Tecnología

Cibertiendas de artículos de cocina cambian estrategia comercial

Consiste en la venta de artículos seleccionados por expertos según los intereses específicos de los consumidores

LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (17/NOV/2011).- La nueva estrategia de comercialización de las cibertiendas del ramo consiste en la venta de artículos seleccionados por expertos según los intereses específicos de los consumidores.

Estos minoristas en línea se abren paso entre el océano de ofertas que saturan la internet e incursionan en una nueva era que incluye la aprobación a productos y contenidos editoriales.

Para este objetivo, estas cibertiendas han recurrido a la voz de celebridades que son "autoridad" del sector como la actriz, modelo y autora de textos de cocina indo-estadounidense Padma Lakshmi y editorialistas famosos en gastronomía como Ruth Reichl.

Si alguien tuviera de vecino a un chef importante como Tom Clicchio le consultaría sobre qué cuchillo comprar y haría lo mismo sobre otros enseres con la autora de libros de cocina Dorie Greenspan.

Bueno, esto hoy ya es posible.

"Hagan de cuenta que es Facebook", dijo John Caplan, fundador de OpenSky, un minorista en línea en el que los miembros "siguen" a sus celebridades favoritas para que reciban recomendaciones y descuentos de productos.

"En OpenSky, uno escoge a las mejores personas que se ajustan a las pasiones e intereses de uno y esas personas comparten con uno aspectos fantásticos sobre enseres".

Aunque fue creada apenas en abril, OpenSky ya tiene 500 mil miembros y una tasa de compradores de 50% de quienes consultan, asegura Caplan.

Gilt Taste, emprendido un mes después, se maneja un poco distinto, pues combina editoriales de alta calidad encabezados por Reichl, ex directora jefe de la revista Gourmet— con ventas de productos artesanales.

Las revistas sobre gastronomía siempre llevan publicidad de estufas, refrigeradores y salsa para espagueti, en tanto que las celebridades anuncian alguna marca de camisa o reloj de pulsera luciendo esos artículos. Bueno ¿entonces cuál es la novedad?

"Ahora no se trata sólo de la fotografía en la que se luce el artículo", dijo Liz Lynch, especialista jefe en la consultora de comercialización digital e-Dialog, en Burlington, Massachusetts.

"Sucede que las celebridades mismas lo descubrieron y ahora comparten con las personas. Alguna gente se siente más identificada con cierta celebridad en particular. Esto incluso aumenta la afinidad".

Caplan rechazó de inmediato la idea de que los cibersitios como OpenSky busquen convertir a las celebridades en la máxima autoridad sobre un producto.

Las celebridades que recomienden el producto en OpenSky reciben una comisión, comparten una ganancia de lo vendido con la cibertienda, agregó. Ninguna celebridad recibirá pago alguno del fabricante.

"Nosotros compramos artículos a los fabricantes y los vendemos a los consumidores", dijo. "Los ingresos de nuestro negocio sólo provienen de las ventas de los artículos. El negocio tiene ciento por ciento de transparencia".

Reichl rechazó la noción de que Gilt Taste funcione con la relación sencilla que existe entre un editorial y un producto, y aclaró que no será una nueva versión de "publitorial", publicidad presentada como texto periodístico.

"No se nos puede pagar por la venta de un producto", dijo Reichl. "Si lo vendemos es porque nos encanta. Si nos encanta el producto nos complacerá escribir de él".

Con algunas excepciones, un número reducido de materiales editoriales en Gilt Taste está relacionado directamente con los productos que ahí se venden. Una receta de cocina a menudo estará flanqueada con enlaces de los comercios que venden los ingredientes.

Pero sólo en dos ocasiones desde su inauguración los editores han encargado un artículo sobre un producto, dijo el director de reportajes Francis Lam.

"En ambos casos, fueron textos de los que me habría orgullecido publicar si hubiera estado en Gourmet", dijo Lam.

"Y veo una ganancia para nuestro negocio cuando podemos ayudar a los fabricantes en los que creemos y cuyos productos podemos llevar al mercado".

Sin embargo, algunos críticos afirman que la estructura del cibersitio y su autodescripción como una "híbrido digital revista-catálogo" conlleva en sí un conflicto inherente.

"Es casi la hojita de parra (del pudor periodístico)", dijo Christopher Hanson, crítico de prensa y profesor de periodismo en la Universidad de Maryland.

"Todo es casi publicidad, incluso los artículos editoriales. Se puede pensar, 'es obvio, ¿qué tiene de malo?' Sí es malo cuando alguien confía en lo que se diga y que ha sido presentado como texto periodístico. Existe la posibilidad de que las personas no reciban la información completa sobre la materia".

OpenSky, por otra parte, presenta "un giro en la publicidad ordinaria basada en testimonios", dijo Hanson. "En este aspecto, la práctica es perfectamente transparente. No se engaña a la gente".

Caplan insiste en que cada experto autoridad en OpenSky es "un agente comercializador en jefe", que selecciona los enseres de cocina que él o ella ofrecerá a los seguidores.

La autora Dorie Greenspan afirma que se siente orgullosa de los artículos que anuncia y señaló que la empresa es fruto lógico de la comunicación con los admiradores que ella tiene y a los que distingue la lealtad.

"Tengo cosas que adoro en verdad y las personas en mi blog escriben y preguntan a menudo ¿que moldes utilizas para el horneado?, ¿Dónde se puede conseguir lo que presento en una fotografía?", aseguró Greenspan.

"Nunca tendría el tiempo de encontrar los enseres por los que me pregunta la gente. No pienso abrir un pequeño bazar en mi cocina. Así que es una gran forma de dar a los lectores lo que piden".

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