Tecnología
África y Asia concentran emisiones
Más del 80% de la población mundial respira aire contaminado de acuerdo con un mapa que muestra, la cantidad de partículas que se encuentran en la atmósfera
Aún cuando el aire se vea limpio, lo más seguro es que estás respirando partículas contaminantes que podrían traspasar tus pulmones o incluso llegar al torrente sanguíneo.
Más del 80% de la población mundial respira aire contaminado de acuerdo con un mapa que muestra, por primera vez, la cantidad de partículas que se encuentran en la atmósfera, con ayuda de datos recopilados por satélites de la agencia espacial estadounidense (NASA).
Los canadienses Aaron van Donkelaar y Randall Martin de la Universidad Dalhousie publicaron la cartografía en la revista Enviromental Health Perspectives, dónde se representa la concentración de las llamadas "partículas problemáticas" o partículas finas (PM2.5) de 2001 a 2006.
El mapa muestra niveles muy altos de PM2.5 en una amplia franja que se extiende desde el desierto del Sahara en el norte de África hasta Asia oriental en China.
Lo preocupante es que si se comparan estos datos con la densidad de población se obtiene que más del 80% de la población respira aire contaminado, superando los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud, que son de 10 microgramos por metro cúbico.
Los niveles de PM2.5 son comparativamente bajos en Europa y en América los mayores niveles se registran en Estados Unidos, México, Chile y Bolivia.
De acuerdo con la NASA, con estos datos los epidemiólogos pueden empezar a estudiar los efectos en la salud en zonas aún no investigadas, como las ciudades emergentes en Asia o en el norte de África.
Daño a la salud
Las PM2.5 miden 2.5 micrómetros o menos de un diámetro, alrededor de una décima parte de la fracción del cabello humano y son altamente tóxicas para la salud humana y animal, ya que pueden penetrar las capas de los pulmones o llegar al torrente sanguíneo.
Las partículas provienen de distintas fuentes, pueden ser naturales, como minerales que arrastra el viento o producidas por los humanos en la industria e incluso en el hogar.
"Todavía hay grandes debates sobre qué tipo de partícula es el más tóxico. No estamos seguros si se trata de los sulfatos, o los nitratos, o incluso el polvo fino que es el más problemático", aseguró Arden Pope, epidemiólogo de la Universidad de Brigham.
Lo más preocupante es que las PM2.5 se mezclan creando partículas híbridas con son más difíciles de detectar con los satélites y por tanto analizar su impacto en la salud y el ambiente.
"Todavía tenemos mucho trabajo por hacer para perfeccionar este mapa, pero es un verdadero paso adelante", dijo Randall Martin, uno de los científicos de la atmósfera que trabajó en el mapa.
"Esperamos que esta información sea útil en las zonas que no tienen el acceso a las mediciones basadas en tierra", agregó.
La NASA informó a través de su página que se tienen planeados nuevos análisis con los datos que capturen los satélites Terra y Aqua. Como el proyecto Goddard que opera una red mundial de sensores de partículas de tierra llamada AERONET que los administradores del sitio están trabajando para mejorar y ampliar.
En 2011 los científicos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) en Nueva York comenzarán a analizar los primeros datos de Gloria, un satélite que lleva un innovador tipo de instrumento-un polarímetro-que medirán las partículas de los aerosoles desde el espacio.
Más del 80% de la población mundial respira aire contaminado de acuerdo con un mapa que muestra, por primera vez, la cantidad de partículas que se encuentran en la atmósfera, con ayuda de datos recopilados por satélites de la agencia espacial estadounidense (NASA).
Los canadienses Aaron van Donkelaar y Randall Martin de la Universidad Dalhousie publicaron la cartografía en la revista Enviromental Health Perspectives, dónde se representa la concentración de las llamadas "partículas problemáticas" o partículas finas (PM2.5) de 2001 a 2006.
El mapa muestra niveles muy altos de PM2.5 en una amplia franja que se extiende desde el desierto del Sahara en el norte de África hasta Asia oriental en China.
Lo preocupante es que si se comparan estos datos con la densidad de población se obtiene que más del 80% de la población respira aire contaminado, superando los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud, que son de 10 microgramos por metro cúbico.
Los niveles de PM2.5 son comparativamente bajos en Europa y en América los mayores niveles se registran en Estados Unidos, México, Chile y Bolivia.
De acuerdo con la NASA, con estos datos los epidemiólogos pueden empezar a estudiar los efectos en la salud en zonas aún no investigadas, como las ciudades emergentes en Asia o en el norte de África.
Daño a la salud
Las PM2.5 miden 2.5 micrómetros o menos de un diámetro, alrededor de una décima parte de la fracción del cabello humano y son altamente tóxicas para la salud humana y animal, ya que pueden penetrar las capas de los pulmones o llegar al torrente sanguíneo.
Las partículas provienen de distintas fuentes, pueden ser naturales, como minerales que arrastra el viento o producidas por los humanos en la industria e incluso en el hogar.
"Todavía hay grandes debates sobre qué tipo de partícula es el más tóxico. No estamos seguros si se trata de los sulfatos, o los nitratos, o incluso el polvo fino que es el más problemático", aseguró Arden Pope, epidemiólogo de la Universidad de Brigham.
Lo más preocupante es que las PM2.5 se mezclan creando partículas híbridas con son más difíciles de detectar con los satélites y por tanto analizar su impacto en la salud y el ambiente.
"Todavía tenemos mucho trabajo por hacer para perfeccionar este mapa, pero es un verdadero paso adelante", dijo Randall Martin, uno de los científicos de la atmósfera que trabajó en el mapa.
"Esperamos que esta información sea útil en las zonas que no tienen el acceso a las mediciones basadas en tierra", agregó.
La NASA informó a través de su página que se tienen planeados nuevos análisis con los datos que capturen los satélites Terra y Aqua. Como el proyecto Goddard que opera una red mundial de sensores de partículas de tierra llamada AERONET que los administradores del sitio están trabajando para mejorar y ampliar.
En 2011 los científicos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) en Nueva York comenzarán a analizar los primeros datos de Gloria, un satélite que lleva un innovador tipo de instrumento-un polarímetro-que medirán las partículas de los aerosoles desde el espacio.