Tecnología
Alistan prueba basada en ADN para mejorar tratamiento contra cáncer de mama
Empresas nacionales y europeas trabajan en el proyecto
CIUDAD DE MÉXICO (25/FEB/2011).- Científicos de México, España y Francia trabajan en el desarrollo de una prueba que permitirá determinar, a partir del análisis del ADN extraído de la sangre, cuál es el medicamento idóneo que requiere una mujer mexicana con cáncer de mama y la dosis adecuada, lo que permitirá elegir el mejor tratamiento en cada caso.
Las empresas involucradas en el proyecto son las mexicanas Vitagénesis, spin off surgido de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Silanes; la española Progenika Biopharma y la francesa Innopsys.
La prueba que se está desarrollando se basa en la tecnología de los DNAchips y particularmente en un desarrollo de la empresa Progenika Biopharma, denominado PHARMAchip.
Un DNAchip es un portaobjetos con miles de gotas secas de reactivos químicos que capturan porciones del genoma de un individuo para analizarlo. La tecnología de Progenika Biopharma, creada inicialmente para la población española, se diseñó para predecir el riesgo de sufrir reacciones adversas o falta de respuesta a un tratamiento farmacológico.
Con base en este desarrollo se pretende construir una prueba capaz de prever la reacción del organismo de una mujer mexicana a los medicamentos contra el cáncer, y así saber con antelación si el fármaco que un doctor le recete va a funcionar o no.
La prueba, bautizada como Nanofarmalab, permitirá también de conocer la dosis de medicamento adecuada para cada paciente o bien si la droga puede causarle una reacción adversa, lo que permitirá al oncólogo cambiar el tratamiento en caso de ser necesario.
Actualmente, los investigadores de Vitagénesis, encargada de analizar y evaluar la tecnología europea, están aplicando esta metodología a mujeres del norte y noreste de México, principalmente de Nuevo León, para conocer su funcionamiento en el caso del cáncer de mama.
De acuerdo con resultados preliminares, basados en pruebas aplicadas a cien pacientes, la tecnología ha sido capaz de predecir en aproximadamente 12 por ciento de los casos cuando una mujer no van a responder a los tratamientos contra el cáncer; también han encontrado que en el 15 por ciento de las mujeres, la prueba no fue capaz de anticipar complicaciones asociadas a los medicamentos.
“Esto quiere decir que existe una diferencia en la genética de mexicanas y españolas. Por ello regresamos al laboratorio después de haber extendiendo las investigaciones del proyecto a la práctica clínica, con el fin de poder caracterizar el genoma de las pacientes mexicanas que presentaron complicaciones que el dispositivo no predijo, pues seguramente hay otros casos que el dispositivo europeo no está detectando”, afirma el doctor Hugo Alberto Barrera Saldaña, de Vitagénesis.
El investigador precisó que será necesario incorporar mejoras a la tecnología para aprovecharla al máximo en México al aplicarla al cáncer de mama.
Barrera Saldaña añadió que esperan concluir la validación en México de la tecnología propiedad de Progenika Biopharma en mayo o junio, cuando tengan los resultados de otro centenar de pacientes.
Terminada esta etapa, se buscará realizar en el corto plazo las adaptaciones necesarias a la tecnología para aplicarla al cáncer en mujeres mexicanas y comercializar lo antes posible el servicio en el país, que es el propósito de Progenika Biopharma.
Para ello, la empresa española ya creó en México una filial junto con inversionistas mexicanos, que en conjunto están destinando recursos a la construcción de un laboratorio demostrativo en la Ciudad de México y tramitando los permisos correspondientes ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para operar en el país.
Tecnología accesible y con aplicaciones masivas
Como parte del desarrollo de estas investigaciones aplicadas a pacientes mexicanas con cáncer de mama, el socio francés Innopsys, líder en Europa en la fabricación de lector láser de DNAchips, trabaja en la construcción de un nuevo lector láser: más robusto, versátil y barato para procesar las pruebas de ADN que se requiere hacer a las pacientes en el país.
Esto tiene la finalidad de comercializar esta tecnología en México a precios accesibles y desarrollar aplicaciones masivas, explicó Hugo Alberto Barrera Saldaña.
Por su parte, Silanes trabaja en un análisis del mercado mexicano para elaborar la mejor estrategia que permita introducir esta innovación a México.
El proyecto en el que participan Vitagénesis, Silanes, Progenika Biopharma e Innopsys cuenta con recursos de la Unión Europea y del Conacyt, que invirtieron conjuntamente más de 13 millones de pesos a través del Fondo de Cooperación Internacional en Ciencia y Tecnología Unión Europea-México (FONCICYT).
