamente 0.04 milímetros, ideal para aplicarse directamente o disuelto en agua, sobre el suelo cultivado.
Este material actúa como reductor del pH de los suelos alcalinos, es decir, con altas concentraciones de sodio. “El exceso de sodio en los campos de cultivo dificulta la absorción de nutrientes, principalmente hierro, zinc y manganeso, y dificulta la infiltración del agua de riego”, explicó Agustín Casanova, gerente de operaciones de COMSA.
En los suelos áridos y semiáridos de la zona noroeste de México, los suelos alcalinos se forman principalmente por la sobre explotación de los mantos acuíferos; el uso de aguas de riego de baja calidad, las cuales contienen altas concentraciones de carbonatos y bicarbonatos de sodio, o por el uso excesivo de abonos con sodio.
La mayor demanda de yeso agrícola se concentra en los estados del Durango, Sinaloa, Chihuahua, Sonora, Baja California Sur y Baja California, donde aproximadamente el 20% de los suelos cultivados tienen problemas por salinidad. En dichas entidades se consumen poco más de 70 mil toneladas al año, de las cuales 15 mil son importadas.
De acuerdo con el gerente de operaciones de COMSA, el costo de producción de yeso agrícola depende principalmente del precio de la materia prima y si la empresa cuenta con su propio yacimiento; actualmente, oscila entre 450 y 700 pesos por tonelada y se vende a los agricultores entre mil 600 y mil 800 pesos, mientras que el yeso agrícola de importación alcanza un costo de 2 mil 300 pesos.
Estimó que, al contar con la materia prima directamente del yacimiento, la planta de yeso agrícola permitirá reducir los costos para los agricultores hasta en un 40%, al eliminar los gastos de transportación y reducirá aproximadamente 90% las importaciones, ya que tendrá la capacidad de producir hasta 14 mil toneladas por año.
La planta, una vez concluida, podrá producir 6.25 toneladas de yeso agrícola por hora y contará con un sistema para empacar bolsas de 25 kilogramos hasta una tonelada.
El proyecto forma parte del Programa de Estímulos para la innovación Tecnológica PROINNOVA 2010, y contempla también la elaboración estudios de campo para determinar con precisión las características físico-químicas de suelos afectados por salinidad en campos de cultivo del noroeste de México antes, durante y después del tratamiento con yeso agrícola.
Agustín Casanova indicó que cultivos como los de tomate, chile, pepino, melón, fresa, uva, café, aguacate, papaya y caña de azúcar se benefician con el uso de yeso agrícola; además, cerca del 90% de la producción que se da en dicha región, se destina a surtir mercados internacionales.
Con información de la Agencia Conacyt.
La planta estará ubicada a 25 Kilómetros de la Isla San Marcos, la cual concentra el yacimiento de yeso más grande del país, en el municipio de Mulegé. Su construcción forma parte de un proyecto elaborado por la empresa minera Compañía Occidental Mexicana (COMSA) y el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor).
El yeso agrícola es roca de yeso común (Sulfato de Calcio) que, por medio de un sistema de trituradores y cribas, se pulveriza hasta obtener un tamaño de grano de aproximadamente 0.04 milímetros, ideal para aplicarse directamente o disuelto en agua, sobre el suelo cultivado.
Este material actúa como reductor del pH de los suelos alcalinos, es decir, con altas concentraciones de sodio. “El exceso de sodio en los campos de cultivo dificulta la absorción de nutrientes, principalmente hierro, zinc y manganeso, y dificulta la infiltración del agua de riego”, explicó Agustín Casanova, gerente de operaciones de COMSA.
En los suelos áridos y semiáridos de la zona noroeste de México, los suelos alcalinos se forman principalmente por la sobre explotación de los mantos acuíferos; el uso de aguas de riego de baja calidad, las cuales contienen altas concentraciones de carbonatos y bicarbonatos de sodio, o por el uso excesivo de abonos con sodio.
La mayor demanda de yeso agrícola se concentra en los estados del Durango, Sinaloa, Chihuahua, Sonora, Baja California Sur y Baja California, donde aproximadamente el 20% de los suelos cultivados tienen problemas por salinidad. En dichas entidades se consumen poco más de 70 mil toneladas al año, de las cuales 15 mil son importadas.
De acuerdo con el gerente de operaciones de COMSA, el costo de producción de yeso agrícola depende principalmente del precio de la materia prima y si la empresa cuenta con su propio yacimiento; actualmente, oscila entre 450 y 700 pesos por tonelada y se vende a los agricultores entre mil 600 y mil 800 pesos, mientras que el yeso agrícola de importación alcanza un costo de 2 mil 300 pesos.
Estimó que, al contar con la materia prima directamente del yacimiento, la planta de yeso agrícola permitirá reducir los costos para los agricultores hasta en un 40%, al eliminar los gastos de transportación y reducirá aproximadamente 90% las importaciones, ya que tendrá la capacidad de producir hasta 14 mil toneladas por año.
La planta, una vez concluida, podrá producir 6.25 toneladas de yeso agrícola por hora y contará con un sistema para empacar bolsas de 25 kilogramos hasta una tonelada.
El proyecto forma parte del Programa de Estímulos para la innovación Tecnológica PROINNOVA 2010, y contempla también la elaboración estudios de campo para determinar con precisión las características físico-químicas de suelos afectados por salinidad en campos de cultivo del noroeste de México antes, durante y después del tratamiento con yeso agrícola.
Agustín Casanova indicó que cultivos como los de tomate, chile, pepino, melón, fresa, uva, café, aguacate, papaya y caña de azúcar se benefician con el uso de yeso agrícola; además, cerca del 90% de la producción que se da en dicha región, se destina a surtir mercados internacionales.
Con información de la Agencia Conacyt.