Tecnología
Consejos para desarrollo de apps, por Alejandro García Romero
La UNAM cuenta con un espacio dedicado al desarrollo de tecnología aplicada en software, el laboratorio llamado UNAM Mobile
GUADALAJARA, JALISCO (23/JUL/2015).- Desde hace cuatro años, la Universidad Nacional Autónoma de México cuenta con un espacio dedicado al desarrollo de tecnología aplicada en software, el laboratorio llamado UNAM Mobile. En este tiempo de experiencia han llevado a cabo más de 300 proyectos, según comentó Alejandro García Romero.
Con motivo del Campus Party, el ingeniero en sistemas García Romero acudió al espacio del Taller IBM en la Expo Guadalajara para dar una charla sobre las apps, pues es en lo que se enfoca en su papel como director de UNAM Mobile.
Alejandro afirmó que este espacio de la UNAM es el único de la institución que tiene abiertas sus puertas 24 horas al día, siete días a la semana. En la actualidad asiste a sesenta alumnos.
Este laboratorio tecnológico tiene la particularidad de que recibe a estudiantes y jóvenes emprendedores sin importar si están matriculados o no en la UNAM. Su director dio el dato de que 25 por ciento de los asistentes no están adscritos a esa universidad.
Para los asistentes a Campus Party, García Romero dirigió recomendaciones básicas para emprender el desarrollo de apps.
Como principio básico, recomendó el uso de la nube, además de la tecnología desarrollada por IBM, Bluemix. Esta plataforma funciona para programar apps de una manera más eficiente, punto que destacó García Romero.
Una recomendación del ponente hacia los más de cien asistentes fue enfocarse en que la app pueda funcionar cuanto antes de manera local, para después pensar en su funcionamiento global.
Como ejemplo dio la experiencia de unos alumnos que buscaron replicar el modelo de Uber; pero en lugar de ofrecer el servicio de taxi quisieron ofrecer el servicio médico.
El primer intento para la app buscó contactar a los doctores de la Ciudad de México, una tarea titánica. Una mejor opción fue promocionar la app en un hotel céntrico, con sólo pocos doctores registrados. De esta forma la app pudo entrar más rápido en acción, sin necesidad de meses y meses de trabajo.
Otra recomendación de García Romero fue siempre escuchar al cliente, pedirle retroalimentación para saber en qué puntos se puede mejorar la aplicación.
Igualmente, abundó en el posible desarrollo de aplicaciones que se vinculen a objetos fuera de computadoras, tabletas o celulares. En particular señaló que el futuro de la tecnología está en el internet de las cosas, ese vínculo que se crea con los objetos cotidianos como lámparas o lavadoras al ser controladas por apps.
EL DATO
Alejandro García Romero aseguró que vivimos en la época en donde es más fácil que nunca crear cosas nuevas. En la sesión de preguntas y respuestas al final de su charla, García Romero escuchó las ideas de un joven de apenas trece años de edad.
Tras oírlo, comentó: «Nada puede detener esas ideas... bueno, sólo su papá».
EL INFORMADOR / JORGE PÉREZ
Con motivo del Campus Party, el ingeniero en sistemas García Romero acudió al espacio del Taller IBM en la Expo Guadalajara para dar una charla sobre las apps, pues es en lo que se enfoca en su papel como director de UNAM Mobile.
Alejandro afirmó que este espacio de la UNAM es el único de la institución que tiene abiertas sus puertas 24 horas al día, siete días a la semana. En la actualidad asiste a sesenta alumnos.
Este laboratorio tecnológico tiene la particularidad de que recibe a estudiantes y jóvenes emprendedores sin importar si están matriculados o no en la UNAM. Su director dio el dato de que 25 por ciento de los asistentes no están adscritos a esa universidad.
Para los asistentes a Campus Party, García Romero dirigió recomendaciones básicas para emprender el desarrollo de apps.
Como principio básico, recomendó el uso de la nube, además de la tecnología desarrollada por IBM, Bluemix. Esta plataforma funciona para programar apps de una manera más eficiente, punto que destacó García Romero.
Una recomendación del ponente hacia los más de cien asistentes fue enfocarse en que la app pueda funcionar cuanto antes de manera local, para después pensar en su funcionamiento global.
Como ejemplo dio la experiencia de unos alumnos que buscaron replicar el modelo de Uber; pero en lugar de ofrecer el servicio de taxi quisieron ofrecer el servicio médico.
El primer intento para la app buscó contactar a los doctores de la Ciudad de México, una tarea titánica. Una mejor opción fue promocionar la app en un hotel céntrico, con sólo pocos doctores registrados. De esta forma la app pudo entrar más rápido en acción, sin necesidad de meses y meses de trabajo.
Otra recomendación de García Romero fue siempre escuchar al cliente, pedirle retroalimentación para saber en qué puntos se puede mejorar la aplicación.
Igualmente, abundó en el posible desarrollo de aplicaciones que se vinculen a objetos fuera de computadoras, tabletas o celulares. En particular señaló que el futuro de la tecnología está en el internet de las cosas, ese vínculo que se crea con los objetos cotidianos como lámparas o lavadoras al ser controladas por apps.
EL DATO
Alejandro García Romero aseguró que vivimos en la época en donde es más fácil que nunca crear cosas nuevas. En la sesión de preguntas y respuestas al final de su charla, García Romero escuchó las ideas de un joven de apenas trece años de edad.
Tras oírlo, comentó: «Nada puede detener esas ideas... bueno, sólo su papá».
EL INFORMADOR / JORGE PÉREZ