El Nanofarmalab es uno de los desarrollos que se presentó en el Foro FONCICYT de Cooperación Científica y Tecnológica México - Unión Europea, que se clausura este viernes San José del Cabo, Baja California Sur, donde autoridades, científicos y empresario discutieron nuevos mecanismos de colaboración científica entre Europa y nuestro país.
Las empresas involucradas en el proyecto son las mexicanas Vitagénesis, spin off surgido de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Silanes; la española Progenika Biopharma y la francesa Innopsys.
La prueba que se está desarrollando se basa en la tecnología de los DNAchips y particularmente en un desarrollo de la empresa Progenika Biopharma, denominado PHARMAchip.
Un DNAchip es un portaobjetos con miles de gotas secas de reactivos químicos que capturan porciones del genoma de un individuo para analizarlo. La tecnología de Progenika Biopharma, creada inicialmente para la población española, se diseñó para predecir el riesgo de sufrir reacciones adversas o falta de respuesta a un tratamiento farmacológico.
Con base en este desarrollo se pretende construir una prueba capaz de prever la reacción del organismo de una mujer mexicana a los medicamentos contra el cáncer, y así saber con antelación si el fármaco que un doctor le recete va a funcionar o no.
La prueba, bautizada como Nanofarmalab, permitirá también de conocer la dosis de medicamento adecuada para cada paciente o bien si la droga puede causarle una reacción adversa, lo que permitirá al oncólogo cambiar el tratamiento en caso de ser necesario.
Actualmente, los investigadores de Vitagénesis, encargada de analizar y evaluar la tecnología europea, están aplicando esta metodología a mujeres del norte y noreste de México, principalmente de Nuevo León, para conocer su funcionamiento en el caso del cáncer de mama.
De acuerdo con resultados preliminares, basados en pruebas aplicadas a cien pacientes, la tecnología ha sido capaz de predecir en aproximadamente 12 por ciento de los casos cuando una mujer no van a responder a los tratamientos contra el cáncer; también han encontrado que en el 15 por ciento de las mujeres, la prueba no fue capaz de anticipar complicaciones asociadas a los medicamentos.
“Esto quiere decir que existe una diferencia en la genética de mexicanas y españolas. Por ello regresamos al laboratorio después de haber extendiendo las investigaciones del proyecto a la práctica clínica, con el fin de poder caracterizar el genoma de las pacientes mexicanas que presentaron complicaciones que el dispositivo no predijo, pues seguramente hay otros casos que el dispositivo europeo no está detectando”, afirma el doctor Hugo Alberto Barrera Saldaña, de Vitagénesis.
El investigador precisó que será necesario incorporar mejoras a la tecnología para aprovecharla al máximo en México al aplicarla al cáncer de mama.
Barrera Saldaña añadió que esperan concluir la validación en México de la tecnología propiedad de Progenika Biopharma en mayo o junio, cuando tengan los resultados de otro centenar de pacientes.
Terminada esta etapa, se buscará realizar en el corto plazo las adaptaciones necesarias a la tecnología para aplicarla al cáncer en mujeres mexicanas y comercializar lo antes posible el servicio en el país, que es el propósito de Progenika Biopharma.
Para ello, la empresa española ya creó en México una filial junto con inversionistas mexicanos, que en conjunto están destinando recursos a la construcción de un laboratorio demostrativo en la Ciudad de México y tramitando los permisos correspondientes ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para operar en el país.
Tecnología accesible y con aplicaciones masivas
Como parte del desarrollo de estas investigaciones aplicadas a pacientes mexicanas con cáncer de mama, el socio francés Innopsys, líder en Europa en la fabricación de lector láser de DNAchips, trabaja en la construcción de un nuevo lector láser: más robusto, versátil y barato para procesar las pruebas de ADN que se requiere hacer a las pacientes en el país.
Esto tiene la finalidad de comercializar esta tecnología en México a precios accesibles y desarrollar aplicaciones masivas, explicó Hugo Alberto Barrera Saldaña.
Por su parte, Silanes trabaja en un análisis del mercado mexicano para elaborar la mejor estrategia que permita introducir esta innovación a México.
El proyecto en el que participan Vitagénesis, Silanes, Progenika Biopharma e Innopsys cuenta con recursos de la Unión Europea y del Conacyt, que invirtieron conjuntamente más de 13 millones de pesos a través del Fondo de Cooperación Internacional en Ciencia y Tecnología Unión Europea-México (FONCICYT).
El Nanofarmalab es uno de los desarrollos que se presentó en el Foro FONCICYT de Cooperación Científica y Tecnológica México - Unión Europea, que se clausura este viernes San José del Cabo, Baja California Sur, donde autoridades, científicos y empresario discutieron nuevos mecanismos de colaboración científica entre Europa y nuestro país.